Revista Gastronómica Digital
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Opinión

Combate Nulo

Fernando Huidobro
Fernando Huidobro 9/2/2010Comentarios

No era la primera vez que se enfrentaban. Ya se habían visto las caras y habían medido sus guantes en anteriores rifi-rafes de veladas menores donde no se ponía en juego el título, pero ninguno de los púgiles estaba satisfecho con el resultado. Las victorias se decantaban claramente por el campeón pero habían sido a los puntos y eso para este era insuficiente y al otro le daba cancha. Ambos fanfarroneaban mientras se vigilaban recelosos desde sus respectivas esquinas con la miope mirada de quienes se tienen por campeones pero también de quienes quieren serlo a toda costa.

Aunque se tenían ganas y el ambiente estaba caldeadito, lo cierto es que a mi me afectaba resbaladizamente. En la lejanía de mi conciencia de aprovechado que pasaba por allí y en la ajeneidad de quien tiene sus huevos en otro cesto, no mostraba querencias en el pugilato. Venía de la nada y hacia la nada iba, así que ¿qué me iba en el envite?: nada. Desprejuiciado, primerizo en estas lides, inocente-inocente, me sentía un objetivo observador y, por lo tanto, a priori y a pesar de la ternura que siento por los más débiles, un crooner decente ante una ocasión que la pintaban calva.

A pesar de los pesares, en la báscula y durante los prolegómenos, los contendientes se mantuvieron contenidos en la verborrea y baladronadas habituales que para estas ocasiones promueven los promotores. Los expectantes espectadores de estos fútiles espectáculos previos no sabían a qué atenerse y así, conservadores al cabo, las apuestas se decantaban masivamente por la dominante postura de quien se colgaba el cinturón de campeón.

El Periodismo Profesional defendía una vez más el título que nadie había conseguido arrebatarle desde que él mismo se inventara esta disciplina de la Prescripción Gastronómica en su máxima categoría de Pesos Pesados de La Crítica. Desde Brillant & Grimod hasta Ego ningún osado se había siquiera acercado a los fogones de las cocinas de este infierno que tan solo los iniciados sabían y dejaban manejar.

Tenía pues la posición ganada, había alcanzado el peso específico máximo y atesoraba una tremenda y contundente pegada. Aguantaba bien el castigo y su veteranía le dotaba de todo tipo de recursos y viejos trucos, era un maestro del cuerpo a cuerpo donde se fajaba a sus anchas con crochets y ganchos, destilando toda su mala leche y sus más pérfidas artes. Su saber le venía pues tanto por viejo como por diablo. Aun así, su exceso de confianza, la lentitud y pesadez de sus movimientos, la escasez de reflejos y el miedo a perder su trono y su tronío, más propios de pasadas épocas que de estos tiempos revueltos lastrados por la agonía del papel, la obligación de reciclaje y la adaptación a los nuevos medios de los Medios, hacían que no las tuviera todas consigo. A pesar de ello, desbordaba confianza, inconsciente de ese peligro cierto del nothing last forever.

Por su parte, El Blogismo Amateur era el aspirante oficial al título. Había tenido que currárselo un taco para llegar hasta aquí, pasando de maestros y sus “sabios consejos”, en la ruina total del freelance, partiéndose la jeta y dejándosela a cachos en los mil foros de mala muerte donde se lo tenía que montar. Sin embargo había salido de la mierda y para él, estar aquí, en el sancta sanctorum de la cosa, era ya triunfar como Los Chichos. Ni los intrusos de Misión Imposible amañando combates lo hubieran hecho mejor para introducirse y echar raíces en este mundillo de la crónica culinaria ni para atraer a tantos y tan forofos seguidores internautas.

Llegaba pues sin sitio, con prisas, inseguridad e impaciencia, con escasez de peso y de punch, sin experiencia en grandes combates y la obligación de esquivar y fintar para evitar un knock out temprano. Sin embargo su juventud y su osadía eran la causa de su peligro real, basado en un ataque que conectaba directos veloces y continuos y una movilidad, juego de piernas, agilidad y cintura que iban haciendo mella y desesperaba a sus oponentes que difícilmente mantenían el tipo y besaban, tarde o temprano, la lona. A su favor tenía el claro deterioro periodístico general por titulitis crónica, la necesidad sempiterna de cambio, la imposibilidad de noquear a la Red y el empuje que esto conlleva para expresarse en libertad en la aldea global. Estaba que lo flipaba inconsciente de su falta de suficiente poder para mover las cuerdas de este cerrado cuadrilátero.

