Revista Gastronómica Digital
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Opinión

Apoyamos el manifesto de Euro-toques

Redacción
Redacción 21/5/2008Comentarios

Por ello, lo hemos colgado en esta misma página. Apreciaremos, sin embargo, desde la tolerancia y la convivencia, que nos enviéis vuestros comentarios sobre el mismo.

Gracias una vez más por estar con la gastronomía.

16 Comentarios

  1. baila el santi-santi dice:

    Con motivo del 52 festival de Eurovisión de Belgrado, para celebrar el gastronomic – show una versión de la canción ganadora y con el objetivo de desengrasar un poquito.. que YA ESTÁ BIEN COÑO! que nos estamos hundiendo nosotros mismos el barco!!!

    BAILA EL SANTI-SANTI
    MOLA MOGOLLÓN
    LO BAILAN EN SANT CELONI Y TAMBIÉN EN MONTJOI

    1. ESFERIFÍCA
    2. UN JARRET!
    3. ESFERIFÍCA EL JARRET!
    4. OTIA NO PUC.

    BAILA EL SANTI – SANTI
    MOLA MOGOLLÓN
    LO BAILAN EN SANT CELONI Y TAMBIÉN EN MONTJOI

  2. Gourmetdeprovincias dice:

    Felicidades por la iniciativa de poner el texto a disposición del público y de suscribirlo.

    Desde la modestia de un blog aficionado y, dado que como no-profesional no puedo firmar el manifiesto, querría al menos dejar constancia de mi firma simbólica.

    Jorge Guitián
    http://gourmetymerlin.blogspot.com

  3. Jaume dice:

    JAJAJAJA!! Que bueno!! Es lo más profundo y acertado que he oído sobre la polémica.
    A mover ese culito Santi!!!

  4. Jaime dice:

    ¿que manifiesto? ¿alguien lo ha leido? no suelo firmar sin leer antes
    ¿por que no lo colgais aqui?

  5. Chef pirito dice:

    Ahora me queda mucho mas claro el porque de vuestro gusto gastronomico…cada dia que amanece el numero de tontos crece, un saludo

  6. calignasi dice:

    Yo repito el que dije en otro comentario anterior: hay que ver esto en septiembre, en frío que seguro que habrán sorpresas….
    Sergi no hace ningún favor al colectivo, de verdad que si tienen que haber muchos como él esto va a ser peor que la santa inquisición y no estamos para torquemadas sino para avanzar cada cual con la filosofía que profese, o no?

  7. calignasi dice:

    como he sido discipulo de los dos, me quiero abstener de firmar este documento, no ocupa lugar

  8. Gourmetdeprovincias dice:

    A ver, creo que ha habido reacciones en caliente que han sido desmedidas y que han entrado en un terreno, el personal, que no debería tocarse. Pero creo que el fondo de la cuestión, lo que se argumenta en el manifiesto, es poco discutible. Desde el respeto, la discrepancia razonada y la tolerancia cualquier opinión es defendible. Desde la prepotencia, el insulto o los datos falseados, no.

    Esa es la diferencia entre las dos partes y lo que hace que, cuestiones de fondo al márgen, un bando tenga todo el peso moral y el otro no. Así de sencillo, desde mi punto de vista.

  9. calignasi dice:

    a veces uno quisiera poder traducir las sensaciones en palabras para escribir y como no llegas, más que nada porqué no soy ni escritor ni periodista, me quedo con las ganas de definir nada. Pero algo me da un poco de piel de gallina este manifiesto, no se explicarlo pero algo me da…. En septiembre os lo digo o tal vez antes….

  10. chiki idols dice:

    como segudor del chiki chiki, me duele ver tan burdas copias y en catalan.!!! por favor…

  11. Joan Prim dice:

    No mereixeu altra cosa (crítics de pacotilla-palmeros) després de tants anys de fer-los la rosca a aquesta colla de frikis, començant per l’envejós.

  12. AL-I-OLI dice:

    Sant Celoni, 26 de mayo de 2008

    Como he dicho repetidamente, y tal y como empieza mi libro La cocina al desnudo, creo con sinceridad que uno de los pilares básicos de la democracia es el derecho a la información; el mismo derecho que pretende garantizar, como afirma en su preámbulo, el Real Decreto 142/2002, de 1 de febrero, por el que se aprueba la lista positiva de aditivos distintos de colorantes y edulcorantes para su uso en la elaboración de productos alimenticios, así como sus condiciones de utilización.

