Revista Gastronómica Digital
image

Síguenos en:

  • facebook
  • twitter
  • youtube
  • googleplus

Destinos

Seis restaurantes imprescindibles en San Sebastián y Guetaria

Redacción
Redacción 9/11/2017Comentarios

Tras nuestro periplo por Bilbao (puedes leer el artículo aquí), el equipo de 7 Caníbales aprovechó su viaje por tierras vascas para recorrer algunos de los restaurantes más interesantes de San Sebastián y Guetaria.

Cierto es que seleccionar solo seis restaurantes, en los que disfrutar con todas las garantías, en Guipúzcoa es casi una herejía pero si tu visita al País Vasco solo te retiene unas pocas horas o, a lo sumo, un par o tres días, estas son  algunas -de las múltiples opciones que existen- que te asegurarán una experiencia que te dejará con un muy buen sabor de boca. Prometerás volver.

 

Amelia

Dirigido por Paulo Airaudo, el restaurante Amelia abrió hace unos meses, concretamente en abril de este año. El chef, que acumula una larga trayectoria en Argentina –país natal-, México, Londres (The Fat Duck), Italia (Magnolia) y España (Arzak), apuesta por una cocina personal cuya pretensión es marcar la diferencia con la oferta que encontramos en el resto de restaurantes de la ciudad. Y lo consigue. De hecho, Airaudo inscribe su propuesta dentro de la cocina argentina aunque su puesta en escena esté lejos de lo que popularmente se conoce como tal. No hay carta, solo menú degustación (corto y largo) con posibilidad de maridaje (con tres opciones). ¿Qué platos degustaremos? Cebolleta de primavera con sus pickles y ajo negro; cigala y esencia de tomate; pan casero, mantequilla, aceite de oliva y paté de hígado de pollo; zamburiña, rossini caviar y aceite de vainilla; yema de huevo confitado; alitas de pollo y apio nabo; bacalao, humita y mejillones o pichón con calabaza y berenjena. Local sobrio, elegante y moderno. Número de mesas reducido y con espacio suficiente como para mantener una conversación íntima. Cocina a la vista en el piso inferior.

Aratz

Los hermanos Iker y Xabier Zabaleta dominan una cocina cuyas brasas están atrapando al donostiarra. Modificado en estética, sigue recibiendo en su barra de bar para invitar al cliente a degustar con calma sus especialidades de carta. Allí, la parrilla –cómo no- es la protagonista, tintando los platos sin desvirtuar su sabor, acompañándose en algunos de ellos de una mayonesa casera que invita a mojar. Mollejas de cerdo, kokotxas en tres versiones (rebozadas, en salsa verde y con manitas) o langosta, “vasca”, recuerdan los Zabalaeta. “Somos un restaurante de cocina tradicional vasca, donde el tataki de atún rojo con sésamo, por ejemplo, tiene de exótico el nombre. “Porque se llama así, pero atún aquí se ha comido siempre”. Acabamos nuestro ágape con unas mollejas de ibérico de bellota Arturo Sánchez con cigalas y hongos. Muy goloso, muy buen, quizá demasiado para último plato. Merece la pena la visita, más sabiendo que ofrecen menú de mediodía, y a 12€.

Elkano

La estrella Michelin que atesora desde 2014 es lo de menos. Es la mística, el lugar, el punto inigualable que tienen con el rodaballo o esa parrilla exterior que llama desde kilómetros. Lo es también la personalidad de Aitor Arregi y sus explicaciones en mesa cuando llega para servir el rodaballo. El pilpil que consigue in situ con la salsa de la bandeja es memorable. Antes la trilogía de los pescados: azul, blanco, de roca y plano. El primero juega un derby: bonito vs cimarrón. 3-3, quedaron. Partidazo. El segundo aparecía en triangular, por ejemplo Eibar-Alavés-Villareal, tres de los equipos donde jugó Arregi en su periodo como futbolista. En verdad, kokotxas rebozadas, a la parrilla y en salsa. Ganó la parrilla, jugaba en casa. Y el último, previo unos hongos que demuestran que en el Elkano la parrilla surte y bien no sólo pescado, corona el campeonato: rodaballo, a la parrilla, evidentemente. Para el honoris causa.

Kokotxa

En la parte vieja de San Sebastián, rodeado de sociedades gastronómicas, el joven Dani López comanda con estrella Michelin Kokotxa con respeto y vanguardia. Sorprende una propuesta mundial en pleno centro del poteo donostiarra, una propuesta que convence también por la raíz clara que mantiene con el territorio. Con un comedor coqueto que prescinde de lo accesorio, López muestra ideas: atún rojo, yogurt, berenjena y helado de pimientos asados; carabinero, arroz, remolacha y algas o pichón a Bresse, torrija de maíz y sésamo negro. Y, por supuesto, kokotxa de bacalao a la brasa con su brandada y jugo de perejil. La tradición vasca tiene futuro.

Narru

Formado en los mejores restaurantes del País Vasco, Iñigo Pena presenta en Narru un restaurante vasco evolucionado. El enclave (tras la playa de la Concha) y la estética (moderna y actual) no esconden unas bases sólidas con las que Peña juega. Guindillitas de Ibarra o tiradito de atún rojo para compartir, y empezamos el festival. Un clásico arroz con almejas de grano limpio, menos meloso pero más en el punto que el de Rekondo, por ejemplo; chipirones en su tinta impecables; ventresca de bonito con crema del país. Domina cocciones y puntos, promete.

Rekondo

En el monte Igueldo, sólo la panorámica ya vale el viaje. Escondido en la carretera aparece Rekondo, un clásico donostiarra. Con terraza universal, es otro restaurante de producto y sello inconfundible. Atesora una de las mejores bodegas del mundo, dirigida por Txomin Rekondo, y reconocida, entre otros, por Wine Spectator. Casi nada. Sobre mesa, alta cocina vasca, como se llama, producto, fondos. Salmorejo de flores y germinados con jamón ibérico, txangurro al horno o pimientos del piquillo de Lodosa rellenos de rabo de buey. El servicio es excelente.


Comentarios