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Actualidad

Ketel One, David Reartes e Ibiza

Xavier Agulló
Xavier Agulló 18/2/2013Comentarios

Un nuevo invento para el vodka perfecto acompañado por el chef de Dime, en Barcelona, con grandes proyectos para Madrid e Ibiza

Llega Ana Escobar a Barcelona y el Mediterráneo refulge de luz… Risas y vodka Ketel One. Alambiques que llegan de Holanda para envolvernos en cócteles mágicos, el privado del Dime para nuestros anhelos, la cocina de Reartes a tope e historias de un futuro inmediato en lo más privé del club más exclusivo de Ibiza… Y el vodka que no cesa…

La ‘tetera’-alambique de Ketel One para el Perfect Serve.

La barra del privado del Dime, ese club opulento cuyos baños tienen mirilla y en el que se come bien (extravagancia máxima, ¿no?), se llena de botellas de Ketel One bajo la atenta mirada de Bob Nolet, onceava generación de una familia que empezó a destilar en Holanda pocos años después de la Paz de Westfalia. Hoy vamos a probar este vodka que es favorito entre los bartenders internacionales, este vodka perfecto para los combinados, con el último invento de la casa elaboradora: el Perfect Serve, una mezcla de tetera y alambique que permite la confraternización en directo del cóctel.

Y vamos a comer en la misma mesa en la que, hace pocos días, se hartó el multimillonario ruso y nabab del fútbol Román Abramovich. No comeremos, sin embargo, el colosal chuletón de buey de 6 Kg que ese día de cantos y violines rusos sirvieron los amigos Aladino y Óscar, de Cárnicas Lyo. Pero todavía me queda en casa algo de esa carne para hamburguesa que es el mismo Dios en formato picado que me regaló Aladino… Pero volvamos a Dime. Catamos el vodka a ciegas, junto con dos marcas más. El segundo es completamente neutro, alcohol. El tercero es excesivamente aromático. El primero es sedoso, confortable, alegre. Es el Ketel One. Elaborado mezclando la columna y el viejo alambique, se consigue un equilibrio idóneo, razón por la cual es el más usado por los barmen de todo el mundo, una historia de amor que empezó en San Francisco en los años 70 del XX.

El chef David Reartes.

Ya tenemos un puntito, claro, cuando abordamos la mesa. Tiempo para David Reartes, chef residente del club. Tartare de atún y fresas en vaso de yoghourt. Croquetas de “la yayi”. “Burratina” con pétalos de tomate. Langostinos rebozados de kikos. Pulpo “chop suey”. Entrada lúdica, para compartir. Rodaballo en suquet con amaranto y salsifí en cal. Onírica costilla de asado con yuca y chimichurri, uno de los must de David. Sacher Tort.

Y más vodka, esta vez inaugurando el Perfect Serve. Como he comentado, es una especie de tetera en forma de alambique (en realidad, del primer alambique de los Nolet) que sirve para elaborar cócteles de todo tipo y poderlos compartir. Se elabora el combinado, se introduce en la tetera (que lleva debajo un contenedor con hielo), se echan (si se desea) bolitas de hielo seco al interior y… Entre las brumas, se sirve como si de una tetera se tratase a las copas de todos los celebrantes. Cóctel compartido. Nosotros fatigamos un Ketel Tea Punch, que es el especial del Dime, creado por Franchesco, con té verde, zumo de lima, azúcar, agua con gas y vodka Ketel One.

Es así como se va soltando la conversación con David Reartes y me cuenta que abre en Madrid El mercado de la Ribera, junto al Rastro, en formato de “puestos” en la planta baja y restaurante de brasas en la superior; que ya tiene en cartera un gastronómico también en Madrid; que va a dirigir dos restaurantes (uno de carnes, otro de pescados) en la zona más VIP del Club Ushuaia de Ibiza; que va a trabajar con David Guetta montándole el restaurante de su nueva finca ibicenca, un lugar de extremo lujo para alquilar a celebrities

Pero, amigos, esto merecerá otro relato, ¿no?