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Snacks

Semproniana cumple 25 años “sin plan de empresa”

David Salvador Ibarz
David Salvador Ibarz 31/1/2018Comentarios

Este lunes, 29 de enero, el restaurante Semproniana de Barcelona celebró sus bodas de plata. Dos décadas y media en el centro de Barcelona de una chef, Ada Parellada, que conoce el oficio desde la cuna. Su familia lleva al frente de la Fonda Europa de Granollers más de 200 años (la familia Parellada fundó el establecimiento hotelero en 1771), al frente del legendario 7 Portes de Barcelona más de un siglo y a los mandos del restaurante Senyor Parellada, también en la capital condal, más de 30. De casta le tenía que venir a un galgo que estudiaba Derecho cuando pudo la sangre. “Siempre he sido ingenua, vi el local y sobró ilusión. Lo primero lo he ido cambiando por oficio”, de lo tercero anda sobrada. ”Mi secreto –confesaba- ha sido no hacer nunca un plan de empresa. Éstos sólo acaban en restaurantes efímeros”. Ada tiene discurso para un grado de MBA.

De la inauguración de Semproniana (nombre romano de Granollers, ciudad natal de la chef) se cumplen ahora 25 años, y Ada Parellada y Santi Alegre –pareja y socio de Parellada- lo celebraron el lunes. “Queríamos festejar la efeméride en familia, pero en estos 25 años hemos hecho muchos amigos”. Así es como entiende la chef a sus clientes, así es como entiende el oficio. “La restauración se ha economizado, y debe volver a ser un oficio”. Un oficio que, en su caso, no sabe definir. “Soy restauradora por familia y aprendizaje pero mi cocina se adapta al contexto que vivo. Antes decía que versionaba en rock la cocina tradicional. Ahora ya debo reconocer que hago lo que puedo, con respeto a productores por producto y a clientes por precio”. Parellada style.

Carles Gaig, Ada Parellada, Nandu Jubany y Anna Orte (esposa de Nandu)

Carles Gaig, Ada Parellada, Nandu Jubany y Anna Orte (esposa de Jubany)

Por la fiesta de celebración desfilaron clientes, periodistas, políticos, chefs y amigos, sobre todo amigos. “Es la relación con nuestra gente la base de Semproniana”. Por el local de la calle Rosselló se dejaron ver, entre otros, Fina Puigdevall (Les Cols**, Olot), Nandu Jubany (Can Jubany*, Calldetenes), Juan Carlos Iglesias (Rías de Galicia, Barcelona), Oriol Ivern (Hisop*, Barcelona), Sergi de Meià (Sergi de Meià, Barcelona) o Carles Gaig (Gaig*, Barcelona). “La primera cena con mi mujer fue en vuestro local”, le comentaba Iglesias a Alegre. “¿Y no has vuelto? Estos son los clientes con los que sobrevivimos…”. “No, hombre, es que hay mucha oferta en Barcelona…”. La charla acababa con un abrazo de fraternidad, aunque lo que denotaba el diálogo daba qué hablar. La chef matizaba después: “En 1998 ya le dije a Santi que en Barcelona había demasiados restaurantes, por lo que decidimos abrir uno en Lisboa”. Visionaria ella; ahora se han duplicado en la capital catalana. “Pero también los hábitos de la gente, y no se come tanto en casa. Yo no me puedo quejar”.

Fiesta y pastel de aniversario de Semproniana

Fiesta y pastel de aniversario de Semproniana

Y no se queja pese al boicot que ha sufrido Semproniana tras celebrar el “Sopar groc” (Cena amarilla) para recaudar dinero para los políticos catalanes que están en prisión. “Es la mejor campaña de marketing que he hecho sin buscar”, sonreía. Con o sin campañas, seguirá levantando la persiana del restaurante cada día “con la ilusión del respeto que he aprendido en casa”, y seguirá dando de comer y educando en otros valores complementarios de la gastronomía. “Cada día estoy más enamorada de los productos y las historias que hay detrás de esta industria, de conocer a las personas que producen, las que revierten en la sociedad”. Por ello, Semproniana continúa con las sesiones y cenas –y trabajo- contra el despilfarro alimentario, su educación en grandes y pequeños, la integración social o la promoción de la cultura mediante lecturas maridadas… “Me gusta ayudar y también sirve para romper la rutina de estar cocinando y gestionando el restaurante 16 horas al día ininterrumpidas”.

Para festejar los 25 años tiene pensadas más acciones que irá comunicando en su web. De momento, lo que ya es un hecho es el calor de los amigos y un menú que estará presente hasta final de año a 25€ donde recupera platos emblemáticos de la casa como el canelón de butifarra negra, el arroz venere con queso de Mahón o las setas gratinadas. “En términos de escandallos no sé si es un acto festivo o suicida, pero si hay ilusión no lo voy a parar por lo que diga un libro de contabilidad”. Lo dicho, Esade, podemos discutir.


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