Con estas armas, a favor y en contra, y ante la gran expectación suscitada, ambos púgiles subieron al ring que se había instalado en el Palacio de El Kursaal. Pero la sed de sangre, a medida que caían los asaltos y ambos contendientes se empecinaban en sus estrategias sin resultados positivos, dió paso a un desencanto que se hizo muermo ante su patente enganche que el árbitro fue incapaz de separar y reconducir hacia propuestas novedosas y progresistas. El embate se agotó sin dejar nada positivo, ningún avance y sólo sinsabores. Ni ko ni ok tan solo un kakao kansino y machakón.

Cuando el Periodismo Profesional, ya avanzada la contienda, se sentó en su taburete esquinado, medio grogui y con las cejas hinchadas y abiertas, su manager le gritaba: “no ta tocao, no ta tocao”. Él contestó: “pues vigila al árbitro que alguien me está hinchando a ostias”. A su vez el Blogismo Amateur llegaba totalmente sonao a su rincón. Acertó a preguntar a su manager: “¿cómo voy, cómo voy?”. “Si lo matas empatas”, le contestó.

Combate nulo. El campeón retuvo el título. The same old story.

23 Comentarios

  1. Brillat Savarin dice:

    Combate nulo.
    Lucha fratricida.
    Admiración por el maestro transmutada en la sed de Bruto.
    Maestro que no acepta pupilos en su regazo por miedo a perder la cómoda cátedra en la que reposa.
    Lucha inútil.
    Combate nulo.

  2. Gourmetdeprovincias dice:

    Fantástica descripción desde el otro lado de la barrera. La agradezco de verdad. En ese encuentro, además de constatar como tú que el debate está agotado y aburre, llegué a la conclusión (probablemente personal e intransferible) de que ni todo es tan blanco en el lado del aspirante al título, por seguir tu terminología, ni todo tan negro en el del candidato a revalidar. Creo que lo interesante está en esa gama de grises intermedia, que es donde nos acabaremos encontrando, si o si.

    Creo que ninguno de los blogs que admiro vienen a ocupar el sitio de nadie y creo también que, si bien es verdad que determinado periodismo gastronómico acusa el agotamiento de una fórmula, eso no incluye a toda la profesión.Ni mucho menos.

    Si algo saqué en limpio de aquel debate del Kursaal, a pesar de que por momentos se empeñó en enconarse, es que ese debate ya está superado. Bloggers y críticos tendremos que seguir hablando, pero tendremos que buscar otros términos, porque los actuales están agotados y solo nos llevan a callejones sin salida. El futuro pasa por hablar en otra clave y en dejar -de un lado y del otro- de pensar que tenemos delante al enemigo, porque enemigos hay muchos -crisis, intereses más o menos suicidas en el sector- pero no estaban en aquella mesa.

  3. Fernando Huidobro dice:

    Brillante Brillat, estamos, pues, de acuerdo. Ese club de la lucha no sirve paná. Hay que derivarlo, si es que hubiera que hacer algo al respecto, hacia el diálogo, la convivencia y el entendimiento y también, para el que quiera ir a su bola, a que cada perro se lama su cipote.

  4. Fernando Huidobro dice:

    Jorge, lo dicho. Hay que continuar por ese camino gris tan ricamente y ver qué pasa pues arrieritos somos todos y por el camino (de Santiago en esta pronta ocasión) nos encontraremos unos cuantos y unas pocas de veces.
    Por cierto que hoy he recibido una llamada a filas de una nueva asosiación de periodistas gastronópmicos en ciernes, con voluntad de establecer hasta un código ético para la profesión ya especializada. Sería deseable que lo fuera también estético, digo yo.

  5. Brillat Savarin dice:

    Muchas gracias Fernando.

    Gracias por el amable comentario, mas sobre todo por inspirarme, gracias a lo comentado con Jorge, a que, como jurista que soy, como un día fue también Jean Anthelme, componga, sí componga, pues sólo tratará de poner en orden y seleccionar elementos existes para obtener de ellos su mejor melodía, un Código Deontológico de la crítica gastronómica.

    Un saludo,

    eduard

  6. Fernando Huidobro dice:

    Pues cuenta conmigo si una mano necesitas porque también yo, sí yo mismo, soy “abogao”. ¿Qué raro no?, con los poquitos que semos.

  7. Jesús López de Uribe dice:

    Yo, como ex periodista de medios convencionales y jefe de prensa (o más bien relaciones públicas) estoy de acuerdo con que el debate no es más que la enésima demostración de que hay dinero de por medio y que los medios convencionales no quieren perderlo.

