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De narices

Bodegas en el fondo del mar – Redacción

Redacción
Redacción 20/7/2010Comentarios

Envejeciendo el vino bajo el mar...

Envejeciendo el vino bajo el mar...

Hasta la fecha, para envejecer los vinos se han utilizado diferentes técnicas que han ido desde el sistema tradicional en cubas de roble durante unos periodos determinados en contacto con la madera hasta el uso de virutas de la misma madera para lograr sabores similares. “Bajo el Agua Factory” es una empresa vasca cuyo negocio se basa en todo lo relacionado con los fondos marinos, desde estudios de oceanografía hasta trabajos de divulgación, pasando por el desarrollo de proyectos a la carta según el consumidor.

Entre estas actuaciones, la empresa cuenta con el Laboratorio submarino de envejecimiento de bebidas. Basándose en sus trabajos, se ha puesto en marcha una iniciativa cargada de interrogantes, novedosa en España, pero no en otros países, cuyos resultados se conocerán en un plazo mínimo de seis meses: envejecer los vinos en el fondo del mar y que contendrían en sus etiquetas la leyenda: “Envejecidos por el agua del mar”

Responsables del proyecto reconocen que el mismo tiene mucho de experiencia y también de ser una iniciativa diferenciada como un buen soporte de marketing para el producto.

Para el desarrollo de este proyecto, la empresa cuenta con una reserva en el espacio marino cercano a la playa vizcaína de Plentzia de 500 metros cuadrados. Sobre ese espacio se contempla la posibilidad de meter en el agua más de 40.000 botellas. El programa contempla una inmersión de las botellas a 15 metros de profundidad

La ubicación de las botellas en el fondo del mar se hará mediante un sistema de pequeñas bodegas capaces de almacenar unas 800 unidades. Estas minibodegas marinas tienen la denominación de módulos de envejecimiento controlado (MEC). Los mismos están equipados con todo tipo de sensores para la medición de todos los parámetros que pueden afectar al vino durante su permanencia bajo el agua y se hallan abiertos para facilitar el paso del agua entre las botellas. Entre otros aspectos, se analizará el impacto sobre el vino de la profundidad a que se hallen los módulos, la velocidad de las corrientes, la composición de las mismas, salinidad o temperaturas para ver su impacto en cada una de las bodegas.

Como se trata de un proyecto experimental, no han definido un tipo de botella ni tampoco el corcho a colocar en estas. El proyecto se encuentra abierto a todo tipo de iniciativas para valorar cuál será la respuesta de cada vino y envase.

Todas las botellas serán de cristal, aunque habrá diferentes tipos de vidrio para luego medir el impacto del mismo sobre el vino. Igual sucede con el tipo de corcho, aunque los mismos en ningún caso estarían en contacto directo con el agua, sino con su correspondiente recubrimiento. El proyeto se halla igualmente abierto en relación con el tipo de vino que se deba meter en las botellas. En principio, en las bodegas se podrán colocar todo tipo de caldos, desde los vinos jóvenes hasta el resto, para estudiar la evolución de los mismos en esas condiciones.

Como lo que es, un experimento, la empresa Bajo el Agua Factory ha ofrecido la participación en el mismo a todos los consejos reguladores de las denominaciones de origen del vino para que aporten algunos de sus caldos sin coste alguno. Esta iniciativa comenzará a realizarse el próximo mes de septiembre. En principio, ya han respondido positivamente los consejos reguladores de las denominaciones de origen de Duero, Guadiana, Arlanza, Valdepeñas, Málaga, Toro, Jumilla y Rueda, y se espera la respuesta afirmativa de otras más. Cada mes, catadores de las diferentes denominaciones de origen que participan en el programa harán catas de sus vinos y realizarán comparativas con los mismos vinos que estén envejeciendo en bodegas tradicionales en tierra.

La primera fase de este proyecto tendrá una duración de seis meses.

Fuente: Vidal Maté, El País