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Sport Hotel Hermitage & Spa: alta cocina en un entorno exclusivo

Redacción
Redacción 8/2/2017Comentarios

Sport Hotel Hermitage & Spa cumple 10 años y lo celebra desplegando todos sus encantos tanto en la propuesta de alojamiento y spa como en lo relativo a la culinaria, poniendo en valor que Andorra es también un destino gastronómico. ¿Qué encontraremos? Confort, exclusividad, cuidado por el detalle, trato único, ambiente acogedor… Todo es posible.

La combinación estudiada y cuidada entre tradición e innovación son el elemento clave para conseguir el posicionamiento global de Hermitage. El resort está formado por tres hoteles de cuatro y cinco estrellas unidos entre ellos por un spa de 5.000 metros cuadrados: el Sport Wellness Mountain Spa (un espacio de 5 plantas dedicado a la relajación y el bienestar).

Además, el privilegiado entorno en el que está emplazado -en el corazón de Andorra, concretamente en Soldeu- confiere al hotel ese plus de exclusividad que busca el visitante. La quietud en medio de la naturaleza, el bienestar entre las montañas… Un paraíso de relajación, belleza y buen comer ubicado en un paisaje majestuoso.

Su interior tampoco decepciona. Es refinado, acogedor, versátil, exclusivo y a la vez familiar, con una decoración marcada por la tradicional de alta montaña pero vestida con esa sensación de máximo confort. También en la mesa.

¿Cuándo ir? Siempre que necesitemos naturaleza, desconexión, respirar aire puro y unirlo con una gastronomía de nivel en la que la calidad y el servicio son las máximas.

¿Dónde comer?

La propuesta gastronómica está configurada por establecimientos de diferentes estilos de cocina que encuentran un hilo conductor en el mimo, el cuidado y la búsqueda de la excelencia. La base siempre es el producto de temporada, seleccionado en su momento óptimo de consumo para que pueda ofrecer sus mejores cualidades. Una premisa que encontraremos en todas las elaboraciones, desde las más sencillas hasta las más sofisticadas. Una filosofía que sigue el camino de la coherencia gastronómica y cuyo resultado son platos únicos de precisas cocciones y cuidada técnica que se convierten en experiencias memorables que perduran en la mente.

Sport Hotel Hermitage & Spa ofrece al visitante su renovada oferta gastronómica articulada en seis espacios. Los artífices son dos chefs con estrella, Nandu Jubany y Hideki Matsuhisa, que junto a su equipo y a Fran Jiménez –como chef ejecutivo- consiguen reproducir la misma técnica, habilidad, profesionalidad y cuidado que en sus cocinas de origen. Ambos chefs se desplazan cada semana hasta Hermitage pero a su vez, han creado equipos de más de una decena de personas que forman un grupo implicado y profesional, lo que consigue que el nivel y filosofía sea idéntica a la de los restaurantes madre.

Junto a la oferta gastronómica, además, el comensal puede disfrutar de una amplia selección de referencias vinícolas procedentes de todo el mundo.

Estos son los espacios de los que se puede disfrutar.

Restaurante Origen by Nandu Jubany-. Es la propuesta más gastronómica de Hermitage y permite degustar la cocina de Nandu Jubany en estas latitudes. El producto cobra un gran protagonismo en la carta ya que solo se escogen los que se encuentran en el momento óptimo de consumo. El sabor, el aroma y la textura de las elaboraciones así lo certifican. La experiencia gastronómica se completa con un excelente servicio y una selecta bodega. Es necesario recalcar que la propuesta de este espacio es la misma que encontraremos en Can Jubany, su restaurante de Calldetenes. Es decir, una cocina tradicional de calidad trabajada desde la innovación.

La carta ofrece dos menús degustación, con una media de nueve platos, y un tercero con motivo del décimo aniversario. Éste último arranca con un aperitivo al que le siguen siete platos. Entre ellos: pan de coca de foie gras con manzana caramelizada y contrastes, dashi de gambas de Palamós, canelones tradicionales con trufa a la crema o arroz de cohombros de mar de Can Jubany. El broche final lo conforman quesos y un festival de postres con cítricos, pastel de queso, texturas de leche, trufa y buñuelos.

Otras especialidades que descubriremos en su propuesta, los bautizados como: las mejores olivas rellenas del mundo; puerros tiernos escalibados con mantequilla de almendra, setas y anchoas; canelones tradicionales con trufa a la crema; pepino de mar con panceta y puré de coliflor o paloma torcaz asada con tupinambo y sangre de remolacha.

