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Actualidad

¿Qué fue primero, el huevo o el chocolate?

Pau Albornà
Pau Albornà 26/4/2011Comentarios

Se venden más de 600.000 Monas de Pascua en la Semana Santa catalana

 

Christian Escribà eligió los enfrentamientos entre Barça y Madrid como tema para la Mona de Pascua de dos metros del escaparate

Dicen que los catalanes somos un pueblo creativo, de esta cultura han salido grandes artistas como Salvador Dalí y Antoni Gaudí, o algunos de los mejores cocineros de la vanguardia contemporánea: Ferran Adrià, Joan Roca, Carme Ruscalleda… Gastronómicamente hablando, la explicación se encuentra en que poseemos un gran patrimonio culinario que ha sido transmitido de generación en generación pero que también ha sabido reinventarse e innovar.

Esta filosofía coincide plenamente con la evolución del dulce estrella de la Semana Santa catalana: la Mona de Pascua. Su origen se remonta a los siglos XVII y XVIII, mientras que en cuanto a la etimología del nombre hay dos versiones, la que defiende que proviene de munus (que significa “regalo” en griego), y la que afirma que guarda relación con el término árabe munna (“provisión de la boca”, presente que los moriscos hacían a sus señores).

En el imaginario colectivo catalán siempre ha habido conciencia de Monas de Pascua, se trata de una tradición católica, como los huevos de Pascua y la mayoría de dulces típicos que se producen estos días por el mundo, que finalmente se ha consolidado también como tradición pagana.

La Mona tradicional es un roscón con tantos huevos como años tenga el ahijado / Escribà

La Mona es una receta clásica de la repostería catalana que, originalmente, tenía forma de roscón y se adornaba con huevos de gallina, tantos como años tenía el niño o niña que lo recibía como regalo de parte de su padrino. Según la tradición, el obsequio se ofrecía hasta que los niños celebraban la Primera Comunión, de modo que las monas llegaban a tener hasta 12 huevos. El huevo simbolizaba la resurrección de la Pascua, el renacimiento de la vida, y en las Monas se ponían los huevos de gallina también como alimento para los niños.

Del roscón al chocolate

La Mona de chocolate cogió el relevo del roscón junto a la Sara / Pastelería Baixas

La receta tradicional se basaba en una sencilla masa de pan que se presentaba decorada con huevos duros. A partir de ahí, fue evolucionando hasta llegar al roscón o cristina, un brioix con masa madre y fermentos naturales que podía tener una forma determinada, y al que se podía añadir fruta confitada, mazapán o huevos pintados. También se creó el Pastel de Mona, donde imperaban la sara (mantequilla confitada, confitura de albaricoque y almendras) y el de trufa (chocolate y confitura de fresa o frambuesa). Pero la gran revolución de la Pascua catalana y las Monas llegó con el chocolate.

La Sara de mantequilla y almendras de la Pastelería Baixas

La Mona de Pascua en su sentido más tradicional había quedado un poco anticuada y los niños, como grandes devoradores de chocolate, pedían cambios cansados del mazapán. Fue aquí donde los maestros pasteleros se dieron cuenta de la oportunidad que suponía la introducción del chocolate en el dulce por excelencia de la Pascua. Actualmente, en todas las pastelerías de Barcelona se puede encontrar el mítico roscón, pero la gran atracción de los escaparates son las imaginativas figuras de chocolate: desde huevos, gallinas y ovejas hasta Messi, Xavi e Iniesta, Barack Obama o personajes de dibujos animados; todos ellos bañados en chocolate y con medidas que pueden alcanzar los 2 metros de altura y los 100 quilos de peso.

Enric Rovira apuesta por los huevos como gran símbolo de la Mona de Pascua: este año ha realizado una serie dedicada a las montañas del mundo, en la foto el Kilimanjaro.

