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Cal Pep

Salvador Garcia-Arbós
Salvador Garcia-Arbós 13/5/2008Comentarios

Comí en Cal Pep hace unas semanas y me llevé una decepción. No es que comiera mal, sino que algunos platos esenciales fueron decepcionantes. Aunque no creo en la más que cuestionable lista The Worlds 50 Best Restaurant, tuve una alegría cuando vi que en la de 2008 ya lo habían quitado. En la de 2007 figuraba en el puesto 66 de los mejores restaurantes del mundo. Y seguramente lo habrán quitado no por haber bajado la guardia, sino más bien por mentecatos. Lo he oído a Toni Massanés: Se puede comer muy mal en Barcelona por 60 euros.

No sé que le habían encontrado lo que avanzaron tanto a esta barra de bar de la plaza de Les Olles, de Barcelona, muy cerca de Santa Maria del Mar. Entré con mi amigo Pep Nogué, cocinero, escritor gastronómico y profesor de cocina. Nos ofrecieron paella y aceptamos. No estaba hecha al momento, pero creímos que se sería de las mejores. Se había enfriado, sin estar fría, ciertamente. Pero lo peor no era eso, sino que el cocinero, por iniciativa propia o del propietario -eso ya no me importa- le había metido arroz del largo. Es decir, de este que chupa menos agua que una piedra de pirita. Un arroz sin riesgo, de los que no van a quedar pastados, pasados. Por qué no usó bahía o bomba? Seguro que nos lo va a decir, aunque que sea la verdad. Si hubiera usado arroces de grano redondo hubiera tenido que hacer muchas paellas, porqué el arroz tiene que ser fet i menjat, cocinado y comido. Con el arroz largo puedes esperar y esperar; lo hacen en algunos restaurantes de menú, pero solo te cobran nueve euros, con carajillo incluido.

Luego viene lo del pan; creo que lo conté en un capítulo anterior. Bueno: un ligar que se precie tiene que apostar lo más alto por el producto. Su pan es chusquero, flojo. Luego viene lo del tomate. No usa los reglamentarios tomaques de sucar o tomaques de penjar –tomates de colgar o de mojar pan-; usa de estos de ramillete maduros -eso sí-, pero que solo se deberían de usar cuando hay apuro. Cuando yo y Pep fuimos no estaban apurados, pues acababan de abrir. De estos tomates hay cada día en Mercabarna, venidos de Mallorca o de Castellón; si quieren les digo los puestos donde van a encontrar de estos tomates, los que se encuentran hasta en el Mercadona. Para terminar este apartado, deciros que no entiendo porqué le echan tanta sal al pan y a todo; así, cómo una nevada.

Como se que la gente continuará yendo, recomendarle que pida pescadito frito, supongo que de los pescadores de la Barceloneta, que está a cuatro pasos. Suele estar siempre riquísimo. Su tortilla de patatas tampoco está nada mal, aunque podría menorar el alioli. Y otra cosa, si no van a pedir una buena botella de vino, tomen cerveza, porqué el vino de la casa, tampoco está a la altura del puesto 66 de los mejores restaurantes del mundo, que era lo mismo que decir que era mejor que l’Abac o el Poblet.

9 Comentarios

  1. sé lo que hiciste dice:

    Prefiero quedarme con tu última frase. ¿Estás comparando l’Abac con el Poblet? Precisa aclaración.

  2. Salvador dice:

    No comparo el Abac i con el Poblet, porqué «ahora no toca». Comparo ambos del con Cal Pep. Y menciono especialmente el Poblet por los arroces, por el estupendo libro «Arroces Contemporaneos», obra magistral de Quique Dacosta. Sería estupendo saber quién eres, tal cómo tu sabes quienes somos los 7Canibales. Una cosa es el pseudónimo y otra, el anónimo, más cerca del francotirador.

  3. sé lo que hiciste... dice:

    Entonces disculpáme. Entendi que hablavas de los dos en plan comparandolos.

  4. Luis Andrés dice:

    al Cal pep hay que ir a comer cigalas encebolladas-ferran adria le dedicó ya una versión-,Son in-superables.
    tallarinas de playa,pescadas a 800 metros y consumidas a las dos horas de su captura,el mil hojas de crema o el surtido de espumas que prepara el hijo y, sobretodo,a esperar que Pep te salude,un hombre que comprende que un restaurador es,sobre todo alguien que da felicidad.
    En todo esto,Pep es de los 50 mejores del mundo…

  5. calignasi dice:

    yo creo que de los restaurantes que he ido más de diez veces es el que más he comprendido si un día no comí bien, todos tenemos días.
    Tal vez sea porque los días que he comido extraordinariamente ya valen por un día de flojera y es que estoy con Luis Andrés que es un local donde la comida, nuestra PREDISPOSICIÓN, el saludo de Pep y el trato de todo el equipo merecen que por cada artículo negativo que se emite hayan nueve positivos.
    Nos acercaríamos más a la objetividad de un buen comensal.
    O eso creo…

  6. Nopisto dice:

    Yo tampoco entiendo el éxito de Cal Pep. Estoyde acuerdo con casi todo el artículo, salvo con lo de las frituras. Si, el pescado es fresco, pero la calidad de la fritura es infame. Cualquier chiringuito andaluz le dá mil vueltas y sin tener que irnos a Alhucemas o FM.

