Revista Gastronómica Digital
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De vinos

Adios al “Cuban way of life” (1)

Jordi Bort Ferrando
Jordi Bort Ferrando 10/2/2011Comentarios

La sobremesa en peligro

Pasadas unas semanas de la “ley antitabaco” y, tras compartir mesa con ilustres fumadores de habanos cigarros puros durante los primeros días de aplicación, me permito la licencia de escribir sobre aquellos momentos de grandeza que tenían las sobremesas en almuerzos y cena, cuando tras disfrutar de la gastronomía, se iniciaba la tertulia entre los componentes de la mesa y alguno de ellos encendía un cigarro puro.

Una sobremesa en un Club de fumadores

Siendo no fumador, tengo que reconocer que me aficioné a fumar algún que otro cigarro puro y descubrí en ello, no solo la parte hedonista, sino también la más ilustre y arraigada tradición de la sobremesa con un buen café, una copa y un puro, que dicho sea de paso, ayudaba a incrementar el gasto en el restaurante donde sucedía.

Con el tema de la tasa de alcohol, los restaurantes vieron como mermaban sus consumiciones post-gula, además de reducir su facturación, hecho que comportó, sin quererlo, la modificación del perfil del consumidor. Soy un defensor del consumo moderado de alcohol, pero también lo soy de lo que en Cuba, con el cigarro, denominaban “Cuban Way of life”.

En un momento en que todo o casi todo lo hedonista, de disfrute, de compartir con los demás está prohibido, me voy dando cuenta de lo “insulso” que pasan a ser muchas veces los momentos de  concupiscencia que, en el sentido más “placenterograstronomico”, vivía alrededor de una buena mesa.

Poco a poco me estoy mutando, las cenas o almuerzos se convierten en un vaivén de gente que se levanta y sale del local (eso sí, para hacer un “pitillo”), en decisiones previas de a quien le toca beber menos o nada (cosa que dentro del control está bien) y, por ultimo, tras servir los cafés en el “cuando puedas me traes la cuenta”.

Seguro que hay opiniones de todo tipo y comparto muchas de ellas, tales como el “sufrimiento” de los empleados en hostelería con el humo en aquellos locales cuya extracción es deficiente, pero lo que no consigo ni entender ni compartir, es que cada vez se busque más (como decía mi hermano) idiotizarnos prohibiendo cosas que repercuten en los momentos de ocio, de espacio privado, de relajación… momentos que nos merecemos en un mundo que está un poco ido.

Quizás sea una estrategia a largo plazo para ayudar al mundo de la construcción, que tantas cosas ha hecho cambiar en este país, y que así se amplíen los espacios en las casas futuras, recuperando el famoso salón, donde libre y privadamente celebraremos nuestros almuerzos y cenas y aquellas entretenidas sobremesas.

3 Comentarios

  1. JAUME dice:

    ABSOLUTAMENT D’ACORT
    RECOMANO LA LECTURA DE LA COLUMNA D’OPINIO A LA VANGUARDIA DIA 27 DE GENER FIRMADA PER EL CATEDRATIC DE DRET CONSTITUCIONAL FRANCESC DE CARRERAS.
    PROPOSO OBRIR UN DEBAT I UNA RECOLLIDA DE FIRMES EN BASE A L’ARGUMENTARI PROPOSAT PER EL CATEDRATIC, QUE PER CERT ACABA EL SEU ARTICLE AMB LA SEGUENT NOTA “quizás todo lo que he escrito es un sofisma, yo mismo tengo dudas. Pero abramos un debate razonado sobre esta cuestión o acabarán, sin argumentos suficientes, por prohibirlo todo.”

  2. Lisa dice:

    Vivimos momentos de prohibiciones, de persecución malentendida y las consequencias pueden ser devastadoras para la cultura. En España hay un enorme hábito de sobremesa y con la ley se puede acabar con la vertiente social y el beneficio económico de los restaurantes.

    He leído el artículo de Francesc de Carreras y creo que debería ser de obligada lectura para fumadores y no fumadores. Yo no soy fumadora, que conste, pero entiendo que las cosas no se arreglan así.

    Mi propuesta es que no se deje fumar en los locales con espacios habilitados, que no se deje escoger, pero que aquellos que adecuaron lugares para fumar si puedan hacerlo.

    Un saludo.

  3. Oscar dice:

    Pués yo soy fumador de habanos y esta prohibición además me ha pillado con el humidor más a tope que nunca, hay que joderse.

    Todo y así prefiero fastidiarme y buscar una terraza bien abrigado, a tener que soportar el humo en un local cerrado. Sobretodo porqué muchas veces me toca empezar a comer en restaurantes a las 15:00 y hasta el 31/12/10 aquello parecía Londres (lo del habano en los postres solo se lo permito hacer a los Roca).

    Los que la van a pasar putas son las familias con críos en verano, ya se pueden ir abrigando para consumir en el interior de los bares. Fuera será rollo “The walking dead” con zombies fumetas con mono de nicotina atacando cualquier sitio libre en las terrazas.

    Oscarín el del violín.