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De vinos

José Manuel de Castro, ganador del premio ‘Azpilicueta Sumiller 2010’ – Redacción

Redacción
Redacción 30/9/2010Comentarios

Elena Adell, con el ganador, José Manuel de Castro

José Manuel de Castro Ayuso, sumiller del restaurante Urrechu, de Madrid, se proclamó triunfador del premio ‘Azpilicueta Sumiller 2010’, después de imponerse en el IV Taller de Enología Azpilicueta que se celebró ayer en Bodegas Campo Viejo (Logroño). La iniciativa propone a los profesionales del servicio del vino del país un divertido juego para convertirlos en enólogos por un día y entender las dificultades de la elaboración de vinos.

La prueba, explica Elena Adell, enóloga de bodegas Campo Viejo, pretende que «los profesionales de la sumillería comprueben qué es lo que hay detrás de cada botella de vino que se sirve en la mesa, participando en procesos como la elaboración, el tratamiento, los ensamblajes, etc.»

En el concurso tomaron parte una veintena de sumilleres elegidos entre los principales protagonistas y finalistas del concurso Nariz de Oro.

En la prueba de ensamblaje fueron presentados ocho vinos, de los que siete correspondían a la variedad tempranillo y un graciano de distintas zonas de Rioja, criados en diferentes maderas y en barricas hechas por diferentes toneleros. «Cada uno de los sumilleres manejó las ocho muestras e hizo su propio ensamblaje, el que más le gustaba, y luego los vinos fueron catados por un jurado para designar el mejor de todos», indicó Elena Adell. El vino ganador correspondió a una mezcla «en la que entraron varios tempranillos y el graciano», explicó la enóloga.

El ganador del certamen, José Manuel de Castro, detalló que «mi composición fue el 80% de la variedad tempranillo de Fuenmayor, otro 10% de otra variedad tempranillo de Alfaro y un 10% de la variedad graciano». «Lo que intentaba era conseguir un vino con sabor a muchísima fruta y muy fresco», añadió.

El triunfador de la prueba, además de recibir un diploma por parte de la enóloga Elena Adell, se llevará varias cajas de vino con su propio ensamblaje y con una etiqueta personal especial: «Me lo tomaré como lo haría cualquier persona, con todos sus amigos y amistades», avanzó De Castro.