    La realidad, a día de hoy, es que los aditivos alimentarios han entrado con fuerza en la cocina profesional. No pretendo en absoluto colocar bajo sospecha a todos mis compañeros y compañeras de oficio, pero tampoco puede negarse lo que es un hecho. En estos momentos, nos encontramos con una situación paradójica: la industria alimentaria está obligada por ley a informar al consumidor de los ingredientes y, en especial, los aditivos que contienen sus productos, a pesar de estar todos ellos autorizados por nuestra legislación. Para ello, dicha industria recurre a las etiquetas, procedimiento que quizá no satisface plenamente los deseos de información de una parte de los consumidores. En cambio, nuestros restaurantes no están obligados a declarar no ya los ingredientes que utilizan en sus platos, sino los aditivos químicos que se emplean en los mismos. ¿No sería lógico defender que, siendo los platos de los restaurantes productos alimenticios igual que los que vende la industria, estuvieran sujetos a las mismas obligaciones?

    En cualquier caso, yo no he dicho jamás que los aditivos empleados en algunas cocinas fueran tóxicos en sí mismos o no estuvieran amparados por la legislación española y europea. Los científicos se han pronunciado sobre dichos productos, por ejemplo, mediante las evaluaciones del Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios. Muchos aditivos pueden utilizarse según el principio de quantum satis, expresión que significa que «se utilizara?n con arreglo a las buenas prácticas de fabricació?n a un nivel que no sea superior al necesario para conseguir el objetivo pretendido y a condicio?n de que no confundan al consumidor». Ahora bien, existen aditivos que pueden usarse quantum satis susceptibles de producir reacciones alérgicas, como la lecitina de soja (E-322). Y aunque muchos aditivos sean inocuos en las cantidades mínimas necesarias para conseguir su objetivo (gelificar, espesar, emulsionar, colorear, potenciar el sabor, etc.), superados determinados niveles, pueden tener efectos por lo menos indeseables. Además, existen también aditivos cuya dosis máxima en alimentación está fijada por ley (por ejemplo, los aditivos incluidos en el Anexo IV del Real Decreto 142/2002, como los sucroésteres de ácidos grasos, E-473).

    Después de haber mantenido una reunión con Eduard Mata, director de la Agència Catalana de la Seguretat Alimentària de la Generalitat de Catalunya, puedo comunicar que, en opinión suya y de su agencia, la aplicación de los aditivos alimentarios en la restauración constituye un tema novedoso, digno de reflexión y estudio. El Sr. Mata está de acuerdo conmigo en que es fundamental garantizar el derecho del público a la información, por lo que la Administración deberá evaluar qué medidas adopta en defensa del mismo. El Sr. Mata considera que ninguna de mis afirmaciones puede tacharse de injuriosa o calumniosa, aunque me recomienda dejar en manos de los expertos el asunto, sin dejar de insistir en la defensa de los derechos del consumidor y en la profundización del debate entre los profesionales de la cocina.

    Por último, quisiera expresar mi gratitud a los centenares de particulares y profesionales que, en estos días de fortísimas presiones en mi contra, me han brindado su apoyo.

    Santi Santamaria
    Cocinero
    Sant Celoni, 26 de mayo de 2008

    Como he dicho repetidamente, y tal y como empieza mi libro La cocina al desnudo, creo con sinceridad que uno de los pilares básicos de la democracia es el derecho a la información; el mismo derecho que pretende garantizar, como afirma en su preámbulo, el Real Decreto 142/2002, de 1 de febrero, por el que se aprueba la lista positiva de aditivos distintos de colorantes y edulcorantes para su uso en la elaboración de productos alimenticios, así como sus condiciones de utilización.

    La realidad, a día de hoy, es que los aditivos alimentarios han entrado con fuerza en la cocina profesional. No pretendo en absoluto colocar bajo sospecha a todos mis compañeros y compañeras de oficio, pero tampoco puede negarse lo que es un hecho. En estos momentos, nos encontramos con una situación paradójica: la industria alimentaria está obligada por ley a informar al consumidor de los ingredientes y, en especial, los aditivos que contienen sus productos, a pesar de estar todos ellos autorizados por nuestra legislación. Para ello, dicha industria recurre a las etiquetas, procedimiento que quizá no satisface plenamente los deseos de información de una parte de los consumidores. En cambio, nuestros restaurantes no están obligados a declarar no ya los ingredientes que utilizan en sus platos, sino los aditivos químicos que se emplean en los mismos. ¿No sería lógico defender que, siendo los platos de los restaurantes productos alimenticios igual que los que vende la industria, estuvieran sujetos a las mismas obligaciones?

