Revista Gastronómica Digital
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De vinos

Que la luna no nos limite

Jordi Bort Ferrando
Jordi Bort Ferrando 4/11/2010Comentarios

¿Se puede ser más Papista que el Papa? Hace unos días leía en algunos comentarios del Facebook la idoneidad del día para catar un vino, escrito por aquellos defensores exclusivos de la biodinámica o aquellos que la quieren poner más de moda. El que firma no tiene absolutamente nada en contra, pero leyendo los muchos comentarios que circulan por la red, no me he podido resistir y he empezado a reflexionar.

Preguntar cuál es el día idóneo para catar un vino según el calendario biodinámico, hasta un punto me parece bien -deja en el aire varios debates- pero carece de base explicativa para solo colgarlo de esta manera en la red. Parece que en este país estamos sobrados de consumo per cápita de vino y tenemos la necesidad de crear los días “fértiles” para beberlo o catarlo y así reducir más, si cabe, su consumo.

Qué bien queda, de todos modos, lanzar cuestiones de tal calado, ya que quizás se hagan para cautivar más en la red falsa del conocimiento, puesto que a medida que los comentarios o respuestas avanzan, se atreven a insinuar que se tendrían que tener en cuenta los días “fértiles” para la cata de un vino cuando se programan eventos y ferias relacionados. Hasta aquí podríamos llegar, y alejar aún más a los consumidores. Mientras algunos se pegan por la mesa más codiciada del mundo, otros buscan el día mejor para catar un vino… Cuando a ciertos individuos les importa si es lunes, martes o día flor, fruta o hoja; nosotros, los del “vino”, reducimos las posibilidades para beber o catar.

Bien, llegados a este punto me permito insertar el calendario biodinámico de octubre en España, y les pido treinta segundos de atención en los días hábiles, según los defensores de la “gracia lunar“.

Fuente: http://www.debrujasyvino.blogspot.com/

¿Qué mal vamos, no?

Seguir este calendario implicaría, según dicen, poder “rebajar las reducciones de un vino y aumentar las notas frutales”. Aquí se abre mi duda más explícita de la materia, los vinos SIEMPRE han de estar bien, sea lunes, martes, miércoles o cualquier día de la semana. ¿Acaso el vino que me tomé en “día raíz” con mis amigos, sumergidos en la alegría de celebrar juntos un aniversario, nos pareció sensacional solamente producto de nuestra imaginación?

No soy nadie para cuestionar nada, pero sí me gusta reflexionar sobre las cosas y en este caso, sin ánimo de criticar, me parece demasiado gratuito el flirteo astral que le están dando algunos al asunto. Sin duda, esto da motivo para conferencias, coloquios y ponencias que seguramente se dirigen sólo para gente del sector vínico-lunar.

No tardaremos mucho en ver como los más “lunologos” programarán catas de vinos en días hábiles para disfrutarlos. La música, los cuadros, el tacto y otros complementos varios ya no están de moda…

Creo firmemente que hay una mezcla de información y alejamiento, confusión y desconocimiento, esnobismo y tontería… de verdad y de mentira. No me cabe duda que muchos enólogos piensan en pro y para el consumo de vino, en cómo hacerlo cada vez mejor, en todo lo que la experiencia aporta para mejorar, en la sabiduría de los sabios agricultores del pasado y en sus aplicaciones en tiempos modernos; pero no olvidemos que estamos orientados al consumidor, y creo que si no nos explicamos mejor las dudas crecerán y cada día esto del vino parecerá más complicado de los que en realidad es.

Un día tuve que hablar de vino y me centré en la cultura de la moderación, en defender que el vino forma parte de la vida y de nuestra cultura. Me apoyé en distintos argumentos: estamos en el primer país productor, su enorme contribución al sector de la economía, en cómo penetra en muchos niveles de la vida -en términos socioeconómicos, sociales y medioambientales-, en cómo proporciona miles de puestos de trabajo y ayuda a conservar estos magníficos paisajes gracias a las múltiples zonas vinícolas… Alguien me comentó al odio, “quizás hablar de consumo moderado no sea beneficioso para el sector”; si hoy tuviera que hablar de nuevo, repetiría mi discurso, y más viendo que otros me quieren “vender” que para disfrutar un vino hay de media solo 14 días de 31. Prefiero recomendar la lectura de la pagina web http://www.wineinmoderation.eu/index.php y ayudar a entender mejor el consumo responsable.

Siempre bajo el respeto a la gente que elabora vinos biodinámicos.