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Snacks

¿Eres un buen catador de quesos suizos?

Redacción
Redacción 27/3/2018Comentarios

El próximo 5 de mayo se celebrará la cuarta edición del Master Cheese, organizado por Quesos de Suiza, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El objetivo será encontrar al mejor catador de quesos suizos de 2018. Podrías ser tú ¿te animas? Te explicamos cómo y te ofrecemos información útil sobre estos quesos.

La cuarta edición del Master Cheese, que se celebrará el 5 de mayo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, contará con casi 200 kg de queso e incluirá una masterclass dirigida por Enric Canut; una degustación popular y abierta de las variedades de quesos suizos a todos lo que estén interesados y el concurso Master Cheese 2018 por el que se reconocerá al mejor catador de queso suizo. Si os interesa participar, encontréis toda la información en la web.

¿Conoces los quesos suizos?

Tenemos sobradas razones para hablar de quesos -en este caso suizos-. Ahí van: hoy, 27 de marzo, se celebra el día internacional del queso; en breve, se organizará la cuarta edición del Master Cheese 2018 de la que os hemos hablado hace unas líneas (y si os interesa participar esta información os será útil) y llevan participando con éxito en  varias ediciones  del Campeonato Mundial de Fabricantes de Quesos que se celebra cada dos años en Madison, Wisconsin (EEUU) y en el que se presentan más de 2000 variedades de todo el mundo.

L’Etivaz AOP, Le Gruyère AOP, Raclette Suisse®, Sbrinz AOP, Tête de Moine AOP o Vacherin Fribourgeois AOP son algunos de los quesos suizos no solo más reconocidos en concursos y certámenes sino, seguramente, los más consumidos en nuestro país. No obstante, pueden encontrarse más de mil variedades procedentes de las casi 600 queserías que existen en Suiza. Algunos incluso son tan antiguos como, por ejemplo, el Sbrinz AOP del que dicen que fue mencionado por primera vez por el historiador romano Plinio el Antiguo, en el s. I d.C. De todos ellos, el más vendido en nuestras fronteras es Le Gruyère AOP y el más exportado mundialmente el
Emmentaler AOP. De hecho, esta variedad representa cerca del 80% de la producción destinada a los mercados extranjeros.

De los buenos quesos suizos destaca su sistema de elaboración que garantiza la preservación del sector primario suizo y evita la desertización de las zonas alpinas. Según nos cuenta Quesos de Suiza “desde los pastos que comen las vacas hasta las cavas de maduración: todo el proceso garantiza una elaboración estrictamente artesanal que respeta la tradición quesera suiza desde principios del siglo XII”. Se definen como naturales y artesanales y nos garantizan que “la leche que se utiliza para realizar sus distintas variedades proviene de vacas no tratadas con hormonas ni antibióticos y alimentadas con pastos naturales. Además, son elaborados con leche cruda en pequeñas queserías artesanales que, sin el apoyo gubernamental, serían barridas por los métodos industriales de producción”. Por lo que nos explican, en Suiza está totalmente prohibido el uso de hormonas y antibióticos en la crianza de ganado y ningún queso puede fabricarse con aditivos químicos. Gracias a este sistema de elaboración, señalan que “son aptos incluso para los paladares más sensibles, como los celíacos y los intolerantes a la lactosa, debido a su largo proceso de maduración. Además, y debido a que la leche cruda mantiene la flora bacteriana presente de manera natural en la leche, los quesos suizos son un alimento especialmente fácil de digerir”.

Elaboración del queso suizo

De acuerdo con las palabras de Quesos de Suiza “para elaborar un queso suizo se utiliza casi el doble de leche que para fabricar un queso de producción industrial. Las queserías reciben dos veces al día la leche recién ordeñada para garantizar la elaboración de un producto fresco y sano. El uso de leche cruda, no pasteurizada, posibilita un sabor más intenso y potencia los aromas derivados del pasto y forrajes”.

La rigurosa normativa, sometida a un estricto control por parte de la Oficina Federal de Agricultura de Suiza, garantiza la elaboración tradicional del producto desde el origen de la cadena hasta el final, momento en el que un tasador certifica que el queso tiene la suficiente calidad para llevar el sello de su región quesera.

Más información en este enlace.


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