    En cualquier caso, yo no he dicho jamás que los aditivos empleados en algunas cocinas fueran tóxicos en sí mismos o no estuvieran amparados por la legislación española y europea. Los científicos se han pronunciado sobre dichos productos, por ejemplo, mediante las evaluaciones del Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios. Muchos aditivos pueden utilizarse según el principio de quantum satis, expresión que significa que «se utilizara?n con arreglo a las buenas prácticas de fabricació?n a un nivel que no sea superior al necesario para conseguir el objetivo pretendido y a condicio?n de que no confundan al consumidor». Ahora bien, existen aditivos que pueden usarse quantum satis susceptibles de producir reacciones alérgicas, como la lecitina de soja (E-322). Y aunque muchos aditivos sean inocuos en las cantidades mínimas necesarias para conseguir su objetivo (gelificar, espesar, emulsionar, colorear, potenciar el sabor, etc.), superados determinados niveles, pueden tener efectos por lo menos indeseables. Además, existen también aditivos cuya dosis máxima en alimentación está fijada por ley (por ejemplo, los aditivos incluidos en el Anexo IV del Real Decreto 142/2002, como los sucroésteres de ácidos grasos, E-473).

    Después de haber mantenido una reunión con Eduard Mata, director de la Agència Catalana de la Seguretat Alimentària de la Generalitat de Catalunya, puedo comunicar que, en opinión suya y de su agencia, la aplicación de los aditivos alimentarios en la restauración constituye un tema novedoso, digno de reflexión y estudio. El Sr. Mata está de acuerdo conmigo en que es fundamental garantizar el derecho del público a la información, por lo que la Administración deberá evaluar qué medidas adopta en defensa del mismo. El Sr. Mata considera que ninguna de mis afirmaciones puede tacharse de injuriosa o calumniosa, aunque me recomienda dejar en manos de los expertos el asunto, sin dejar de insistir en la defensa de los derechos del consumidor y en la profundización del debate entre los profesionales de la cocina.

    Por último, quisiera expresar mi gratitud a los centenares de particulares y profesionales que, en estos días de fortísimas presiones en mi contra, me han brindado su apoyo.

    Santi Santamaria
    Cocinero

  13. Joan Prim dice:

    Si jo fos un dels cuiners esquitxats per aquestes afirmacions, que ara ja estan fetes per escrit i s’han llançat oralment en una roda de premsa i contractaria un bon advocat i portaria davant els tribunats l’editorial i l’autor. Danys i perjudicis.Sense miraments.

  14. Joan Prim dice:

    Per cert no eren 7 els caníbals. Doncs, no els set són cinc. I si a més, resultés que són vegetarians?
    Original, no?

  15. martin dice:

    Parese mentira q ayan personas tan defasadas como esta deberian de denunciarle pienso q es muy poco profecional criticar de otros compañeros de la misma profecion y si lo hacemos es por que no podemos estar a la altura es mas sentimos emvidia por no poder haces esas marabillas de las que son capas estos cocineros porlotanto no seamos tan enbidiosos y tratemos mas de apreder de ellos que nos enseñan y gratis GRACIAS

  16. Juan Robles dice:

    SOLO PARA QUE SE ENTIENDA LO ESCRITO POR MARTÍN EL 2/6 A LAS 12,07 H.

    ME PERMITIRÉ ESCRIBIRLO NUEVAMENTE COMO SI LO HUBIERA HECHO ÉL. Seguro que quería escribir esto de manera que fuera entendible. Digo yo!!

    “Parece mentira que hayan personas tan desfasadas como esta. Deberían denunciarle. Pienso que es muy poco profesional criticar a otros compañeros de la profesión y si lo hacemos es porque no podemos estar a su altura. Es más, sentimos envidia por no poder hacer esas maravillas de las que son capaces esos cocineros. Por lo tanto, no seamos tan envidiosos y tratemos de aprender de los mismos que además nos enseñan gratis”

    MARTÍN, ¿de dónde sales? ¿Por qué no dejas que tu hijo pequeño, el que está en primaria, escriba en tu lugar.

    NO HAY DERECHO que gente como tú se presente en estas circunstancias de desnudez e ignorancia gramatical en este blog o en cualquier otro. Repito, ¿Quién eres? ¿Estudiaste primaria, párvulos, o a dónde llegaste?

    Juan Robles