Revista Gastronómica Digital
image

Síguenos en:

  • facebook
  • twitter
  • youtube
  • googleplus

Snacks

Amigos y colegas compran la mayoría de objetos subastados de Can Fabes

Redacción
Redacción 17/12/2013Comentarios

La familia de Santi Santamaria aboga por empezar “una nueva vida” tras vender, entre otras cosas, su chaquetilla por 1.000 euros

La subasta de los objetos de Can Fabes.

Unos 500 lotes de objetos del restaurante Can Fabes, cerrado el pasado verano, se subastaron este lunes en el hotel Palace de Barcelona. Vajillas, cuberterías, utensilios de cocina y mobiliario del establecimiento que Santi Santamaria convirtió en el primer tres estrellas Michelin de Catalunya entraron en la puja que organizó la familia del cocinero fallecido en 2011. El objetivo, poder reducir la deuda que obligó al cierre del restaurante.

Amigos y cocineros se reunieron para pujar por algunos de los objetos, tanto por motivos profesionales como personales, y también para ayudar a la familia de Santamaria. La cita, en el restaurante Caelis, contó también con una cena elaborada, entre otros, por Joan Roca, Nandu Jubany, Jean Luc Figueras, Romain Fornell, Óscar Manresa o Martin Berasategui y con platos como el parfait de pichón, croissant con pistou de atún, macaron salado de miso y chocolate blanco o la brandada de bacalao con miel de tartufo. Para Roca, el acto debía servir para “mostrar respeto a la familia y hacer lo posible para que algunas piezas del restaurante puedan continuar su recorrido en el mundo de la cocina”.

Objetos subastados de Can Fabes.

Regina Santamaría, hija de Santi Santamaría, afirmó que la subasta “es un homenaje a la trayectoria” de su padre y quiere “ser un acto alegre” porque los objetos estarán en manos de gente que apreció a su padre o al restaurante Can Fabes. “¡Año nuevo, vida nueva!”, exclamó la hija de Santamaría, que afirmó que el restaurante era “la pasión” de su padre pero no la suya y que, con la venta de esos objetos, la familia podrá “empezar un nuevo camino”. Àngels Serra, la viuda del cocinero, se mostró triste por dejar marchar objetos que la han acompañado a lo largo de los años pero a la vez “convencida que la subasta ha sido una buena iniciativa”. La familia agradeció el apoyo recibido tras la subasta.

El cocinero Nandu Jubany compró algunos de los utensilios de cocina de Can Fabes y diversos muebles, algunos “para utilizarlos y otros para guardarlos como recuerdo” de un restaurante de “tan alta calidad”. “Siempre le decía a Santi que quería tener un restaurante como el suyo y creo que todos los que habíamos comido en el restaurante y utilizado los platos que se subastan queremos un plato de Can Fabes en casa”, explicó Jubany.

La competición por las piezas más personales del cocinero finalizó con la subasta de tres cuadros pintados por Santamaría con café, especias y salsa de chocolate, y el libro de La Cocina al Desnudo con anotaciones del cocinero, que fue adquirido por 1.000 euros por el chef Carles Gaig. La pieza más valorada de la subasta fue la chaquetilla de cocina de Santamaría, grabada con el nombre del cocinero y con sus tres estrellas, que fue comprada por 1.000 euros por el chef Carles Abellán. Mientras que piezas de marca y reconocidos objetos de Can Fabes se vendieron con facilidad, cubertería y utensilios de cocina sin marca no tuvieron comprador, al igual que un carro rosbif de plata, por el que se pedían 23.000 euros de precio de salida. Aunque casi todos los objetos tuvieron comprador, los lotes que no se vendieron podrían ir a parar a alguna ONG o a una escuela de cocina que pueda sacar provecho de ellas.