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De vinos

Todos los ángeles van al cielo

Lluís Ariza Soler
Lluís Ariza Soler 2/10/2018Comentarios

El vino Purgatori, elaborado por la Familia Torres, ya tiene bodega en la D.O. Costers del Segre, concretamente en Juneda, en la comarca Les Garrigues. Estuvimos en su presentación oficial para explicaros todos los detalles.

Juneda -de origen árabe y cuyo significado es refugio, jardín o huerto- es muy conocida por la alta calidad de su aceite. En mi recuerdos  personales, unos amigos de mi familia nos traían aceite de esta población. Mis abuelos maternos eran buenos consumidores del aceite de las Borges Blanques  y durante el tiempo que compartimos juntos, para encontrar una solución pedíamos alternativamente un año a Juneda y el otro a Borgues Blancas. Antes las cosas se solucionaban así de fácil. ¡A mí me gustaba más el de Juneda!

Lo que no sabía entonces es que la Abadía de Montserrat se instaló en la finca denominada Mas de l’Áranyo , en 1770, en un lugar de climatología extrema, inviernos muy fríos y veranos tremendamente calurosos. Era una masía para albergar frailes desobedientes, también llamados “desterrados” que como castigo debían trabajar la tierra para proveer de alimentos a la Abadía. Fueron ellos los que descubrieron que aquellas tierras se adaptaban perfectamente al cultivo de la vid.

La leyenda de los ángeles

Se cuenta que estos “desterrados” buscaban obtener el perdón y por ello trabajaron, día a día, muy arduamente el terreno. Como recompensa a sus plegarias, bajaron unos ángeles del cielo para probar esos vinos. Les gustaron tanto que cada año se quedaban con varios barriles enteros que subían al cielo. Ésta es la explicación que daban a la misteriosa desaparición anual de algunos barriles. Sería la picaresca del siglo XVIII.

En la etiqueta del Purgatori se ilustra el momento en el que los ángeles suben al cielo con los barriles y se muestra la inscripción “perdido sigue el vino de los monjes viticultores”. Ya nunca se encontrará. La parte de los ángeles hacia el cielo se fue.

Y la bodega…

La Familia Torres adquirió en 1999 no solo la masía sino también la finca de 870 ha en la que reintrodujo el cultivo de la vid. Cuenta actualmente con 200 ha de viñedo de cariñena, garnacha y syrah.

El pasado 18 de septiembre se inauguró la bodega Purgatori en un acto presidido por Miguel Torres Maczassek, con la presencia de la Consellera de Agricultura, Ramaderia y Pesca Teresa Jordà; el director general del Incavi, Salvador Puig; el alcalde de Juneda, Antoni Villas; el alcalde de Borges Blanques, Enric  Mir y el presidente de la DO Costers del Segre, Xavier Farré.

Posteriormente se efectuó una visita a la bodega recién estrenada en la que destacan las tinas de acero inoxidable y los depósitos de hormigón de 5.000 y 10.000 litros construidos con tierra procedente de la propia finca. Mediante una abertura, la bodega conecta con la antigua masía  totalmente rehabilitada, en la que se ubica la gran sala dedicada al envejecimiento de los vinos en el mismo lugar donde los “desterrados” elaboraban los vinos.

Sobre ella, una gran sala destinada a degustaciones, donde se nos ofreció una cata vertical de sus tres primeros vinos elaborados. Destacó el 2013, un año lluvioso. El vino tenía un atractivo color cereza oscuro, con aromas ahumados, de fruta principalmente madura y algunas notas lácticas. En boca era elegante, fino, que se materializaba con un paso en boca sensual acabado con un largo final.

Visitamos al anochecer, en tartana -como se desplazaban hace 250 años- el viñedo situado en frente de la bodega. Desde allí se observan los diferentes niveles de la finca y en su cota más alta, 550 m hay una vista sobre la bodega y las poblaciones de Juneda y Borges Blancas, casi nocturna la fina iluminación del Purgatori. Para no molestar a las ánimas existentes.

El ágape fue servido por el restautante La Boscana, de la cercana población de Bellvis galardonado recientemente con una estrella Michelin. Durante el trayecto de vuelta a Barcelona uno piensa que ahora el vino Purgatori también sube a los cielos  transportado por modernos aparatos, que en vez de quedarse en el cielo va a otros lugares también celestiales que son las grandes vinacotecas de todo el mundo.


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