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Snacks

Ferran Adrià apuesta por el “lujo informal” como pregonero de las fiestas de Barcelona

Redacción
Redacción 20/9/2013Comentarios

El chef abre la Mercè “feliz” y “orgulloso” por un nombramiento que reconoce el papel de la cocina catalana

Ferran Adrià firmando en el libro de honor del ayuntamiento de Barcelona ante el alcalde, Xavier Trias.

Ferran Adrià ha dado el simbólico pistoletazo de salida a las fiestas patronales de Barcelona. Lo ha hecho este viernes por la tarde en el Saló de Cent del Ayuntamiento, “feliz” y “orgulloso”. En primer lugar porque, pese a haber nacido en L’Hospitalet, él se siente “vecino de Barcelona”. Y además, porque su nombramiento como pregonero lo entiende como un reconocimiento a la cocina catalana, “la auténtica vanguardia en el mundo entero”.

Ante el alcalde, el Consistorio, su familia, amigos y compañeros de profesión, Adrià ha relatado su pasión por las fiestas mayores y ha pronunciado el pregón más gastronómico de estas fiestas, titulado “Restaurando la felicidad”. Un pregón optimista y social. “Barcelona me ofrece grandes placeres poco sofisticados, baratos, entrañables”, ha explicado Adrià, que ha elogiado la gastronomía barcelonesa y la proliferación de locales que apuestan por la calidad. “A los barceloneses nos gustan las cosas buenas”, ha razonado. Aunque ha puesto como reto “encajar” la “excelencia” de esa cocina con “las necesidades de la sociedad”.

El chef ha aprovechado el pregón para ofrecer su punto de vista sobre la situación económica y su efecto en la restauración. Y ha apuntado una receta, que ya se está aplicando en Barcelona: “Un lujo informal, menos solemne pero con una calidad gastronómica idéntica”. Porque “se pueden tomar platos excelentes y creativos en una mesa sin mantel y con un servicio desenfadado”, ha insistido. En parte relacionado, también ha subrayado el papel de los “gastrobares”, establecimientos de “tapas contemporáneas”, que ha equiparado a los bares de sushi o a los bistrós. Adrià apuesta por extenderlos por todo el mundo, para lo que ha reclamado la ayuda de “los mejores cocineros” del país y de las instituciones. Una oferta que tiene su origen en Andalucía pero que ha pasado por el “filtro” modernizador de Barcelona y se han convertido en un sello característico de la ciudad.

Y aprovechando el que es en la actualidad su gran proyecto para “ordenar la historia de la cocina”, la Bullipedia, para retroceder en la historia y relatar el origen de la gastronomía barcelonesa, partiendo de los griegos y los romanos y de las ostras que se encontraban en Barcino. Su evolución hacia los primeros restaurantes (ha citado Can Culleretes como el más antiguo que aún pervive) y la influencia de los chefs franceses en la consolidación de restaurantes de alta cocina han completado el viaje histórico por la cocina de la ciudad, hoy tan apreciada. Algunos ya no están, entre los que ha citado Café Suizo, Lion d’Or, Chez Martin, Maison Dorée, Continental, Glacier… Otros, posteriores, sí: Reno, Quo Vadis, Finisterre, Orotava, Casa Leopoldo, Via Veneto… Y en general, una cocina que no sólo se circunscribe a la ciudad, sino que está apoyada por un territorio que “ha marcado los últimos 15 años de la gastronomía mundial” con la cocina de vanguardia que hoy lidera Joan Roca. “La gente antes venía por la playa”, ha recordado Adrià. Ahora vienen también por la cocina, que, aviso a navegantes, no siempre tiene que ser elitista: “Un restaurante de vanguardia no tiene por qué ser un restaurante caro. La vanguardia es una manera que tiene el cocinero de expresarse, y esta expresión se puede hacer de diferentes maneras”.

Eso sí, con vanguardia o sin, la apuesta por una restauración de calidad se ha asentado, por lo que ahora Adrià apuesta por la “innovación” como gran reto pendiente. A todos los niveles. Empezando por la pequeña cafetería. “La innovación se ha de convertir en nuestro ADN”.

Adrià ha finalizado el pregón con un listado de su “receta de la felicidad”: “pasión”, “memoria y respeto por el pasado”, “ética y honestidad”, “libertad”, “pureza”, “generosidad”, “innovación y creatividad”, “esfuerzo y capacidad de sacrificio” y, finalmente, “sentido del humor”.