Revista Gastronómica Digital
image

Síguenos en:

  • facebook
  • twitter
  • youtube
  • googleplus

De narices

Un año sabático como catadora de vinos – Redacción

Redacción
Redacción 30/8/2010Comentarios

Pasar un año completo en La Rioja, con todos los gastos pagados y con la única obligación de disfrutar de la vida y del vino, es lo que pretende conseguir Imma Borrego, barcelonesa, aunque con raíces granadinas (su familia es de Jérez del Marquesado), de 35 años y catadora profesional de cafés.

La oferta le llegó de casualidad. Como aficionada al turismo rural, Imma está registrada en una página web de la que recibe multitud de ofertas y promociones para disfrutar de algunos días de descanso. Así conoció el concurso y ahí comenzó la aventura.

El gobierno de La Rioja ofrecía la oportunidad de disponer de doce meses consecutivos para reencontrarse con uno mismo, para desarrollar el proyecto deseado o simplemente para disfrutar del verdadero sentido de la vida. Durante un año ellos se ocupan de todo poniendo a disposición del seleccionado: alojamiento, coche, medios técnicos (un portátil y conexión a internet), cenas para dos en los mejores restaurantes de la comunidad o fines de semana en los hoteles más especiales. Pero aquí no acaba la historia, el ganador disfrutará además de cursos de cata, tratamientos de vinoterapia o lecciones de golf y será el probador oficial de todos los nuevos productos de La Rioja turismo, además de disponer de un sueldo de 2.000 euros brutos al mes.

Proceso de selección

Una oferta difícil de rechazar, pero para Imma es mucho más que eso, es un sueño que está dispuesta a cumplir. Y para conseguirlo necesita de la ayuda y el apoyo de la gente.

Imma forma parte ya de los 15 semifinalistas. Pero para llegar hasta aquí ha tenido que pasar por un duro proceso de selección. Más de 1.500 personas se presentaron al concurso. Tras una primera batida, quedaron 600 que se trasladaron a Madrid y Barcelona para hacer la entrevista que les permitiera pasar de ronda. «Yo creía que iba a ser una charla cara a cara para conocernos, pero cuando llegué me dieron un número y me dijeron que esperara turno. Cuando entré en la sala había un jurado y una cámara de vídeo enfocándome directamente, ¡estaba en un casting!», cuenta emocionada Imma.

La prueba le fue bastante bien, en ella logró convencer a los presentes y pasó a la siguiente fase. Aquí debían contar porqué estaban interesados en el proyecto, que es lo que podrían aportar y que esperaban conseguir de él, en definitiva debían ‘venderse’ como candidatos. «Siempre me ha picado el gusanillo del vino. Para mí esto es más que una oportunidad, es una bocanada de aire fresco. Toda mi pasión y mis conocimientos en la cata de cafés podría ponerlos en práctica y trasladarlos a este mundo. Mi proyecto consistiría en hacer un intercambio, un paralelismo entre el café y el vino», contaba Imma, quien lleva degustando café once años.

Tras el casting llegaba la prueba más dura, las semifinales, el penúltimo paso para disfrutar de la gloria, o en este caso, del descanso. Quince candidatos pujan ahora por cinco plazas en la gran final que se disputará el 18 de septiembre en la tierra con nombre de vino. Para llegar a ella lo único necesario es recabar apoyos -votos- por internet.

Campaña

Así pues comenzaba la campaña. Camisetas, chapas, pegatinas, carteles o vídeos. Imma empapela todo lo que ve y puede con su sueño: “Yo quiero que el año que viene todos los días sean domingo”.

Todo ello también ha llegado a Jérez del Marquesado, que ya luce en sus calles carteles con la sonriente cara de la candidata. Los medios de comunicación presentes en la provincia también se interesan por la iniciativa. «La voz que tengo es porque no paro de hablar y contar en que consiste todo esto», dice intentando moderar el tono.

Pero su principal arma son las redes sociales. Twitter o Facebook son los mejores muros para difundir la campaña, en ellos cuelga fotos y vídeos, como el de su última cena en ‘La Hacienda’ de Jérez del Marquesado con vino de las bodegas granadinas de Paco de Almaraes.

Este despliegue también es necesario, ya que el jurado no sólo tendrá en cuenta el número de votos recibidos, sino también el interés que los candidatos muestran por el premio.