Hijo de un camionero y una cocinera,
Davide Scabin ha tenido una carrera que desde siempre ha estado llena de colores: después de estudiar en una Escuela de Cocina, eligió trabajar como vendedor de cosméticos.
En 1994, su vida tomó un giro histórico con la apertura de un sencillo restaurante en Turín, llamado Combal.Zero, donde se servían las tradicionales sopas de la región y platos a base de conejo asado. Sin embargo, tal fue la popularidad de Scabin, gracias a su interpretación de las comidas regionales, que atrajo a su restaurante a gourmets procedentes de toda Italia, convirtiendo su estilo culinario a una línea más improvisada y artística.
Davide Scabin fascina a sus clientes con creaciones únicas que nacen de una línea de cocina basada en el diseño, así como también del juego de ingredientes y texturas, temperaturas. Creador y teórico, está unánimemente considerado como uno de los más talentosos exploradores de la investigación gastronómica. Es uno de los pioneros de la corriente moderna “Art & Food Design”, y una de sus obsesiones es calcular y codificar todo lo que le rodea, desde el ritmo de los tiempos en cocina hasta el servicio. Presta una maníaca atención por cada uno de los detalles de su restaurante, con el objetivo de que en el ambiente reine una coreografía perfectamente acompasada.