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Todavía más ski de luxe y gastronómico en Grandvalira, Andorra (parte 2)

Xavier Agulló
Xavier Agulló 2/3/2017Comentarios

La inmisericordia del tiempo durante el pasado fin de semana polar me “obliga” (y yo preocupado) a repetir subida a Andorra, a Grandvalira, para rematar lujos y gastronomías en la nieve. Me faltaban restaurantes, copas, alongarme a Grau Roig y vivir otro de los “festivales” Snow Club Gourmet de fin de semana, fíjate, el tándem en vivo del chef Juan Antonio Medina (A Barra, Madrid) y el gurú de las verduras en conservas, Cayo “La catedral” Martínez. Y esto no es todo…

Mientras subimos confortablemente hacia Soldeu (telecabina) para darnos un voltio electrificante en motos de nieve (una de las actividades plus de la estación), Prisca, la chica del Mountain Club, me relata dos de los últimos “showcookings” que se han celebrado en la estación, como ya te dije en el anterior artículo exclusivos para aquel club y también para los miembros del Snow Club Gourmet. El show “ahumado” de Carlos Piernas (Carpier), con el gran chef dulce David Gil (Albert Adrià) como invitado; y la panorámica de Joselito con puestos repletos de sus productos, jamones en directo… Pero no voy a ser yo quien llore por lo perdido, no fuera que en la tristeza me perdiese lo de este finde. O, por cierto, de los que todavía restan: el 11 de marzo, con Imanol Jaca (Txogitxu), con su “espectáculo” de txuletones de vaca vieja y gorda; el 18, un cuatro manos entre Xavi Solé y Claudia Coma (chefs de Grandvalira y el restaurante Coma de Andorra la Vella) “amenizado” con una horizontal de Veuve Clicquot que se coronará con la Grande Dame (o Dom Perignon, porque Àlex Orue, el “jefe” del Snow Club Gourmet, se lo está pensando…); y el 8 de abril, fin de los festines de “finde” con un atractivo programa doble de mediodía, vermut con la familia Tapias de El Espinaler y, a continuación, “calçotada blanca” con la familia Solé de Valls y todo el aparato de brasas en la nieve, la salsa generosa…

Aperitivo en La trattoria y comida en L’Arrosseria

Pero, oye, ¿no habíamos venido a tocar nieve? Lo hacemos derrapando como locos entre “bumps” y árboles con las potentes motos de nieve, adrenalina sin tapujos que abre la mente para darle caña al restaurante L’Arrosseria, que si bien abajo es un “free flow” (evolución inteligente del “self service”) para esquiadores que no quieren perder tiempo (cocina en vivo, parrilla…), arriba es uno de los puntazos gastronómicos de El Tarter (porque nos hemos movido, de Párquing VIP en Párquing VIP, de Soldeu a El Tarter).

Un momento… ¿Y si probamos, antes, La trattoria? Será por poderío… Como en casi todos los restaurantes y puntos de gastronomía de Grandvalira, los productos “Snow gourmet” se expanden por la carta. Frente al restaurante italiano, a pie de pistas (en el “hub”), la terraza Snow Club San Miguel. Deejay en vivo sin parar, chill out con sofales… A un lado una hamburguesería gourmet (piezas de 200 g con reblochon, ibéricos…); al otro, un frankfurt también de alto voltaje. En medio, la barra que domina la terraza con cócteles, vermuts, copas (cristal)… Música, sensaciones. Ya en La trattoria, todo en formato “showcooking”: pasta fresca, risottos, pizzas, pastas rellenas artesanas. Nos pedimos algunas de estas últimas, precisas. Mortadela con focaccia “maison”. Un poco de mozzarella de búfala (por supuesto). Y una de las pizzas “de autor”, impecable, con foie gras, porchetta e ibérico. Los precios, muy OK, sin penalizar las dificultades de subir cada mañana todo el producto (en este caso, rigurosamente italiano) en telecabinas y motos de nieve con remolque. Cocina heroica…

Acometiendo sin dilaciones L’Arrosseria. Mira, de entrada, el “momento de glamour”: “cornucopia” de ostra con Veuve Clicquot. Si lo prefieres, jamón o salmón. Otro rollo ahora mimo, tras el vértigo de las motos… Y a elegir: o el comedor privado “Sensación Clicquot, con un menú maridado; o el menú-degustación en el comedor normal. Alrededor, siempre, la nieve, las montañas, el cielo… Menú-degustación, OK. Tartare de salmón Carpier con huevo frito “deconstruido”; anchoas Don Bocarte, jamón Joselito; arroz de trompetas y panceta ibérica de inusitada suavidad (o arroz de pulpo y espárragos verdes); espuma de “mel i mató” y la “crema andorrana”

Con tomillo, base de pistachos y Néctum (néctar de piña de abeto local). ¿Salimos a hacer unas bajaditas? (Risas).

La cena con Medina y Cayo

La subida nocturna por las empinadas pistas con la “ratrack” ya es, en sí misma, todo un espectáculo, luces locas entre el bosque pálido de blanco. Prólogo excitante para la cena, alegría y Torelló (¿o es lo mismo?). Ahí están Jordi Marquet, Conrad Blanch, Àlex, claro, Cayo, Juan Antonio… Medina cocinará un menú fundamentado en las conservas de La Catedral hoy. Fíjate. Mini puerros exquisitamente empanados en kikos con salsa vizcaína, con puerro al natural. Espárragos blancos con panceta ibérica. Alcachofas con jugo de carne y sabayón glaseado. Habitas baby con callos marinos y sexy salsa de chorizo. Fabada… Sopa de fresones con almíbar especiado y helado de nata. Brilla y brilla la nieva tras los ventanales…

Moviéndonos a Grau Roig: Vodka Bar y Pessons

Más allá de El Tarter y Soldeu, camino al Pas de la Casa y antes de llegar, Grau Roig, una de mis estaciones de Grandvalira favoritas desde siempre… Y ahora más. Porque, oye, piensa un momento: en el fragor del esquí por estas pistas, mediodía, te acercas al telesquí Montmalús y… El Vodka Bar. Una onírica cabaña de madera (decorada por dentro por Lázaro Rosa) rodeada de nieve y bosque… ¿Entonces? Vinos, champagnes, cavas, vodka. Y algo para recuperar… Los productos “Snow Club”, naturalmente, y ostras, y carpaccio de pies de cerdo con gambas, y calamar con chile, y mini hamburguesas, y nems, y ensalada de algas, y “escudella”, y cremas de verduras… ¡Sopla! Por las noches (se pueden hacer “combinadas” con mushing, motos o raquetas), menús vegano y vegetariano y, para mentes más heterodoxas, ostras, tartare de aguacate con salmón, nem de foie gras y manzana, nido de huevo a baja, buey con salsa de castañas… ¿Cómo lo ves?

La otra opción “cool” en Grau Roig es el muy notable Pessons (pista Camí de Pessons), un restaurante de alto nivel con ya una larga historia que ahora se ha estelarizado en lo culinario. Flipante por la noche, acceso con “ratrack”. Cocina de montaña (y platos más sofisticados) con alto producto. Desde la tradición –huevos de corral, “escudella”, “trinxat”, arroz alpino…- hasta las grandes carnes –frisona, angus, kobe, cordero, pato, cerdo-, sin olvidar los caprichos como las ostras Amélie (con champagne, ejem), productos “top” y los platos bioenergéticos.

Todavía quedaría tanto… Pero ya es tarde y habrá que bajar. Y pienso en el enorme vuelco estructural y sensorial que Grandvalira le ha dado a aquellos otrora severos y apretados fines de semana de ski en Andorra…


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