En cuanto a los grandes pasteleros, existen distintas visiones. Enric Rovira, una de las voces más respetadas en el mundo del chocolate, es seguramente uno de los más radicales y apuesta por el huevo como único protagonista de la Mona de Pascua, dejando de lado el roscón para buscar un huevo de chocolate no convencional. Este año ha creado una serie de huevos hexagonales de 6 aristas elaborados con varios tipos de chocolates, donde cada modelo está decorado con finas capas de chocolates de colores que evocan diferentes montañas del mundo: Kilimanjaro (Kenia), Bluemountain (Jamaica), Chocolate Hills (Hawai), Colorado (EEUU), Montjuïc (Barcelona), así como uno especial dedicado al Fútbol Club Barcelona.

¿Es de chocolate o de juguete? / Escribà

Christian Escribà, segunda generación de pasteleros desde 1906, es uno de los profesionales más creativos en cuanto a Monas de Pascua y dulces imaginativos, pero su diferencia con Enric Rovira es que no se olvida de la pastelería tradicional. Desde que su padre, el gran maestro Antoni Escribà, empezara a llenar de Monas imposibles los escaparates, los barceloneses siempre peregrinan a sus tiendas para ver que se les ha ocurrido. Empiezan la conceptualización de las Monas varios meses antes de Pasqua, por lo que cada temporada el 80% son nuevas; nos comentan que el Hit de este año será el futbol ya que en solo 18 días, con la Pascua justo en medio, Barça y Madrid juegan cuatro partidos. Además, los dos clics de Playmobil del escaparate de la tienda de Gran Vía van cambiando de ánimo en función de los resultados: el día de la final de Copa el azulgrana tenía una lágrima de chocolate, però la mañana siguiente había una copa rota en el suelo…

 

Otras de las familias más históricas de Catalunya en cuanto al dulce son los Baixas, que liderados por el maestro pastelero y chocolatero Joan Baixas optan por una Pascua integradora y abierta a todos los públicos. Aunque también hacen espectaculares huevos, no huyen de la simbología de Pascua, presente en sus Monas. Con cuatro pastelerías en Barcelona, no olvidan que son una empresa comercial que debe ofrecer Monas que gusten tanto a niños como padres de familia. Una de las novedades de cara a la Pascua de 2011, será una Mona en su sentido más literal, una cría de chimpancé en chocolate negro y blanco.

Joan Baixas ha diseñado una Mona de Pascua en su sentido más literal.

Sin duda, queda demostrado que los catalanes han vuelto a reinventar la tradición de su dulce Mona de Pascua… como Ferran Adrià y elBulli Foundation.

 

8 Comentarios

  1. Elpingue dice:

    fantástico.

  2. Juan dice:

    Un interesantísimo artículo, creo que actualmente la pastelería catalana es la mejor de España, y con mucha diferencia.

  3. Jorge Guitián dice:

    Muy bueno. Precisamente estos días hablábamos en casa de todos estos dulces de pascua, de la simbología del huevo, del parecido de la mona tradicional con el hornazo del oriente andaluz (no confundir con el hornazo castellano), con la rosca de pascua gallega, el “bollo” de Avilés o la colomba italiana.

  4. Tana Collados dice:

    Si me permites añadir un dato, Pau, fue a mediados del siglo XX cuando nació, en Barcelona, la moderna figura de chocolate de la mano de los maestros artesanos Lluís Santapau, Jaume Sabat, o, Antoni Escribá, al que citas. Al principio las figuras se hacían a partir de huevos y han devenido en esas magníficas esculturas que habitan hoy tantos escaparates. El Museo del Chocolate de Barcelona recoge muy bien esta historia.

  5. Pau Albornà dice:

    Hola Tana, como siempre, encantado de recibir tus aclaraciones. Sin duda alguna debemos reconocer la gran labor de maestros como Santapau, Sabat y Escribà. Sin la tradición nunca habría existido la vanguardia.

    Un abrazo!

  6. tana dice:

    Pau, por añadir, no por aclarar, pues esos nombres históricos suelen quedar en el olvido, y, si te fijas, están volviendo esas figuras “ vintage” hechas a partir de huevos.
    Un beso

  7. Tu Ebbys dice:

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