    Ni más ni menos y así de cruel. Llevo bastantes años observando cómo los periodistas de carrera (y yo lo soy) se han adocenado convirtiéndose en algo muy similar a lo que es una estela de piedra y, ahora que llegan las hojas volanderas (los blogs o las redes sociales), se defienden diciendo aquello de que “no hay profesionalidad ni ética en los que no son como nosotros”.

    Dos cuestiones que son meras falacias. La profesionalidad en el periodismo no es lo importante, sino la rigurosidad y la ecuanimidad. La falta de ética es el mayor pecado de la profesión monolítica en la que se ha convertido el periodismo convencional. Es como el mayor pecador juzgando a los demás haciéndose pasar por santo, encima.

    No olvidemos NUNCA que el periodismo convencional necesita ingresar dinero para sobrevivir. Y eso se hace de muchas maneras. ¿Poco ético conseguir dinero? No. Lo que no es ético es pretender ir de independiente cuando eso no ha sido así. Lo ético sería contar todo el proceso de la información.

    Por otro lado, muchos blogueros no saben en qué fregado se están metiendo. Puesto que la vida real es mucho más caleidoscópica de lo que parece. Así, pueden caer fácilmente en errores que pueden desprestigiarles. Sin embargo, pueden ser infinitamente más rigurosos y ecuánimes (nunca objetivos, un ser humano no puede tener cualidad de un objeto) con su propia subjetividad a la hora de contar sus experiencias. Lo que no pueden partir es de la base de ser “como un periodista”, que es el error que muchos de ellos cometen (y no me refiero en exclusiva a los blogueros gastrónomos), porque son otra cosa muy distinta. Y, para mi gusto, mucho mejor.

    Porque en Gastronomía hay datos rigurosos, ecuánimes, equivocados e injustos pero lo que se cuenta es una experiencia. Y como tal, subjetiva de olores, sabores y visiones. Lo riguroso puede ser la descripción de un servicio. Lo ecuánime la valoración calidad precio. Sin embargo lo subjetivo y la forma de contarlo es lo que da a los blogueros gastronómicos mayor relevancia. Si éste se muestra ecuánime, no se equivoca en algo clamoroso y no es injusto… tendrá posibilidades de crear opinión.

    Y esto es lo importante. No es más que la lucha entre creadores de opinión que viven de ello (periodistas) y los que no, que son grandes aficionados que cuentan sus experiencias.

    Y los dos son compatibles, porque es el lector el que ha de elegir. Mientras que los medios convencionales sí intentan mantener al lector, el bloguero los va recogiendo por el camino que es su ventaja. En conclusión, el debate se terminará con la derrota de los medios convencionales porque siempre habrá blogueros nuevos, gente que quiera contar sus experiencias ya que Internet es una herramienta de autopublicación fenomenal. Y la audiencia decide por libre.

    Ergo, la discusión es banal. El tiempo dirá quién tiene razón.

  8. Jesús López de Uribe dice:

    Ah, por cierto. Si queréis ayuda sobre Códigos Deontológicos a la hora de comunicar, yo elaboré un código deontológico para una publicación en Internet. Tenéis mi consejo cuando queráis.

  9. Brillat Savarin dice:

    El código marchará en breve, pero aquí van algunos de sus principios inspiradores.

    http://brillat-savarin.blogspot.com/2010/02/deontologia-de-cuchara-y-tenedor-y.html

    Un abrazo,

    eduard

  10. Fernando Huidobro dice:

    Caramba jesús, tu disección y precisión en los cortes es digna del mejor destriper. Por partes como lo hacía Jack y sus seguidores. No quise meterme en tanta harina profesiional como tú has hecho al escribir tu comentario y no lo voy a hacer ahora. Cada uno tiene sus formas. Pero si diré que tu análisis me parece muy , pero que muy bien pergeñado y escrito, sin que se te pueda tachar de no saber de lo que hablas pues procedes del gremio. Sinceridad tampoco te falta y valentía menos.
    También diré que comparto tus conclusiones y tu augurio; que mas bien tarde se cumplirá como también yo dejaba ver en el artículo.
    Wait&See.

  11. el pingue dice:

    No tenfrías precio como notario, Fernando. Es más, exigiría tu prosa.
    Abrazo.

