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Osona Cuina, 10 años

Toni Massanés
Toni Massanés 25/3/2009Comentarios

La cuaresma aún no había llegado y el frío favorecía la empresa. Los de Osona Cuina celebraban una matanza con amigos, envueltos por el brumoso paisaje del Lluçanès. También celebraban que, diez años atrás, un grupo de buenos cocineros y mejores personas decidieron unir esfuerzos para promocionar su comarca, sus productos y sus restaurantes. Para hacerlo se fijaron en el ejemplo de otro colectivo que ya funcionaba, La Cuina de l’Empordanet. Desde entonces las dos marcas gastronómicas han tenido un exitoso recorrido, y han llegado otras. 

Conservo en la mente dos lustros de postales deliciosas con los de la Plana de Vic como protagonistas. Recuerdo su presentación en Barcelona, en la Dama del paraguas del parque de la Ciutadella. Allí probé, si la memoria no me traiciona, algún aperitivo con plátano y bacón, un arroz con ceps… y chocolatinas de autor, entre otras golosinas. Creo recordar también una cena en el Ritz con una importante terrina de liebre a la royale. Me vienen a la cabeza desayunos de matanza y actos en el Forum Gastronòmic, fiestas, cenas de gala y presentaciones. Pero sobretodo recuerdo buenos momentos en sus restaurantes, asociados a ensaladas con papada, escudelles refinadas, arroces de espardenyes, canelones, pollos con pasas y piñones, becadas en salmís, cocina tradicional y también creativa, cerdo sabroso, patatas del buffet o frutos de un mar no tan lejano. Y trufas, ese oscuro objeto de deseo gourmand que ellos han sabido valorar.  

Diez años ¡Felicidades! Continuad por muchos más sazonando vuestro territorio con la mejor cocina.

 

Un Comentario

  1. calignasi dice:

    Yo creo que este año va a ser bueno para la promoción del grupo, como el nivel de trabajo en el mundo de la restauración parece que está un poquito relajado tal vez volvamos a tener tiempo de salir a promocionar nuestros fogones como antaño. El problema de los restaurantes pequeños, que sómos mayoría en el grupo, es que no podemos abandonar el barco tan facilmente si la puerta está abierta, así que este año la tengamos que cerrar algún que otro día y recordar, seguramente en la capital, que Osona existe y encima se come de maravilla. Eso si seria volver a los orígenes y tocar con los pies en el suelo…