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De narices

Abejas, gallinas y ovejas de California

Cristina Alcalá
Cristina Alcalá 13/1/2015Comentarios

La viticultura orgánica es una práctica en alza en el norte de California. Los bodegueros expresan así su mentalidad verde y respeto por la biodiversidad. Su lema: vivir en consonancia con el entorno buscando lo saludable

Durante muchos años se ha creído que una viña limpia y sin hierbas era lo mejor para la vid. Ahora los cultivos de cobertura -avena, trébol, veza, guisantes, alfalfa- y el respeto por el hábitat de los insectos beneficiosos para la viña como depredadores de ciertas plagas se han convertido en religión. Proteger el suelo de la erosión, aportar oxígeno y nutrientes o segar para reducir el vigor, son objetivos y prácticas de muchos viticultores.

Compost para mostrar a las visitas

Compost para mostrar a las visitas, en una viña.

En California es muy habitual que el paisaje natural de los viñedos esté acompañado de otros elementos algo menos naturales, o mejor dicho, menos habituales. Caballos, ovejas, gallinas y abejas forman parte de la lista de elementos que el bodeguero incorpora a su manera de entender una viticultura global. Contribuyen a la interacción armoniosa de los suelos y la vegetación. Lo mismo ocurre con la zona destinada al compost. En algunas bodegas te la muestran como diciendo: “¡es todo verdad!, nada de marketing, así lo hacemos”. Más allá de si trabajan o no con prácticas biodinámicas y los famosos preparados en las diferentes épocas del año, lo cierto es que la viticultura orgánica es una práctica en alza.

Bodegas y granjas

Colmenas de abejas

Colmenas de abejas junto a viñedos.

Las colmenas se reparten por los viñedos. Las abejas son beneficiosas para la polinización del cultivo y viven en espacios donde se las cuida y mima, ya sean reinas, obreras o zánganos. Las autosostenibles colonias de abejas se integran en las fincas como un organismo más y, como comunitarias que son, aportan su granito de arena al ecosistema. No tanto como polinizador de la vid sino como ayuda para el aumento de otras poblaciones de insectos y cultivos, algo necesario para mantener una viticultura orgánica basada en cultivos de cobertura.

En el afán de recrear un entorno más parecido a una granja o un rancho, algunos bodegueros se afanan en presentar su bodega como un conjunto armónico con la naturaleza. Los que tienen ovejas propias, las llevan a las granjas para pastar durante la época donde la vid es más inactiva, en realidad, funciona como una siega sin agresiones ni compactación del suelo, a la vez que es fertilizado por el animal. Además, hace frente de manera más positiva a la erosión de las lluvias. Lo mismo ocurre con los caballos; algunos tienen cuadras de las que obtienen el estiércol para abonar y las gallinas que revolotean entre pinots o chardonnays. Animales entres árboles frutales, robles, arces, secuoyas, hortalizas, flores…

Certificado en una bodega

Certificado en una bodega de California.

Expresar la biodiversidad y mostrar una mentalidad verde. En los tasting room de muchas bodegas los certificados de todo tipo cuelgan de las paredes con el orgullo de pertenecer a un nuevo y selecto club: el de haber dejado atrás una mentalidad añeja y poner la mirada en el futuro. Alrededor de las bodegas relucen los contenedores de reciclaje etiquetados o paneles solares. Lo orgánico más orgánico que nunca. Una aptitud y actitud por vivir en consonancia con el entorno mientras se busca lo saludable. Un movimiento que en el norte de California está en su punto más álgido: comida orgánica, jóvenes granjeros, pequeñas cooperativas, productores locales…No hay pueblo que no tenga su Farmers Market semanal…orgánico, por supuesto.

En California existen muchos programas que fomentan la responsabilidad y sostenibilidad del medioambiente. En el deseo de las bodegas por mostrar su manera de ser, cómo viven en comunidad y defienden su ámbito rural más cercano, algunas se alían con programas de lo más variopintos más allá de la viticultura.

Detalle de colmena de abejas

Detalle de colmena de abejas.

“La sostenibilidad se basa en el principio de que debemos satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras. La administración de los recursos naturales y humanos es de primordial importancia. Consideración de responsabilidades sociales y de los trabajadores, las necesidades de las comunidades rurales, la salud y seguridad de los consumidores trabajar y vivir en el presente y el futuro. El cuidado de la tierra y los recursos naturales implica mantener o mejorar esta base de recursos vitales a largo plazo”. Así lo dice la University of California, Davis.

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