  12. Fernando Huidobro dice:

    Por las reacciones que veo, lo de dar fe parece que no se me da mal, supongo que se ma habrá pegado de mis ya muchos años de curro y como consecuencia de la malsana envidia que me daban los joios señores notarios.
    Aprovechándo este cuento sobre el combate quizás podríamos pinchar y picar a más gantes de la cosa para que descargaran aquí sus opiniones sobre el asunto y tratar de montar un poco de pollo en éste que no es mal foro, en la red, donde no es que esté prohibido prohibir, sino que es simplemente inútil: INUTIL PROHIBIR, esa es la nueva versión.
    Por cierto Jesús, sobre El Código da Critici a lo mejor te sirve leer un artículo mio (perdón por citarme a mi mismo) aquí colgao (como todos los mios) que se llamaba El Buen Gastrónomo,cualidad que creo debe acompañar al buen crítico como previa y esencial.

  13. Redacción dice:

    Mediante el siguiente enlace, podréis acceder a “El Buen Gastrónomo”, el artículo que recomienda Fenando a Jesús en su último comentario:

    http://www.7canibales.com/?p=632

    ¡Que siga el debate!

  14. el pingue dice:

    Yo creo que los blogs son un medio de comunicación y los periódicos y revistas otro.
    Y el día que eso quede claro se avanzará mucho.
    El otro día, en una entrevista hecha por David de Jorge a un bloguero, Manolo Gago, leí una contestación que me gustó:

    “¿Un placer sobreestimado?

    Todos aquellos a los que le dedican varias páginas los dominicales y que no pueden comprar el 90% de sus lectores. ¡Y luego nos extraña que los periódicos pierdan ventas!”

    Y me llama la atención porque él es periodista y bloguero.
    Quizá el bloguero debería aplicar algo de rigor del buen periodismo, y quizá el periodista debería recuperar cierta mirada no viciada que todavía conservan los blogs.

    De lo que tengo dudas es de si el modelo a seguir por los blogueros es el de los críticos que existen. Pienso que no, que el modelo es personal y cada cual, como en cocina, ha de tener estilo propio.
    Estoy de acuerdo: el gris y de más colores olvidados son necesarios.
    Saludos
    Roberto

  15. Cojondongo dice:

    Que sepa Don Jesús López de Uribe, que cuenta con un admirador mas aparte de su familia. Ha explicado perfectamente lo que llevo años pensando. Yo, en un plan básico hubiera dicho que los blogs han querido jugar a ser mayores y los profesionales no han sabido jugar con los niños porque temían hacer el ridículo. Aparte de la premisa principal de “que hay dinero por medio”.

  16. Brillat Savarin dice:

    Mucha gente en la Francia del Siglo XVII asociaba a los filósofos con gente frugal y más bien incapacitada para disfrutar de los placeres de la vida.

    Así, cuentan que, un día, el conde de Lamborn se encontró en uno de los mejores mesones de París con Descartes, quien, con gesto de satisfacción, estaba dando buena cuenta de un exquisito faisán.

    Al verlo, el conde se dirigió a Descartes con estas palabras:

    No sabía que los filósofos disfrutaran con cosas tan materiales como ésta.

    Contrariado por la impertinencia y la intromisión, Descartes le replicó:

    ¿Y qué pensabais, que Dios hizo estas delicias para que las comieran sólo los idiotas?

    Permitidme extraer dos enseñanzas de esta divertida anécdota:

    La primera, y suscribiendo absolutamente cuanto se expone en el artículo “El Buen Gastrónomo”, la importancia de la sensibilidad, la cultura y el estudio (teórico y practico) para disfrutar hasta el éxtasis de la gastronomía y que ésta transcienda de un mero acto de alimentación. El conde seguro que sólo se alimentó, mientras que Descartes, gracias al faisán, viajó, recordó, se emocionó, en definitiva, vivió.

    La segunda, prescindir de prejuicios y apriorismos. Bloggers, críticos, periodistas, cronistas… ¡fuera las etiquetas! Y como bien ha apuntado Roberto, que cada cual siga su camino, inspirándose sí, copiando no.
    ¡Quel domage para el mundo del arte si con su capacidad Picaso se hubiese limitado a plagiar a Velázquez en vez de ofrecernos su magnífica visión de las Meninas!

    Un abrazo,

    eduard

  17. Gourmetdeprovincias dice:

    Cojondongo:

    Me gustaría únicamente hacer una salvedad respecto a tu opinión, que por otra parte me parece perfectamente respetable. Y es en lo referente al dinero de por medio: yo estuve en aquel debate, de hecho era el único exclusivamente blogger de los participantes en la mesa (Tana Collados participa en un blog, Carlos Maribona también y Pau Arenós lo hizo en 7Canibales y ahora publica todavía sus restaurantes en la página de su periódico), aunque tengo que decir que rápidamente se unieron al debate otros bloggers que estaban entre el público.

