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De narices

Codorniu ‘excellence’

Luis Tusell
Luis Tusell 11/12/2014Comentarios

La empresa catalana ordena su fondo de armario y selecciona vides únicas para crear siete grandes vinos

Tras cinco siglos de cosechas y con nueve bodegas en tres países distintos, el grupo Codorniu ha decidido explorar las posibilidades de todas y cada una de sus vides. Un trabajo que se inició en 2007 liderado por el director de Enología del grupo, el australiano Arthur O’Connor, y del que ahora se cosechan los primeros frutos: un cava y seis vinos de producción limitada, que expresan el ADN de cada territorio.

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Arthur O’Connor, director de enología del Grupo Codorniu.

Son vinos con personalidad y que proceden de los mejores viñedos del grupo que se han localizado en las bodegas de California, Argentina, Priorat, Ribera del Duero, Penedés, Costers del Segre y Rioja. Vinos que expresan a la perfección cada territorio. El objetivo, para O’Connor, es que estos vinos sean la referencia de Codorniu, el camino a seguir y otorguen “una personalidad a la marca”. Su departamento, creado en 2006, ha trabajado clasificando toda la información que se tenía de cada viñedo, buscando nuevas formas de trabajar y organizarse. Incluso las hectáreas se han empezado a dividir de forma distinta, en función de la producción que ofrecen, del tipo de suelo, etc. Y finalmente se han seleccionado las microparcelas que han generado estos vinos singulares.

Para llevar a cabo este trabajo, se ha contado con personal de cada zona, que son los que mejor conocen el carácter de su producción. Se trata, en palabras de Javier Pagés, director general del grupo, de “ver la cantidad de activos centenarios” que se tienen y “trabajar todos juntos al mismo tiempo buscando singularidades que permitan hacer vinos comparables a los mejores que se puedan encontrar”.

La presentación de esta laboriosa iniciativa se llevó a cabo en Monvínic, y permitió catar esos siete vinos nacidos de las distintas bodegas del grupo Codorniu: Codorniu, Bodegas Bilbaínas, Raimat, Scala Dei, Legaris, Séptima y Artesa. De cada una de ellas ha nacido un “vino de prestigio”. Son estos:

Codorniu

Codorniu ‘excellence’.

El Cava 456 (Codorníu, D.O. Cava), cuyo lanzamiento está previsto para el próximo año, está elaborado con las uvas procedentes de las fincas La Nansa, La Pleta y El Coster y debe su nombre a las 456 añadas desde la primera vez que estas fincas fueron vendimiadas. Es un cava elegante con una crianza de 77 meses.

Raimat 100 (Raimat, D.O. Costers del Segre), elaborado para celebrar el centenario de esta bodega y con una edición limitada de 603 botellas que saldrán al mercado en 2015, presenta un coupage del mejor Xarel.lo y el mejor Chardonnay de esta bodega. Se produce sólo con las mejores filas de sus viñedos y la vendimia se realiza siempre antes de salir el sol para no aumentar en exceso la temperatura de la uva.

Scala Dei Masdéu 2011 (Scala Dei, D.O.Q. Priorat), procede de una de las fincas más altas del Priorat (720 metros) que presenta suelos de arcilla y calcáreos y está elaborado con una de las mejores garnachas del mundo, fermentada y criada en una sola bota. Se recuperan técnicas antiguas de la región, así que la fermentación se hace en depósitos de cemento y la crianza en fudres de 500 litros. El resultado es un vino intenso y complejo.

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Representantes de las bodegas.

Alto de la Caseta de Viña Pomal 2010 (Bodegas Bilbaínas, D.O. Ca. Rioja) es la gran expresión del tempranillo procedente de la finca con el mismo nombre.  Un vino que responde a la expresión riojana más auténtica, reflejo del terroir de la mejor finca de la bodega, y procedente de viñedos con más de 35 años. La crianza ha sido de 20 meses en roble francés.

Legaris Calmo 2009 (Legaris, D.O. Ribera del Duero),  conmemora los 10 años de la bodega y estará disponible en 2015. Está elaborado con una selección especial de una gran añada, la de 2009, procedente de vides centenarias. Será un vino intenso en color y nariz con notas de fruta madura.

