Revista Gastronómica Digital
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On the Rocks

Sobre los concursos de coctelería

Josep Maria Gotarda
Josep Maria Gotarda 7/3/2014Comentarios

El primer día de este año, publiqué un artículo en 7Caníbales en el que explicaba el desarrollo del Campeonato de España de Coctelería que se celebró en Bilbao en noviembre del año pasado. En él quise exponer la diferencia entre esta competición, organizada por la Federación de Asociaciones Españolas de Barmans, y algunas otras organizadas por importantes empresas del sector.

Campeonato de Coctelería de España

Una de las competidoras del Campeonato de Coctelería de España.

Pero me gustaría aprovechar ahora este espacio que me ceden los caníbales para ahondar en mi visión de los concursos de coctelería, y matizar ciertas interpretaciones que pudieron surgir del artículo anterior.

En primer lugar, debo decir que para el sector de la coctelería es una gran noticia que importantes empresas organicen este tipo de certámenes porque son muy enriquecedores y hacen que el nivel de profesionalidad y creatividad crezca y que la gente joven vea que el mundo del cóctel es algo vivo que evoluciona y que ya no somos el patito feo de la gastronomía.

El problema es la contextualización que se hace del concurso. Desde algunos medios de comunicación no se distingue entre lo que es un concurso organizado por una asociación profesional y lo que es un concurso de una marca comercial.

Originalmente las asociaciones de profesionales y las marcas comerciales iban de la mano en la organización de estas competiciones. Pero llegó un momento en que estas empresas decidieron ir por su cuenta para poder promocionar mejor sus productos, lo cual es lícito y me parece muy bien. Pero no podemos dar por hecho que alguien que gana un campeonato de una casa comercial, es el campeón de España, del mundo o de la galaxia. Esa persona es el campeón del concurso by la casa comercial que lo haya organizado. Es un matiz muy importante.

Yo he sido jurado para Diageo o Bacardí, que cuentan con el asesoramiento de buenos profesionales. Son concursos importantes, pero no son los campeonatos oficiales. La Champions League sólo la gana uno. Pero las marcas tienen departamentos de comunicación y marketing muy potentes, mientras que las asociaciones de profesionales los organizamos por amor al arte y para favorecer que las nuevas generaciones vayan entrando en el mundo de la coctelería, tanto si es la clásica como la moderna, la molecular, etc. La coctelería en todos sus matices, al fin y al cabo.

En el último Campeonato de España de Coctelería que celebró la Federación de Asociaciones Españolas de Barmans, había 280 referencias entre diferentes tipos de licores, destilados, zumos, etc. Y con esas 280 referencias los participantes han de elaborar sus creaciones. Es decir, puedan estar ligados a marcas, pero no en exclusiva con una sola.

No le resto valor a los concursos de las marcas comerciales, pero se lo doy mayor a los que están organizados por asociaciones de profesionales. De hecho, estoy esperando a que alguna televisión emita un Top Cóctel o algo similar, seguramente sin alcohol. Todo suma. Pero siempre bien explicado.

Un Comentario

  1. Xavier Fdez. dice:

    Completamente de acuerdo, últimamente han habido muchos campeones de España y del mundo, pero, ¿cual es la vara de medir? También opino que es bueno para la profesión los concursos, ya sean oficiales o no. Bajo mi opinión, siempre he dicho que no siempre es justo denominar a un campeón “el mejor barman de”, siempre que no sea oficial, ya que en muchísimos casos la persona ganadora no es un barman, con todo lo que conlleva esta profesión, sino que se prepara para el concurso específico con ideas, con algo o nada de experiencia en barra y lo gana. Y claro, llamarle barman dista mucho de la realidad.
    Aquí sucede como en otras profesiones que han experimentado un boom como la coctelería, han salido barmans como setas en otoño. Pero lo peor no es esto, lo peor es que se está más preocupado por las espumitas, las texturas, las gelificaciones, los humos, etc., y no hay una base consolidada que es fundamental en toda profesión. Luego ocurre que pides un clásico y no lo saben ejecutar, y en muchos casos, tienen que consultarlo. Dejémonos de poner cara de científico engreído y dediquémonos a trabajar como bartender, con espíritu de servicio, con empatía, con orden y limpieza y, sobre todo, con un poquito más de humildad. El tiempo pone todo en su lugar. Salud!