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Vendimia por zonificación parcelaria en Bodegas Riojanas

Redacción
Redacción 27/9/2018Comentarios

Bodegas Riojanas realiza la vendimia 2018 con un nuevo protocolo de zonificación parcelaria para potenciar la diferenciación de sus vinos. Este nuevo protocolo de zonificación establece la clasificación de las parcelas en base a la calidad de la uva obtenida en cada una de ellas y permitirá poner en valor el esfuerzo de los viticultores por conseguir el máximo nivel de calidad en dichas parcelas.

Prácticas como la vendimia masiva y continuada están quedando relegadas al olvido en La Rioja. En su lugar, se están aplicando nuevos métodos con el objetivo de obtener la máxima calidad de la uva. Es por ello, que la planificación y la recogida del fruto de manera selectiva y escalonada es un objetivo en el que Bodegas Riojanas ha venido trabajando desde hace años y que en esta campaña 2018 dará un importante salto cualitativo gracias al protocolo de zonificación parcelaria que ha establecido el Departamento Técnico de Viticultura y Enología de la bodega en los últimos meses.

Este nuevo protocolo de zonificación establece la clasificación de las parcelas en base a la calidad de la uva obtenida en cada una de ellas y permitirá poner en valor el esfuerzo de los viticultores por conseguir el máximo nivel de calidad en dichas parcelas. Para ello, el Departamento Técnico de Bodegas Riojanas asesora a sus proveedores de uva a lo largo de todo el ciclo vegetativo sobre diferentes aspectos como la gestión del suelo o la aplicación de abonos y fitosanitarios, proporcionando a los viticultores las herramientas adecuadas a fin de garantizar al máximo un óptimo resultado final de la cosecha.

Tras las correspondientes visitas individualizadas, los técnicos de Bodegas Riojanas han definido unos parámetros vitivinícolas fácilmente medibles que facilitan la búsqueda de la diferenciación parcela por parcela. De estas visitas se extraen indicadores precisos sobre la evolución de la maduración, lo que permite decidir el momento óptimo de vendimia, así como sobre la calidad de las uvas, ya que dentro de una misma parcela se pueden encontrar diferentes calidades, que deben separarse antes de llegar a la bodega para poder así destinarse a diferentes tipos de vino.

De las uvas recolectadas según este protocolo de diferenciación se extraen distintos datos en mosto, como el pH, la acidez total, el contenido polifenoles y color, parámetros que indican la calidad de dichas uvas. Este conocimiento aporta la ventaja de poder trabajar los mostos con diferentes técnicas enológicas a fin de obtener los mejores resultados en función del tipo de vino al que se van a destinar.


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