  7. Juan Robles dice:

    ESTO YA NO DA MÁS DE SI.

    Pero antes de abandonar le controversia que se ha creado entre nosotros me gustará manifestar los sentimientos que se me han ido acumulando de manera que antes de poner mi epílogo resumiré las impresiones que en este cambio de opiniones he podido sacar en claro. Y, por supuesto, concretar mi opinión sobre la actitud y personalidad de Santi Santamaría, principio y fin de esta “cruzada”, esperemos que incruenta o lo más liviana posible.

    Gracias a Adrià desde hace años venimos disfrutando de sucesivas oleadas del placer que su imaginativa creatividad nos ha puesto en la mesa y sobre todo en el intelecto. Es y será un espectáculo, casi teatral, que más poderosamente ha sabido comunicar y transmitir en los últimos años.

    Una fuente inagotable de sabiduría.

    Y al otro lado, siempre enfrentado, un tedio opresivo característico de los segundones que se crispan hasta llegar a la agresividad, adueñándose de él en una indeseada metáfora de la irrupción de las pasiones más primitivas.

    Para Santi siempre estará presente Ferran como un espíritu que desentierra sus deseos y esperanzas embozadas en su inevitable envidia y desesperante rutina.

    Realmente estamos viviendo en un mundo y en una época que parece que nos empeñemos en enterrar a nuestros genios, a nuestros héroes por el capricho y la ignorancia estúpida de unos pocos.

    Y si toda esta movida ha tenido como principio, como base, la promoción de un libro, después de tanto esfuerzo y revuelo para conquistar al lector cómplice no desemboquemos en la consabida inercia y letargo intelectual.

    Probablemente, tal vez este tipo de literatura de malos sentimientos, cuando no se queda en pose de malditismo o regodeo en la podredumbre, pueda actuar como corrosivo o dinamita social y profesional entre los cocineros españoles. Pero no va a ser fácil y especialmente si no terminamos todos con este tema que a nadie favorece.

    No quiero dejar de mencionar aquí y ahora que Santi se nos ha presentado como hombre sabio, sensible, y también chismoso, cicatero y alcahuete feliz. Experto en los golpes de azar, de infortunio más que de fortuna que se indigna cuando las cosas no salen como él se imagina o desea y es entonces cuando las circunstancias le empujan a actuar de manera inesperada y casi siempre con fatales consecuencias. Precisamente la fatalidad es uno de los más destacables “fuertes” de Santamaría.

    Como decía al inicio, ESTO YA NO DA MÁS DE SI y desde este momento me propongo y os propongo otros temas de rabiosa actualidad y como anticipo sirva la investigación y denuncias que estoy realizando sobre el uso y ABUSO de los “sms” y los teléfonos 905…. de todos, digo absolutamente todos, los programas y cadenas de la televisión española.

    Hasta ahora lo que he encontrado es totalmente vergonzoso y ya estoy en contacto con las autoridades que deben poner freno a estos abusos.

    Quiero despedir este tramo de mi colaboración en este blog solicitando el perdón de todos los que se hayan sentido agredidos por mis escritos personalizados, contestando, respondiendo a los que me mencionaron.

    Gracias y hasta pronto.

    Juan Robles
    Editor

  8. Uno de ahi dice:

    Das a entender que es un restaurante donde prima la rentabilidad a costa de la calidad?

  9. Adrian dice:

    Estoy realmente sorprendido con este articulo. Vale, no he probado la paella en Cal Pep. Pero de ahí a escribir así sobre este restaurante… De hecho, a quién se le ocurre pedir paella en Cal Pep? Acaso son especialistas en paellas?

    Tengo la suerte de haber comido en muchos restaurantes (de menú o con 3 estrellas…) del mundo. Y puedo decir, tranquilamente, que en Cal Pep se come espectacularmente bien. Es caro, sí, pero la relación calidad-precio creo que es buena. Un poco de pan con tomate, unos pimientos de padrón, fritura variada, la tortilla (probablemente una de las mejores del mundo), las almejas con jamón (un espectáculo), los chipirones con garbanzos (increíbles) y luego si te queda presupuesto unas cigalas encebolladas o unas gambas de palamós. La calidad en este sitio es de alto nivel. Y no conozco mucho a Pep, tan sólo de ir a comer allí cada vez que visito Barcelona. Y que dure. Y mucho. Un fan de Cal Pep.