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Snacks

Martín Berasategui firma el aceite Bíbelo y dos restaurantes en Madrid

Pilar Salas
Pilar Salas 17/11/2017Comentarios

Cuando Martín Berasategui probó los aceites de El Jardín de Amayate en su expositor de San Sebastián Gastronomika en 2014 y exclamó “¿qué hostia es esto?” la familia Muñoz no sabía si alegrarse o echarse a llorar. El donostiarra los sacó de dudas: “Es el Rolls Royce de los aceites”. Tanto le gustó que le puso el nombre de uno de ellos a un plato de su casa madre en Lasarte, Alma de Jerez, y ahora lanza a los lineales Bíbelo, un aceite de oliva virgen extra de aceitunas arbequina y arbosana cultivadas en la finca Ranchiles de Jerez presentado en formato biberón de 500 mililitros para su mejor dosificación. Lo avala con su firma, que es en realidad la de su padre y que pone en todos sus proyectos como homenaje a un progenitor que se le fue demasiado pronto.

Afrutado, con aromas herbales, recuerdos a tomate, notas de almendra, nuez y plátano, un amargo ligero y algo de picante, es “un zumo capaz de contribuir de manera única a todos los platos, en frío y cocinado, con gran versatilidad; verán fuegos artificiales con Bíbelo Martín Berasategui”, decía al presentarlo el cocinero español con más estrellas Michelin. 

Berasategui se alía así con El Jardín de Almayate, uno de los grupos agrícolas más importantes del país con 5.200 hectáreas de cultivo repartidas en Madrid, Sevilla, Cádiz, Málaga y Argentina, aunque mantiene la esencia familiar a través de su fundador, Rafael Muñoz, y sus hijas Ana y Lara, cuya pasión por su trabajo comparte el cocinero. 

Bíbelo se presentó en Madrid, donde el sello Berasategui dejará su impronta con dos restaurantes: el que abrirá en verano de 2019 en el estadio Santiago Bernabéu, con 40 metros de cristalera con vistas al campo, y el que inaugurará en el Hotel Velázquez a finales de 2018. Suponen su regreso a Madrid, 25 años después de asesorar gastronómicamente al Amparo y avalado por 12 restaurantes de éxito en España, México y República Dominicana, y ocho estrellas Michelin. 

Para la capital ha escogido un formato que nunca había tocado: “para 150-200 personas, sport-elegante, que supone volver un poco a mis orígenes como cocinero, un homenaje a anteriores generaciones y al alcance de todo el mundo”. Tendrán una parte de Txoko -su apuesta informal en The Ritz-Carlton Abama, en Guía de Isora (Tenerife), donde también tiene MB, con dos estrellas-, un toque de su vanguardia y su versión de platos tradicionales como los txipirones o las pochas “tras 43 años de viaje” por este mundo gastronómico en el que, asegura, España tiene aún mucho que decir gracias a nuevas generaciones que “están mejor preparadas y cocinan mejor que nosotros”. 


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