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Destinos

Chicago como promesa gastronómica

Belén Parra
Belén Parra 10/12/2018Comentarios

Mientras apuro el fish&chips de Calumet, el puesto de carretera donde aún permanece enmarcado el recuerdo de Bourdain, constato que la oferta gastronómica de Chicago es tan vasta como su superficie. Patearla se hace extenuante; casi tanto como conseguir mesa en algunos de sus restaurantes. Los de menú degustación apenas reservan en horario nocturno así que el frenesí del turista está a la orden del día.

Chicago es hoy uno de los destino gastro más emergentes de Estados Unidos. Equiparable a Nueva York por su personalidad y su cosmopolitismo –un Little New York para muchos-; anda unos pasos por delante de Washington y Los Angeles como incubadora de un nuevo modo de abrirse al mundo desde la cocina. Cada vez son más los chefs que apuestan por la capital de Illinois para hacer realidad su propio sueño americano y eso incluye a los hispanos que, a pesar de Trump, logran tantas buenas críticas como estrellas.

Entre la buena onda del Loop más próximo a Millenium Park, las luces de Fulton Market, la deseada Damen Avenue y las callejas que van dejando atrás los rascacielos hasta perderlos de vista, Chicago resulta electrizante.

En esta ciudad es tan respetable el hot dog de Gene&Jude’s como el taco de Mi Tocaya Antojería, la burger de Loyalist, la pizza de Lou Malnati, la tostada de aguacate de Mindy Segal y el emplatado con nitrógeno líquido. Todos tienen sus adeptos y todos pueden llegar a decepcionar, según el momento. La enorme variedad de direcciones que van del casual food al fine dining es francamente interminable. Hay que probar mucho para llegar a saber lo que es bueno…

No te quedes con los ránkings, las listas ni la unanimidad de las guías sino descubre por ti mismo dónde conviene dejarse los dólares. Chicago ni es precisamente barata ni tan predecible como para evitar ciertas desilusiones.

La más grande es la que oficia Grant Achatz –cuando está- en su Alinea. Demasiado fuego de artificio para tan poco divertimento. No hubo en su propuesta de 2018 ningún plato para el wow ni tampoco estuvo la sala a la altura de la velada. Quiero decir, a la altura de uno de los 50 mejores restaurantes del mundo. El 21, concretamente.

Oriole. Osetra caviar

Oriole. Osetra caviar

El Oriole de Noah Sandoval, en cambio, me merece más premio. El local, el servicio y, sobre todo, la viajada cocina del chef de Richmond está cuando menos sabrosa; lo mínimo exigible en un dos estrellas como éste. Su también brillante pareja de sumilleres me puso sobre la pista de Kumiko, el “formal bar” que Sandoval planea abrir junto a Julia Momose, una de las cocteleras más codiciadas del país.

Hablando de cócteles y volviendo sobre Achatz, en The Aviary propone un 41º a su manera; en Next, menús temáticos; y en Roister, su cocina más casual. Frente al imperio del grupo Alinea queda por eso aún mucho por conocer.

Elske es la perla nórdica de la ciudad en cuya fórmula de degustación destacan sobre todo los aperitivos y los postres de Anna Posey, copropietaria del negocio. Para degustar buena cocina dulce, anota asimismo la pastelería de Amanda Shepard en Lula Café y la de Sandra Holl en Floriole. Imperdibles.

Postre de Anne Posey, en Elske

Postre de Anne Posey, en Elske

Otra estrella Michelin con una notable bodega es Sepia, que no tiene nada que ver al mediodía que por la noche. Aquí tan pronto puedes pedirte un sándwich y una bebida como comer a la carta.

Boka, buque insignia del grupo del mismo nombre, es el reducto ideal para el ver-y-ser-visto. Cocina americana de temporada simplemente correcta. Arriesga más el Schwa de Michael Carlson, cuna de chefs que luego han hecho carrera en otro lado sin salir de la ciudad.

Un domingo de brunch pásate por The Albert, donde puedes maridar tus platos con cócteles y dar cuenta del millar de libros que cubren sus paredes. En esa misma línea cultural, da una oportunidad al Marisol del MCA porque tiene platos en los que, como ocurre con tantísimas obras de arte, nada es lo que parece.

Lo que sí me parece es que el viaje a Chicago siempre promete y, salvo contadas excepciones, también convence.

Bocado con coctel elaborado al momento en la cocina de Alinea

Bocado con coctel elaborado al momento en la cocina de Alinea


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