Arrels-. Se trata de un restaurante de cocina tradicional catalana que alberga el espacio de desayunos del hotel. En formato nocturno, ofrece una propuesta en la que destacan los bufets. La propuesta para empezar el día es una fiesta formada por una variada selección de embutidos, quesos, panes variados, fruta, dulces, platos elaborados, especialidad en huevos, zumos frescos, frutas… Color y salud para empezar una jornada en la nieve.

En 2012 fue el primer establecimiento andorrano en ser reconocido con un Sol Repsol. Su carta está constituida esencialmente por platos tradicionales catalanes, de ahí su nombre Arrels (raíces). Es una cocina típica y a la vez moderna, elaborada con productos frescos, naturales y de proximidad. ¿Sus características? Tradición, elegancia y perfecta simbiosis de sabores.

Entre sus propuestas destaca el arroz cremoso de setas con foie gras a la brasa; el fricandó de ternera de los Pirineos con alcachofas fritaso el rodaballo a la brasa con espárragos a la mantequilla negra.

Koy Hermitage-. Alta cocina japonesa de la mano de Hideki Matsuhisa y su versión sevillana: Julito Valverde, chef que interpreta y reproduce su propuesta con un valor añadido. El espacio minimalista acoge una gran barra en la que degustar los platos insignia del restaurante Koy Shunka de Barcelona, reconocido con una estrella Michelin, además de platos exclusivos diseñados para su versión andorrana.

La propuesta combina productos frescos de calidad, arte y tradición de una de las cocinas más antiguas del mundo con un servicio impecable en un entorno de lujo. Un viaje a la cultura japonesa, que incorpora de manera armónica productos de proximidad.

La experiencia gastronómica reúne platos típicos como sushi, sashimi o makis, junto a otros como el nyumen con secreto ibérico y espardenyes o el wagyu (ternera de Japón). Todo se prepara a la vista del comensal y se sirve en la barra, que está especialmente diseñada según los estándares de la cocina tradicional japonesa.

Koy Hermitage también dispone de amplia propuesta de bebidas tradicionales japonesas.

Entre las especialidades destacan: gamba al sol de Soldeu, niguiri de angula, tempura, bacalao negro con rossinyol, alcachofa y tirabeques y a modo dulce, la crema de naranja con bizcocho de té verde, chocolate blanco y helado de té verde.

Glassbar 1.850-. Cocina contemporánea, ensaladas, makis y snacks en una carta pensada y sentida por Nandu y Hideki. Una decisión coral para dotar al bar principal del hotel de una propuesta gastronómica con sentido y versátil, justo para acompañar cualquier momento de la jornada.

Sus impresionantes vistas pueden disfrutarse, además, con cualquiera de los cócteles -son especialistas en gin tonics- o destilados de su amplia carta convirtiéndose así en un interesante punto de encuentro que articula la vida en el hotel, un lugar ideal para cada momento.

Platos a destacar: selección de sushi, sashimi y maki, calamares a la romana aliñados con mayonesa, feta y rúcula; milhojas de patatas bravas de Nandu, ensalada César o tartar de atún sobre arroz japonés. Como postre: muy recomendable el ferrero de chocolate.

La Tofana-. Cálido y acogedor, con una decoración muy cuidada que da cobijo y resulta perfecta en un espacio de alta montaña. Cocina italiana a la vista elaborada con el máximo respeto. En su carta podemos encontrar los platos típicos de la cocina italiana: antipasti, pasta fresca, pizzas…

Sol i Neu Club Hermitage-. Cocina tradicional de montaña, sabrosa, con raciones generosas que invitan a disfrutar de la gastronomía después de un día en la nieve. Se trata de un acogedor restaurante situado en un lugar privilegiado a pie de pistas, con unas vistas espectaculares al valle de Soldeu. Su decoración, en madera, respeta los códigos de las tradicionales bordas andorranas. Se pueden degustar platos tradicionales de alta montaña como carnes a la brasa o arroz de montaña con pichón, butifarra y champiñones.

Las especialidades: tortilla abierta, arroz de montaña con pichón, butifarra, alcachofas y boletus o albóndiga rellena de huevo pasado por agua con tela y col frita.

Sol i Neu Fast Good se encuentra en la parte inferior del restaurante y dispone de una gran terraza donde los amantes de los deportes de nieve pueden comer rápidamente antes de volver a pistas o descansar al acabar la jornada de esquí. Ofrecen servicio de take away.


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