Revista Gastronómica Digital
image

Síguenos en:

  • facebook
  • twitter
  • youtube
  • googleplus

Snacks

Pepa Tomate estrena local y rediseña su propuesta

Mónica Ramírez
Mónica Ramírez 31/5/2017Comentarios

En 2012 abrieron Pepa Tomate en el barrio barcelonés de Gracia y su éxito les llevó a repetir fórmula en el barrio de Sarriá en 2016. Ahora, han querido llevar su propuesta gastronómica a una de las zonas emergentes de la Ciudad Condal: Sant Antoni. Tres locales que comparten carta y filosofía pero que mantienen su propia personalidad cuando nos adentramos en su interior.

El sabroso minicake de capricho.

El sabroso minicake de capricho.

Pepa Tomate ha aprovechado la inauguración de su tercer local en Barcelona (calle Parlament, 25) y el fichaje del chef Pau Corderas para reformular algunos aspectos de sus inicios y dotarles de un estilo más en línea con la filosofía de la empresa. ¿Qué quiere decir esto? Por ejemplo, las cartas-mantel individuales que se colocaban en las mesas para cada comensal han sido sustituidas por otro tipo de manteles, también individuales pero más consistentes y elegantes, que se independizan de la carta para cumplir su función: vestir la mesa y salvaguardarla de golpes y manchas. En consecuencia, la carta cobra una nueva identidad, incorpora nuevas elaboraciones y se transforma en lo que debe ser: una herramienta donde consultar los platos que se proponen de manera más práctica. Por otro lado, se han revisado las referencias vinícolas -que se enriquecen con otras propuestas- y las sugerencias que antes se mostraban en una sola pizarra común, pasan a la mesa en un formato mucho más funcional y visible.

Otra novedad que se ha llevado a cabo en el nuevo local de la calle Parlament es el espacio llamado “mesas del chef” que se sitúan al lado de cocina -abierta y ubicada al fondo de la sala- para que el comensal pueda ver in situ cómo se prepara cada plato. Transparencia total. En este área se puede pedir el menú degustación o comer a la carta.

En relación a la propuesta gastronómica comparte la de sus hermanos mayores e introduce una nueva forma de proceder: la visita diaria al mercado de la Boquería donde el chef se provee del pescado y marisco del día. Hábito que se ha trasladado también al resto de Pepas Tomate. Los productos que aparecen en carta son el resultado de una selección que se inscribe en una relación calidad-precio coherente -sello de la casa- con el objetivo de que “todo el mundo pueda comer producto de calidad sin sorpresas en el ticket final”. Aquí también se encontrarán los famosos buñuelos de espinacas con allioli de miel o la tan conocida ensaladilla rusa, sin embargo, si visitan este local nuestra sugerencia es que no dejen de probar el minicake de capricho o los calamares fritos a la andaluza, entre otras recomendaciones (se han incorporado hasta treinta nuevas). Difícil quedarse con una sola opción. ¿Y entre los postres? El Pepa Magnum de tartufo cremoso de cacao y chile. Otros cambios que se advierten en esta nueva etapa es el estreno de la categoría Vermuteria de siempre bajo la que se circunscriben aperitivos como las anchoas del Cantábrico con pan con tomate, los boquerones del Perelló, las latas de berberechos o mejillones o el fuet Riera Ordeix.

En cuanto al futuro, Nacho Prats, uno de los artífices del proyecto -junto con Paella Bar Boquería, de arroces- nos comenta la posibilidad de abrir un quinto local pero esta vez no será Barcelona la protagonista “quizás Londres, no sé”, apunta y continua “No será otro Pepa Tomate sino un Sr. Fabra”. Tampoco descarta ampliar la vía de negocio a otro tipo de formatos -si obviamos que él ya toca otros sectores como el del vino desde su bodega- como un obrador “tengo una idea muy clara de lo que quiero pero ya veremos”, señala.


Comentarios