    Pero hablando únicamente de mi caso me gustaría puntualizar que no cobro ni he cobrado nunca por mi actividad en el blog, en el que por no tener no tengo ni publicidad de Ad-sense. Es más, tampoco he cobrado nunca por participar en ningún evento en calidad de blogger (cosa que sería perfectamente legítima, por otro lado). Si que lo he hecho cuando me han invitado para otro tipo de participaciones, pero nunca como blogger o para hablar de mi blog o de los blogs en general. Nunca he cobrado por hacer un comentario sobre un producto/servicio/ lugar en mi blog y nunca he aceptado pagos por ningún texto en el mismo .

    Lo digo únicamente por subrayar aquello de que, como decimos en Galicia sobre las mejigas “habelas hainas”, pero no todas. Es decir, habrá problemas de dineros, no te digo que no, pero ni son generales ni creo que estén en el fondo del debate.

    Yo creo, más bien, que aquí se han juntado un modelo tradicional que por otras circunstancias no pasa por sus mejores momentos (la crisis de la prensa no es ni nueva ni achacable a los blogs), un segundo modelo novedoso que probablemente en algunos momento pecó de exceso de entusiasmo (me incluyo) y, de algún modo, las ganas por ambas partes de ponerle cara y nombre a los problemas, que quedaron así personificados en “el otro”. Pero, ya te digo, ni creo que el problema sea el dinero ni creo, en realidad, que exista un problema entre periodismo y bloggers. Si acaso entre periodistas concretos y bloggers concretos. Pero creo que pasará, porque después de unos cuantos debates de este tipo tengo la sensación de que al final todos estamos obligados a entendernos y de que las cosas no dependen tanto de si eres periodista, blogger o cualquier otra cosa sino de criterio y honestidad. Y de eso creo que hay en las dos partes (como faltará también en casos concretos, claro. La pena es que esos son los que más se ven).

    Saludos.

  18. Gourmetdeprovincias dice:

    Perdón, he puesto “mejigas” donde tendría que poner “meigas”. Parece mentira.

  19. fernando huidobro dice:

    La curiosidad por el porvenir, a pesar de mi edad ya avanzadilla, me sigue escociendo y en esta ocasión y sobre esta cuestión/combate no paro de rascarme.
    Hay unas cuantas preguntas sin contestar cuyas respuestas estaràn blowing in the wing. Por eso este ejercicio adivinatorio me pone. Me divierte leer qué futuro
    ve cada cual para esta dedicación con la que lo flipo.
    Una cosa paece estar clara para la gran mayorIa allà por donde leo, La Red se impondrà como medio de medios.. Si segimos esta teoria en menos que cantan
    un mogollón de gallos, unos y otros, tó quisque, caeremos en ella. Así que mejor relàjate y disfruta porque yo ya voy teniendo dudas de si estaré aquí mañana pero
    vosotros jóvenes blogueros seguro que sí y, al parecer, vuestro sueño parece que también.

  20. calignasi dice:

    y los “cuinerets” (pequeños cocineros) asistimos pasmados a vuestro debate “je me le guise, je me le com” soñando de que os pongais de acuerdo y que no os vayais demasiado por los cerros de Úbeda, acercaros, acercaros al calor de la chimenea que sus brasas enterneceran a más de uno y nos unirán un poquitín más….. si es que me gusta soñar despierto eh?

  21. Gourmetdeprovincias dice:

    Calignasi:
    Toda la razón del mundo. A veces nos miramos demasiado al ombligo y nos olvidamos de los temas de fondo. Gracias por recordarlo.

  22. Fernando Huidobro dice:

    Leído hoy: Arianna Huffington, la madrina del periodismo on line, creadora de uno de los sitios web más poderosso e influyentes de EE.UU, asegura que el futuro de los medios está garantizado y que la solución será híbrida mezcla de papel y La Red. “El buen periodismo se paga” y tiene mercado. (El Mundo)

  23. Brillat Savarin dice:

    Estoy completamente de acuerdo tanto con que la calidad siempre tendrá un precio que muchos estarán dispuestos a pagar (como sucede con la gastronomía de altura), como, y citando a Robert G. Picard, padre de los estudios económicos sobre los medios, que adaptarse y aprovechar lo que las nuevas tecnologías ofrece no es una posibilidad, es LA posibilidad:

    “Los mayores desafíos a los que se enfrenta hoy la gente que trabaja en los medios tradicionales son el pesimismo y la falta de visión. Las cosas nunca volverán a ser como eran. Así que supéralo. Muévete. Descubre y abraza las nuevas formas y oportunidades de hacer periodismo.”

    Un saludo,

    eduard