Séptima Gran Malbec 2009, (Séptima, Mendoza, Argentina) un vino que presenta un insólito equilibrio de elegancia y fuerza, fruto de una minuciosa selección de la esencia del Malbec de los viñedos de Agrelo.

Artesa Reserva Pinot Noir Finca 91D (Artesa, Napa Valley) es la expresión más elegante del Pinot Noir, magnífico para su consumo en el momento, pero que tiene un largo recorrido. Procede de un viñedo a 128 metros sobre el mar que genera un vino aterciopelado, suave y refinado, con aromas frutales.

Codorníu ha presentado también su nueva estrategia de comunicación internacional. Por primera vez en la historia de la compañía se lanza una misma campaña global, como punto de partida de su nueva estrategia de marca para los futuros años. Un conjunto de piezas publicitarias que reivindican el origen y los valores de la marca, pionera y líder en su sector, tras más de 450 años de historia. En la campaña de este año han participado los dos nuevos embajadores de marca, Jordi Cruz (chef tres estrellas Michelín) y Miriam Ponsa (diseñadora de moda ganadora de la pasada edición de la 080), que representarán a la marca a lo largo de todo el año. El título de la campaña “No somos Champagne, somos Codorníu” refuerza la personalidad única de la marca: pionera del cava, innovadora y cercana, de caldos de calidad equiparables a los mejores espumosos.

El spot se compone de tres piezas principales con un mismo hilo conductor. La pieza central pretende recuperar y potenciar con orgullo el rol de Codorníu como la auténtica y genuina bebida social y refrescante del Mediterráneo, abriendo su consumo más allá de las celebraciones formales. Además, transmite todos los valores que han acompañado a la firma durante sus casi 500 años de historia y que se identifican con una manera de ser alegre, desenfadada, mediterránea, modernista, y auténtica. Las otras dos piezas que integran la campaña de Codorníu de este año son Anna y Cuveé 1872, cada una firmemente ligada a los territorios y valores de las marcas. En la primera se hace una declinación al universo de la moda y la feminidad, potenciando los valores de humanidad, frescor, alegría y sensualidad. Además estas navidades se presenta la versión exclusiva de este producto para hostelería de moda: el Anna Blanc de Blanc Reserva, y su versión Mini, perfecta para eventos y fiestas cotidianas.

En la otra pieza del trío de este año, el protagonista es Cuvée 1872, la gran novedad de Codorníu para esta campaña navideña, que rinde homenaje a los orígenes de este espumoso. Josep Raventós fue quien elaboró la primera botella en 1872. Es también una oda al Modernismo, la corriente artística históricamente vinculada a Codorníu desde que se inauguraron en 1915 las Cavas construidas por el discípulo de Gaudí, Puig i Cadafalch. Se trata de un cava tradicional elaborado como antes, recuperando la cupada auténtica y original de aquel año, y vinificado por capas, proceso que consiste en la adición periódica de mosto fresco en el mosto que se encuentra fermentando.

Las tres piezas se articulan a través de un mismo hilo conductor y bajo un mismo lema “No Somos Champagne, Somos Codorníu, desde 1551”. Javier Pagés, director general de Codorníu explica: “no nos queremos comparar al Champagne, que es un gran producto, sino reivindicar nuestras diferencias, basadas en nuestro origen, nuestra tierra y nuestra calidad. Es el momento de ser valientes de cara al mundo, sacar el orgullo y dar un golpe encima de la mesa”. Otra de las novedades de este año es, para reforzar el territorio de la gastronomía y de la moda de Anna de Codorníu, la incorporación de dos embajadores de marca que van a acompañar a Codorníu durante este proceso de cambio y que también participan en el spot. Se trata de dos jóvenes triunfadores, vinculados con la modernidad, la innovación, con la moda, con la nueva gastronomía y muchos otros valores que integrarán la nueva era Codorníu. Los dos embajadores son Miriam Ponsa, diseñadora de moda y ganadora de la última edición de la pasarela 080, como nueva imagen de Anna, y Jordi Cruz, chef tres estrellas Michelin, que en su día fue el más joven de nuestro país en recibir esta distinción, siendo hoy uno de los cocineros con más talento del panorama actual, como embajador gastronómico de la firma.