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Unos nuevos premios gastronómicos se cuecen en París

Rosa Rivas
Rosa Rivas 17/5/2018Comentarios

Famosos cocineros de todo el mundo debaten la génesis de los World Restaurant Awards. Los reconocimientos, que pretenden ser inclusivos y diversos en estilo y profesionales, se entregarán en febrero de 2019.

Daniel Humm, Clare Smyth, Massimo Bottura, Elena Arzak, Alex Atala, Dominique Crenn, Rodolfo Guzmán, Ana Ros, Virgilio Martínez, Margot Janse, Daniel Patterson, Kylie Kwong, Mark Best, May Chow, Paul Carmichael, Manu Buffara, … y muchísimos nombres más de la cocina internacional se han reunido en París, donde se da por sentado que nació el concepto de restaurante. Y no acudieron, pero mandaron un vídeo cómplice René Redzepi (Noma), Mauro Colagreco (Mirazur) y David Chang (Momofuku).

El menú: debatir la génesis de unos nuevos premios gastronómicos, The World Restaurant Awards, que se otorgarán en París en febrero de 2019. Los ejecutores: una cincuentena del centenar de panelistas (cocineros y profesionales de la comunicación exploradores, “con muchos sellos en sus pasaportes”) que cada año buscarán y juzgarán, en reuniones y debates, quiénes merecen esos reconocimientos.

Los promotores: el periodista gastronómico Joe Warwick, autor del libro Where Chefs Eat (Phaidon) y Andrea Petrini, escritor e impulsor de la movida de chefs viajeros Gelinaz. Ambos han estado vinculados a la famosa lista que nació de la revista Restaurant, The World’s 50 Best. El primero como director de la publicación británica y el segundo como coordinador regional de votantes.

¿Será otra lista más? Sus ideólogos insisten que no y también lo desean los profesionales de la gastronomía que integrarán la “plataforma”. Así les gusta llamarlo a Warwick y Petrini, que pretenden ser diferentes desde la disidencia. “Estamos cansados del criterio, el mejor de esto, el mejor de lo otro”, dicen al unísono. Según los debates de los reunidos para diseñar los nuevos premios, se trata de poner el radar en el mapa mundial e investigar quiénes hacen de la cocina y la alimentación un compromiso social e innovador. Se buscan galardones inclusivos, no separadas las categorías según hombres y mujeres.

Y ellas, las cocineras, premiadas en 50 Best con perspectiva de género, quieren que el talento no sea premiado en femenino ni en masculino: “El talento no tiene sexo”, coinciden la vasca Elena Arzak, la francoestadounidense Dominique Crenn, la eslovena Ana Ros o la más reciente galardonada como “mejor cocinera del mundo”, la británica Clare Smith. “Los premios son importantes, son positivos a la hora de visibilizar mujeres chefs y atraen público al restaurante, pero sería deseable que no hubiera diferencias”, opina Smith. Y coincide con sus colegas en que tan valiosos y destacables son los restaurantes de alta gama como las tascas o la street food, los vanguardistas y transgresores como los clásicos evolucionados y la tradición progresiva.  “Es la calidad del restaurante y la hospitalidad lo que cuenta”, añade la cocinera, que abrió recientemente restaurante propio en Londres, Core, tras liderar los fogones de Gordon Ramsey.

Para Ana Ros, sería conveniente “elaborar un mapa” donde no se escapen los países y regiones habitualmente no representadas en guías y listas. Para ello, habría “embajadores” locales investigando y dando pistas. “Comunidad, diversidad, colaboración, igualdad de género, transparencia, celebración, inclusión”, son ingredientes clave según la cocinera chino-australiana Kylie Wong.

En París coincidieron e hicieron piña mujeres que pisan fuerte en el mundo gastronómico, que trabajan codo con codo con sus colegas hombres y que están convencidas de que la riqueza cultural y social está en la diversidad y en las prácticas sostenibles. “Es una oportunidad de hacer un trabajo increíble y de salir de la típica competición. Si como cocinera tengo que estar compitiendo todo el rato por estar arriba lo dejo”, declara la vehemente Crenn, quien aboga por unos premios que pongan el foco en aquellos restaurantes y profesionales “comprometidos con cambiar el mundo”.

En este sentido, los nuevos premios serán benefactores de Perennial Farming Initiative, una organización dedicada a luchar contra el cambio climático promoviendo el apoyo de los profesionales de la cocina a las prácticas agrícolas regeneradoras. Fue fundada por Karen Leibowitz and Anthony Myint, creadores del galardonado restaurante sostenible de San Francisco The Perennial.

Petrini y Warwick aseguran que su idea es poner el foco en los establecimientos placenteros, donde se disfruta independientemente de su tipo de comida, su tamaño o su diseño. Piensan en un público “a quien le gusta comer, viajar y el pensamiento innovador”.“Queremos destacar lo que no vemos en otras guías o listas”, prometen.  Pero también buscan notoriedad y glamour, más tipo Oscars que en plan Nobel.

Con la producción de IMG, responsables de organizar eventos como Taste en 20 ciudades del mundo, habrá un espectáculo televisado y difundido en las redes sociales. Si no se comunican los proyectos parece que no existen, piensan los organizadores de World Restaurant Awards. Para crear modelos de influencia y espejos en los que se miren las futuras generaciones hay que hacer visibles, entonces, los logros y sus protagonistas. ¿Se conseguirán los nuevos propósitos? ¿Se marcará diferencia con las listas y guías conocidas? El próximo año se sabrá.


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