Revista Gastronómica Digital
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Snacks

Una noche en Ibiza

David Salvador Ibarz
David Salvador Ibarz 26/8/2018Comentarios

La música no paró. La copa ya estaba llena. Desde media tarde, la piscina y la terraza infinita de Destino Pacha Resort Ibiza bailaban al ritmo continuo de la última música electrónica pero el gran momento estaba a punto de llegar. Sin solución de continuidad -como la música- llegó hasta la mesa de mezclas muy protegido por su tribu quien debía poner el clímax. Y las manos se vinieron arriba. También las del camarero que estaba delante de una mesa más callada situada al final del restaurante del complejo, donde el infinito tiene forma de mar y silueta de Dalt Vila. Maridaba.

Summer Sake Sessions, con Richie Hawtin en Destino Pacha Resort. Ibiza

Summer Sake Sessions, con Richie Hawtin en Destino Pacha Resort. Ibiza

Allí, una botella de HeavenSake Junmai Daiginjo rompía contra las copas al ritmo de la música. Olas, líquido y música. A la vez. El gurú de la música electrónica Richie Hawtin ya reinaba en su mesa; en la otra, lo hacía esa “bebida de los dioses” que el británico-canadiense-alemán (todo eso es Hawtin) promociona en todas sus actuaciones. Era el momento cumbre de la Summer Sake Session con la que la última propuesta hotelera del grupo Pacha divertía a su gente, también gastronómicamente.

El sake Enter-Sake de Hawtin maridó la sesión

El sake Enter-Sake de Hawtin maridó la sesión

Porque la cosa iba así: sesión del dj y propuesta alcohólica complementaria de propio cuño. Hawtin es un enamorado del sake y gestiona Enter.sake, una distribuidora de este vino de arroz más que bien posicionada a nivel internacional. Allá donde van sus temas, van sus sakes, en un acuerdo que le ha valido ser nombrado Sake Samurai por la Asociación de Bodegueros de Sake de Japón. A Destino Pacha Resort llegaba para maridar –música y sake- con la carta que ha implantado el chef residente (hablamos de música y gastronomía), un cacereño con experiencia en Asia que lleva cinco años (desde el inicio del resort) aumentando la calidad gastronómica de la isla.

“Cuando llegué, en 2013, no había muchos hoteles y restaurantes que apostaran por la gastronomía en la isla. Ahora ha cambiado. Está todo el mundo -Nobu, Heart, Sublimotion, Vi Cool de Sergi Arola…-, pero puede que vivamos una burbuja que puede explotar”. Por esos derroteros iba Samuel G. Galdón cuando otro hit de Hawtin caldeó el ambiente. En la mesa escorada, ya lo estaba. El sake rodaba gargantas, pero no era caliente ni templado. “Aquí lo tomamos frío, no como en Japón. Será cultural pero en Ibiza y con esta temperatura…”. A Galdón le gusta esa tradicional bebida japonesa de doble fermentación de arroz, hongo koji y agua y la sabe maridar.

Sushi y sol. Destino Pacha Resort

Sushi y sol. Destino Pacha Resort

Aparece el sushi y vuelve la conversación (Hawtin sigue en la cresta pero el buen diálogo gana). Ibiza y gastronomía. Pacha y su sello. “Ibiza tiene 45 días fuertes, y diez meses y medio para ganarte el pan con oficio. Y eso intentamos, nosotros y otros tantos chefs que trabajan y evolucionan la isla cada día como Pau Barba, en Can Domo; David Reartes, en Re.Art, u Óscar Molina, en La Gaia (Ibiza Gran Hotel)”. Y lo intentan, en este caso Galdón (el restaurante que gestiona en el resort se llama Destino), también con la robata que luce en una esquina del comedor, por ejemplo. “Era para Lío (el cabaret restaurante de Pacha en Ibiza) pero opté por quedárnosla, sacándola provecho mediterráneo”. Gallos San Pedro y demás divertidos amigos cercanos luchan por calentarse encima.

Sushi con langosta, Gallo San Pedro a la robata, gambas rojas de Ibiza a la sal y lomo de salmonete con caviar. Restaurante Destino. Ibiza

Sushi con langosta, Gallo San Pedro a la robata, gambas rojas de Ibiza a la sal y lomo de salmonete con caviar. Restaurante Destino. Ibiza

Y, de repente, el silencio. Las 12h de la noche y la sesión finaliza. La alejada mesa, eso sí, sigue a la suyo. “¿Ya? Aún nos tomaríamos unas bravas”. En Destino, Galdón las ha reinventado (ojo, que Arola está en la isla…) hojaldradas, con forma y textura de porra. “Enseguida”. El servicio funciona (no es fácil sacar al punto un plato tras un servicio de 350 personas) aunque el problema de personal cualificado también es real en Ibiza. “Tenemos siete vacantes que no podemos cubrir. No conseguimos personal apto”, comenta el chef.

Diversas zonas del restaurante Destino de Destino Pacha Resort. Ibiza

Diversas zonas del restaurante Destino de Destino Pacha Resort. Ibiza

A ver. De las casi 400 personas que han ido al concierto alguna podría servir. El casting sería complicado, y la última copa de sake aún sobrevive. Descartado. Con la brisa mediterránea nocturna levantan el campamento. La fiesta seguirá para muchos en cualquier discoteca de la isla. La mesa del final se retira a descansar. Muchas Ibizas. El desayuno de Destino Pacha Resort, dicen, es de les mejores de la isla. Y, aquí, se viene a comer, y a maridar, con sake, con sol o con bravas. Algo tiene la isla bonita.


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