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Actualidad

Mitos y verdades del helado

Redacción
Redacción 16/7/2016Comentarios

Tomar helados es un placer al que no debemos renunciar por el falso mito de que son perjudiciales para la salud, ya que aportan beneficios tanto a nivel nutricional o psicológico hasta sexual. Diana Rodríguez, de Bendita Locura Coffee & Dreams (Madrid), y Massimo Pignata, de DelaCrem (Barcelona), apuntan verdades sobre el alimento estrella del verano.

Helados en tarrina de DelaCrem. Foto: David Salvador

Helados en tarrina de DelaCrem. Foto: David Salvador

Con estas temperaturas, ¿quién es capaz de resistirse a buen helado? Pocos, muy pocos, a pesar de que “todos” sabemos que el helado no es precisamente el alimento más sano del mundo… ¿O no es para tanto? “No se debe exagerar. Ni es tan malo ni es la panacea. Como cualquier alimento. No se debe abusar pero en su justa medida, y con buenos ingredientes, los helados son buenos y recomendables”, explica Pignata, desde una de las heladerías más famosas de Barcelona.

Su compañera de Bendita Locura completa: “Como nos han repetido hasta la saciedad, la clave de una alimentación equilibrada está en la moderación. Comer fruta es sano, pero pasar un verano a base de sandías no parece muy recomendable. Pues lo mismo pasa con los helados, tomar un helado de forma esporádica está bien, ingerir medio litro al día, no”.

Para Pignata, la clave está en los materiales que se utilizan para la fabricación del helado. “Nosotros utilizamos sólo productos frescos, y el aditivo de las grasas no supera el 9%, lo que el cuerpo agradece. Eso sí, de esta forma, no se pueden conservar los helados más de dos días. Los helados convencionales contienen entre un 20 y un 30% de grasas. De esos sí que no es bueno abusar, porque el cuerpo no las digiere”.

Massimo Pignata, en DelaCrem. Foto: David Salvador

Massimo Pignata, en DelaCrem. Foto: David Salvador

Consejo: preguntar cuándo se fabricó el helado. Huir de los que siguen presentables con más de dos días de vida. “Si siguen presentables tienen más de 20% de azúcar”, indica Pignata.

Son los beneficios de las heladerías artesanales, que suman bondades nutritivas a las bondades inalienables del helado, como la de “funcionar como exorfinas que son convertidas en endorfinas por el metabolismo, las cuales están implicadas en mecanismos de reducción del estrés”, indica el neuropsicólogo de la Universidad Autónoma de Madrid, Francisco Rodríguez.

Además, los helados previenen el envejecimiento (contienen vitaminas A, B6, B12, C, D, E y K, y antioxidantes), fortalecen los huesos (mediante calcio), ayudan a mantenerse en forma (con fósforo) y aumentan la libido (debido a la concentración de calcio y fósforo. Para potenciar este efecto, elegir sabores avainillados ya que se ha demostrado que las vainas de esta especia cuentan con un gran poder euforizante, que permite combatir la apatía sexual e incrementar los niveles de libido).

Sabores más demandados

Actualmente, se pueden encontrar helados de prácticamente cualquier sabor. Ambas heladerías destacan sus imprescindibles. Para Bendita Locura, “uno de los más demandados es el de violetas, elaborado con la misma esencia que los tradicionales caramelos tan típicos de Madrid”. En DelaCrem, “nuestra estrella es el de avellanas y pistacho, muy ligero, o el de fresas del Maresme”, de sabor intenso y con fresas traídas directamente del litoral catalán. “Y sin toppings -añade Pignata-. Somos puristas y heladeros. Helado y helado”.

Helado de vainilla con tatin de manzana de Bendita Locura

Helado de vainilla con tatin de manzana de Bendita Locura