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Snacks

Restaurante de Berlín busca donantes para ofrecer platos de cocina caníbal brasileña – Redacción

Redacción
Redacción 27/8/2010Comentarios

Entre curiosidad e indignación ha despertado esta particular campaña publicitaria de inauguración del restaurante ‘Flimé’. “Tras una revisión médica puede usted decidir qué parte de su cuerpo está dispuesto a donar”, dice el restaurante Flimé en su sitio web, apartado de ‘Cómo hacerse socio’.

El establecimiento, cuya localización se mantiene aún en secreto, aunque su apertura se anuncia para el 8 de septiembre próximo, ofrece también la descarga de un formulario que pide datos personales del donante potencial como la identidad, la edad, posibles enfermedades crónicas, consumo de tabaco, drogas y alcohol, peso y grupo sanguíneo e incluso si actualmente existe un embarazo.

Su propietario, el brasileño Eduardo Amado, anuncia que el restaurante ‘Flimé’ ofrecerá cocina de la cultura wari, un pueblo caníbal de la selva amazónica, en combinación con recetas clásicas brasileñas.

“Siguiendo el viejo proverbio wari, lo importante para nosotros es que ‘comer es más que saciar el hambre”, afirma Amado en su web, y añade: “Contemplamos la alimentación como un acto espiritual en el que se asume el alma y la fuerza del ser que ingerimos”.

“Disfrute en Flimé de especialidades de aroma y sabor inolvidables que llegarán a entusiasmarle”, destaca su propaganda, que anuncia una carta con platos como “Carne de sol desfíada” o “Filete mignon abafado”.

El sitio web del restaurante Flimé, en la que se anuncia que se asumirán los costes hospitalarios de los donantes, revela que su local en Berlín será la primera sucursal en el extranjero y que su central se encuentra en la localidad amazónica de Guajara Mirim, en la Amazonia occidental.

En declaraciones que publica el rotativo ‘Bild’, el vicepresidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU) berlinesa, Michael Braun, expresa su indignación y su asombro por la polémica iniciativa gastronómica.

“Espero que solo se trate de una broma de mal gusto”, afirma Braun, pensando en que la curiosa oferta culinaria pueda obedecer a una agresiva campaña publicitaria para despertar la curiosidad de posibles clientes.