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De vinos

Cata por parejas 2016: taninos, sudor y lágrimas

Yolanda Ortiz de Arri
Yolanda Ortiz de Arri 2/5/2016Comentarios

Como muchas de las 130 parejas participantes en la Cata Por Parejas de Vila Viniteca, Rafael y José forman parte de un grupo de cata. El suyo está en Santander y allí se juntan con otros locos del vino como Philippe y Jean Marcos —campeones en 2015 del concurso organizado por el distribuidor Quim Vila— para probar, descubrir y sobre todo, disfrutar. Para Rafa y José este es el primer año que consiguen participar en el concurso, dotado con un premio de 20.000 € para la pareja ganadora, 7.000 € para la segunda y 3.000 € para la tercera.

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Los ganadores: José Antonio Diaz, Rafael Salas, Rafael Sabadi, David Martinez, Santiago Rivas y Jaime Fernández. Foto: Vila Viniteca

La expectación que genera esta cita anual, que se celebra alternativamente en Barcelona y Madrid, es enorme. La inscripción se abre a medianoche del día de Reyes y las plazas se agotan en menos de 10 minutos. Para muchos enamorados del vino, es el mejor regalo que nos pueden traer sus majestades.

Con la inscripción en el bolsillo, Rafa y José se entrenan para la madre de todas las catas. Prueban a ciegas, con temáticas variadas pero casi siempre vinos asequibles; las verticales de Vega Sicilia o de “pepinos” similares no suelen figurar en sus reuniones en La Ruta del Vino, la tienda especializada que gestiona Jean Marcos. “Nosotros hemos venido aquí con mucha humildad; por nuestro trabajo (son ingenieros de Repsol) viajamos mucho así que sólo hemos hecho unas tres o cuatro catas de entrenamiento”, comenta Rafa.

La cata, que está abierta tanto a profesionales como a aficionados, siempre tiene lugar en domingo y cuando toca Barcelona, como en esta edición, se celebra en la víspera de la feria Alimentaria.

La intendencia también cuenta

Pero ese día no solo hay cata; a la Llotja de Mar también acuden 40 bodegas para presentar sus vinos durante todo el día y aficionados que vienen a probarlos. Como explica Quim Vila, propietario de Vila Viniteca, la intendencia para el evento es considerable: 2.700 copas Riedel, 294 botellas de vino para la semifinal y la final del concurso, más de 1.000 en las mesas de los productores, 350kg de queso para degustar a mediodía y 90 personas en la organización, muchos trabajando ese día desde las seis de la mañana para que los 1.200 aficionados disfruten del evento.

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Foto: Vila Viniteca

Hay muchas caras conocidas entre los participantes, una especie de who’s who en el mini-mundo del vino: Luis Gutiérrez, el catador para España de la revista Wine Advocate de Robert Parker; Jesús Barquín, uno de los integrantes del Equipo Navazos y experto en jerez; Armando Guerra, de Barbadillo y la mítica Taberna der Guerrita; sumilleres como Pilar Cavero (Remírez de Ganuza pop-up store) y Rafael Sabadí (El Roser 2, L’Escala), elaboradores como Eulogio Pomares (Zárate) o propietarios de tiendas como Juan Ayerbe (El Sumiller), José Luis Aragunde (Ribeira de Fefiñans) o Federico Ferrer (Cuatro Gatos).

En una sala majestuosa y abarrotada, las 130 parejas catamos la primera tanda de siete recordando que lo importante es apostar por la primera intuición y consensuar la opinión con el compañero. El reto es descubrir país, región, denominación de origen, variedad de uva, añada, elaborador y marca del espumoso, los blancos, tintos y el vino especial que hay sobre nuestras mesas.

¿Cava o champagne?

Al finalizar la cata, entre los concursantes hay una pregunta que se oye en todas las ediciones de la Cata por Parejas: ‘¿vosotros habéis puesto cava o champagne?’ aunque este año había un poco de trampa en la propuesta porque el vino elegido fue un Manuel Raventós 2008 de Raventós y Blanc, una bodega que abandonó la DO Cava y que ahora elabora bajo el paraguas de Conca del Riu Anoia.

Antes de anunciar los nombres de las diez mejores parejas que pasan a la gran final, Quim Vila revela la identidad de los siete vinos catados: Raventós i Blanc Manuel Raventós 2008 (Conca del Riu Anoia); Valdespino Fino Inocente (DO Jerez), Bründlmayer Grüner Veltliner Käferberg Reserve 2012 (Kamptal, Austria); Château Grillet 2011 (Château Grillet, Francia); Daniel Landi Las Iruelas 2013 (VT Castilla y León); Vega Sicilia Valbuena 5º Año 2010 (DO Ribera del Duero) y De Muller Rancio Seco (DO Tarragona).

Tras el descanso de la comida y los populares gin-tonics del patio central, los finalistas regresan a la gran sala y catan otros siete vinos a ciegas. Al finalizar, los jueces se retiran a otra habitación a comprobar las respuestas y la expectación aumenta entre el público y los concursantes.

Amigos y conocidos de los concursantes recatan las muestras y dan su opinión sobre la procedencia del vino: ‘Yo creo que es una mencía de Ribeira Sacra, no tiene el perfil de una del Bierzo’, asegura Jimmy, un informático que finalmente se alza con el tercer premio junto con Santi, su emocionado compañero y presentador de las desternillantes #instacatas2 de Colectivo Decantado. Alguno comenta que el nivel ha bajado este año, otro asegura que ninguna pareja ha acertado más del 40%, pero aunque lo importante es participar, al final el alegrón de superar este gran reto es inmenso.

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Los ganadores, José y Rafael, acompañados de su amigo Philippe, ganador de la pasada edición Foto: Yolanda Ortiz de Arri

En segundo lugar repiten podio Rafel Sabadí y el profesor de hostelería David Martínez, ganadores de la primera edición del concurso, mientras que los 20.000€ del sorteo y la gloria de la victoria es para Rafael Salas y José Díaz, la pareja de ingenieros que vive en Santander, aunque Rafa se acaba de mudar a Madrid. Su amigo Philippe está casi más emocionado que ellos. “Los dos tienen un tremendo interés por el vino desde hace ya 20 años. Es la primera vez que se presentan al concurso pero son muy buenos catadores. Tenemos una buena metodología de cata en el grupo y una buena cantera en Santander,” dice.

Vila sólo incluye dos vinos españoles en la complicada final, valorada en casi 600€: Jacques Selosse Ambonnay Le Bout du Clos Blanc de Noirs Grand Cru Extra Brut (AOC Champagne); Newton Johnson Chardonnay 2014 (Walker Bay, Sudáfrica); Domaine du Collier Saumur Blanc 2012 (Saumur, Francia); Compañía de Vinos Telmo Rodríguez As Caborcas 2012 (DO Valdeorras); Clos des Papes Châteauneuf-du-Pape 2013 (Châteauneuf-du-Pape, Francia); Château Musar 1998 (Bekaa Valley, Líbano) y Salvador Poveda Fondillón 1987 (DO Alicante).

“El champagne lo hemos clavado y de los demás hemos acertado cosas sueltas”, explica Rafael, antes de irse junto al contingente cántabro a la fiesta con vino, jamón y música que los Rioja ’n’ Roll han organizado en la Moritz. “La mujer de José no lo sabe todavía, porque está en un avión volviendo de China en estos momentos. Se va a quedar alucinada cuando se entere”.