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Ferran Adrià: “Pueden faltar 10 años para que el proyecto del nuevo elBulli alcance su madurez”

David Salvador Ibarz
David Salvador Ibarz 30/7/2017Comentarios

Tras la aprobación definitiva este pasado miércoles del cuarto proyecto del nuevo elBulli en Cala Montjoi, Ferran Adrià volverá al edificio que albergó al mejor restaurante del mundo -ahora reconvertido en centro de innovación- a finales de 2018. El complejo, “donde experimentaremos e investigaremos para mejorar la eficiencia en la innovación en diferentes campos”, comenzará a tomar forma entonces, “pero no será una realidad hasta pasados dos o tres años más”, ha comentado el genio de L’Hospitalet a 7caníbales. Al margen, Adrià tiene en mente erigir un museo de la innovación o de la restauración gastronómica donde incorporar la Bulligrafia ahora sita en el local de elBulliLab. “Nos gustaría que fuera en Barcelona, pero ya veremos”.

Ferran Adrià, esta semana en elBulliLab

Ferran Adrià, esta semana en elBulliLab

Ciclos de cerca de diez años. “Si tú contemplas la cronología de elBulli, los ciclos han tardado tiempo. En 1985, nos reunimos Juli (Soler), Albert (Adrià) y yo. 1994 fue el año de ruptura gastronómica, y en 2003 fuimos portada de The New York Times. Son ciclos casi de diez años. Así que faltan otros tantos para que lo que estamos creando tenga la influencia que nos obliga el legado de elBulli”. Ferran Adrià no esquiva preguntas pero ha aprendido el valor del tiempo, y no correrá.

Con la nave de la calle México de Barcelona llena de objetos de elBulli, documentos y profesionales trabajando, Adrià sabe que se le queda pequeña. Está erigiendo la Bulligrafía, un compendio del legado material portátil e inmaterial del restaurante histórico, que quiere que forme parte de un proyecto ulterior, y los numerosos metros cuadrados de la nave ya no sirven. Deberán buscar nueva sede.”Nos gustaría que la Bulligrafía estuviera dentro de un museo de la Innovación -que no hay en el mundo-, o de un museo de la restauración gastronómica -que tampoco existe-”. Ese proyecto futuro “querríamos que estuviera en Barcelona, pero todavía quedan años”.

De momento, lo que ha confirmado es la mudanza del equipo humano de elBulliLab –y de su metodología de trabajo, Sapiens- a Cala Montjoi en septiembre de 2018. Una vez aprobado el proyecto de reforma del restaurante–el cuarto presentado, los dos últimos paralizados judicialmente-, “viajamos de nuevo a Roses para empezar a erigir el centro de innovación que tenemos en mente, y para salvaguardar asimismo el legado físico de elBulli”. Para que esté en funcionamiento, calcula dos-tres años.

Render del nuevo elBulli 1846

Render del nuevo elBulli 1846

Seis años del cierre de elBulli y nuevos proyectos

Este domingo, 30 de junio, se cumplen seis años de la noche del cierre del restaurante, la noche del último vals, “una noche que recuerdo con cariño porque sé que empezábamos algo nuevo”, recuerda. Empezaba un proyecto que ahora crecerá por fin en la que era su casa, un proyecto que “es de todos los que formamos esa familia que fue elBulli”. La familia es grande pero no se olvida (ahora han puesto en marcha la web bullinianos, uniendo online a todas las personas que pasaron por elBulli en algún momento) y crea tentáculos.

José Andrés, otro chef que pasó por Montjoi, abrirá junto a Albert Adrià a finales de 2018 un gran espacio gastronómico en Nueva York “en el que he ayudado a crear el contenido. José Andrés y Albert son dos monstruos que está en su mejor momento y en Nueva York mostrarán lo mejor de su potencial”. Adrià habla de su hermano con devoción –“ha creado el mejor holding gastronómico del mundo”: elBarri en Barcelona- y de José Andrés, con cariño –“es un gran cocinero y un gran empresario”-.

La marca Lavazza lleva tiempo colaborando con Adrià –son ángeles de elBulliFoundation- y Adrià devuelve favores -como en el caso de José Andrés- ayudando a la conceptualización del nuevo restaurante del chef italiano Federico Zanasi, Condivere by Lavazza. Verá la luz a principios del año que viene y “me gustaría que fuera un homenaje a Tickets –un concepto muy exportable- en Turín, pero con la cocina de Fede”. Surgirá como parte de la nueva sede en Turín de Lavazza, “mi familia”.

2018 será un año importante en la vida de Adrià, con la eclosión de proyectos en los que colabora y de su forma de vida, un nuevo elBulli en Roses y Barcelona, o en Roses y ya veremos dónde. Para eso queda tiempo. Diez años, “diez años para que la gente pueda descubrir de verdad qué somos”. Los cambios no son rápidos. No lo deben ser. ¿Alguien se hubiera atrevido a achuchar a Gaudí para acabar la Sagrada Familia?


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