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Snacks

La cocina de Hondarribia deslumbra a “The New York Times” – Redacción

Redacción
Redacción 30/8/2010Comentarios

Bixente Muñoz, cocinero del restaurante Sugarri

Hay personas que pasan su vida tratando de impulsar su negocio o su carrera personal. Algunos lo consiguen; otros, sin embargo, menos afortunados o, quizá, menos capaces, jamás lo logran. Sin embargo, en muchas ocasiones la fortuna llama a la puerta cuando no se esperaba su visita y lleva como equipaje todo aquello que uno pensaba que nunca obtendría.

Que se lo pregunten si no a Bixente Muñoz, cocinero del restaurante Sugarri de Hondarribia, quien ha aumentado aproximadamente un 20% sus reservas desde la publicación el pasado 29 de julio de un reportaje en el diario estadounidense The New York Times, uno de los más prestigiosos del mundo, que ensalzaba las creaciones culinarias de una generación de jóvenes cocineros en esa localidad guipuzcoana. “Una pareja viajó desde Alemania simplemente por haber leído el artículo”, comenta sorprendido Muñoz.

Sentado en la barandilla de la terraza del restaurante Alameda mientras los primeros comensales del día comienzan a llenar las mesas, Gorka Txapartegi y su hermano Kepa no pueden ocultar su gratitud por el artículo del periódico que ha dado, si cabe, más prestigio a la hostelería de la zona. “Cada vez acude más gente extranjera, cada vez nos mandan más e-mails y nuestra web [www.restalameda.com] recibe más visitas. Ha sido una grata noticia. El nombre de Hondarribia ha quedado muy alto”, expresa Gorka.

Gorka Txapartegui lleva los fogones del Alameda

“Uno se puede pasar el día en esta localidad murmurando ‘esto es lo mejor que he probado”, escribía la periodista Ingrid K. Williams, autora del reportaje. Si es que el apetito lo permite, porque la oferta gastronómica en pinchos y a la carta resulta más que amplia. Las calles de la localidad guipuzcoana se hallan repletas de barras y manteles rebosantes de creaciones de autor. Además de los citados, el diario neoyorquino elogia a otros establecimientos como Arroka Berri, Laia, Abarka, Gran Sol, Enbata o Ardoka.

¿A qué se debe esta irrupción de jóvenes cocineros? “Hemos tenido buenos maestros, y algunos la posibilidad de seguir con el negocio familiar”, recalca Muñoz, quien destaca: “La cocina que tenemos es matriarcal. Hemos aprendido de las madres, ya que el hombre solía salir a pescar o a cazar”. De todas maneras, el éxito puede deberse a que “es una cocina de recuerdos, de creación personal, pero con sabor a tradición”, apunta.

Gorka Txapartegi tiene una opinión similar a la de su colega. “Nos hemos juntado una generación que está continuando con negocios familiares”, resalta. “Parte de la atracción de nuestros platos es que muestran una tradición actualizada”, añade. Sea cual sea el motivo, Hondarribia ha ganado prestigio a nivel mundial con el reportaje. “El Ayuntamiento podrá ahorrar en publicidad”, bromea Txapartegi.

Fuente: Kerman Romeo, El País