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Snacks

Obras de arte inspirarán al restaurante londinense de Pierre Gagnaire

Redacción
Redacción 14/12/2011Comentarios

El espacio Gallery del restaurante londinense Sketch, con una instalación de Sophie von Cundale.

La revolución culinaria ha venido acompañada en los últimos tiempos de un nuevo género de restaurantes trocados en salas de exposiciones. Uno de los establecimientos de referencia de la modernidad de Londres ha propuesto una verdadera simbiosis entre el arte de los fogones y el que suele desplegarse en galerías y museos, con un espacio gastronómico concebido por uno de los nombres más destacados del panorama conceptual británico, Martin Creed. Paredes, suelos, mobiliario, incluso la cristalería y los cubiertos, serán obras en sí mismas, firmadas por este ganador del premio Turner, cuyo universo inspirará a su vez los platos de la carta.

Fundado por el empresario y diseñador Mourad Mazouz y el chef francés Pierre Gagnaire, el restaurante Sketch quiere dar una nueva vuelta de tuerca a su conocida vocación por el arte y el diseño, que ha definido casi una década de singladura del local. Si en sus tres espacios ha tenido cabida hasta ahora una combinación ecléctica de muebles estilo Luis XV con las últimas propuestas del videoarte, a partir del próximo marzo inaugura el concepto del restaurante de artista. La obra de Creed Work No. 1347, por ejemplo, consiste en 96 tipos de mármol que cubrirán en forma de zigzag el pavimento de la sala. El artista ultima, asimismo, una serie de pinturas a gran escala a modo de murales del restaurante, donde cada mesa, silla, plato o copa será diferente.

La elección de este artista para poner en práctica el experimento ha obedecido a “la funcionalidad de su cuerpo de trabajo”, explica Victoria Brooks, responsable del programa de exposiciones que desde hace un lustro patrocina la Sketch Gallery Foundation (creada por Mazouz). Creed se hizo con el Turner en 2001 gracias a una instalación minimalista que en su día no fue del gusto de todos los paladares: una habitación vacía, con una bombilla colgada en el centro que se encendía y apagaba de forma intermitente. Protagonista de numerosas exposiciones -tanto en Reino Unido como en ciudades europeas, Nueva York e Hiroshima-, su figura cobrará especial atención en el año olímpico de Londres. A las 8 de la mañana del 27 de julio -momento de arranque de los Juegos- ha propuesto que las campanas de iglesias, colegios y otros centros de las islas británicas repiquen al unísono, junto a bocinas de bicicletas, cláxones de automóviles y timbres de casas.

Por entonces, el restaurante de artista en la sede de Sketch ya habrá dado sus primeros pasos con el aliciente de la cocina de Pierre Gagnaire, un chef multiestrellado que dirige un ramillete de establecimientos desde St. Etienne hasta Dubai o Tokio. Con 30 años de experiencia a sus espaldas, ¿va a permitir que un personaje ajeno a su mundo como Creed meta las narices en sus cazuelas? “Martin no está implicado en la creación del menú”, precisa Brooks, “pero los platos responderán a su despliegue artístico”. De cómo esas obras se proyectarán en las propuestas del cocinero es aún difícil hacerse una idea, porque el menú está en proceso de elaboración y las ideas que se barajan son un secreto bien guardado. A la postre, remacha Brooks, lo que los clientes encontrarán es “una atmósfera única para degustar la mejor cocina”.

Fuente: Patricia Tubella, “El País”.