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Leonardo Da Vinci, genio de la gastronomía – Redacción

Redacción
Redacción 20/4/2009Comentarios

Reproducimos un artículo de Manuel Bolivar en A fuego lento, sobre la relación de Leonardo Da Vinci con la gastronomía. ¡Qué lo disfrutéis! 

Leonardo Da Vinci

Leonardo Da Vinci

Nadie es ajeno a la fama del gran Leonardo Da Vinci. Y a pesar que se aceptan sus aportes a las artes, como a la ciencia; muy pocos conocen su libro de cocina, llamado Códice Romanoff. Se ha dicho, con insistencia, que se trata más bien de un libro de notas, que consideraba importante debido a que fue un apasionado de la cocina, en la que no sólo preparó banquetes para nobles, sino que se preocupó por crear recetas para la gente pobre.

 

Se puede decir, que además de crear normas para el buen comer, se ocupó de inventar utensilios para la cocina; recuérdese que, se dice, inventó el tenedor de tres dientes, que facilitó el consumo de algo tan divino como espaguettis, que gracias a su creatividad, mucho tiempo después se convirtió en un verdadero manjar nacional italiano. Su preocupación por modales en la mesa fue tan evidente que buena parte de su tratado se lo dedica a lo que el consideraba como socialmente aceptable a la hora de comer. Se sabe que en su época era normal tomar los alimentos con las manos y, muchas casas reales, utilizaban animales vivos para que los invitados secaran sus manos en la piel de los mismos.

Se ha dicho que la admiración del gran artista por la cocina, provenía no sólo de su creatividad impulsiva sino de esa intención de sumar cambios a toda disciplina en la que se involucraba, aunque la crítica posterior lo considera un vegetariano muy tolerante. Esto lo condujo a explorar distintas facetas del oficio: fue mesonero, jefe de cocina de un lugar llamado Los Tres Caracoles, en las cercanías del puente Vecchio de Florencia, y más tarde socio de Sandro Boticcelli, en un comedero que no tuvo un final feliz.

Leonardo Da Vinci es el exponente de un arte y una técnica llevados a límites insospechados, no solo en su tiempo, sino aún en nuestros días.

Él es autor de La última cena, donde quedó reflejado, más que las interpretaciones, hoy de moda, que hace el escritor del Código Da Vinci, el culto superlativo que el gran artista sintió por la gastronomía.

3 Comentarios

  1. santos bregaña dice:

    hola amigos caníbales… os advierto que no debéis caer en la trampa de creer que este códice es veraz… se trata de una divertida falsificación de Shelagh y jonathan Routh. Son especialmente graciosas las ilustraciones de bombardas con un pie: “máquina rebanadora de huevos a cuerda…” ridículo
    o el palacio de los sforzza convertido en mazapán… ejemmm, hay que andar despiertos…
    lo siento por los románticos, pero no hay ninguna prueba de que a leonardo le interesase la gastronomía… con casi seguridad, apenas tenía tiempo para el pan y el vino más peleón

    un abrazo

    santos

  2. solcito dice:

    sorry santos, pero se encontraron muchisimas notas en las cuales se demostraba el aprecio y lo mucho que a leonardo le gustaba la gastronomia, esmas que obvio!, ya que porque tomo tanto tiempo de su vida en crear inventos o buscarle la elagancia a los platos si era algo que no le interesaba… o nop?¿

  3. Santos Breagaña dice:

    Pues no solcito, es una lástima, pero no hay ninguna nota sobr el interés de Leonardo sobre la gastronomía. El libro al que hace mención este post es una divertida falsificación… Los dibujos que presenta no son máquinas de hacer espagueti sino cañones! Simple diversión