Revista Gastronómica Digital
image

Síguenos en:

  • facebook
  • twitter
  • youtube
  • googleplus

De vinos

Vino en verde

Cristina Alcalá
Cristina Alcalá 16/5/2012Comentarios

El cambio climático acecha al vino

Los expertos apuntan que España será uno de los países que más sufrirá en el futuro porque el cambio climático se agrava en zonas deficitarias de agua. Un estudio elaborado por el Ministerio del Medio Ambiente en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha (Moreno, 2005) prevé una tendencia progresiva al incremento de las temperaturas medias a lo largo del siglo, especialmente en los meses de verano, de hasta 6 grados en 2100, y una menor precipitación acumulada anual en toda la península ibérica.

¿Cómo afecta al vino? Esta tendencia provoca un desequilibrio entre la madurez de la pulpa y del hollejo, es decir, entre los azúcares y los componentes aromáticos. Factor importante para el consumidor porque, traducido en términos de calidad, puede producir vinos desequilibrados, es decir, faltos de aromas, con exceso de alcohol, baja acidez y menos vida en botella. Vamos, la antítesis de un buen vino. Si tenemos en cuenta el incremento de fenómenos metereológicos extraños y accidentales que afectan al ciclo de la vid, parece que el panorama vitícola español debe estar prevenido y tomar precauciones. Porque igual que el cambio climático perjudica a España, otros países y zonas vitícolas donde antes no se elaboraba vinos de calidad (Reino Unido) o era incapaz que ciertas variedades madurasen (Pinot Noir en Alemania), ahora comienzan a hacerlo.  Visto así, el consumidor podría ampliar sus opciones de degustación a la vez que se incrementa  la competitividad de los mercados.

Agustín Santolaya (Bodegas Roda), comenta que, “aunque hasta ahora ha beneficiado a La Rioja porque ha madurado mejor la uva, las tornas pueden cambiar y debemos tener armas para prevenirlo. Un ejemplo es la aparición de nuevas plagas por el cambio en el ciclo de los insectos, como la polilla del racimo”. Para Mireia Torres (Bodegas Torres), “en nuestra zona se hace evidente, por ejemplo, en que se han reducido mucho las heladas”. Juan Gómez, ex-presidente de de la Asociación de Enólogos de España, cree que “habrá que ver en qué medida es perjudicial o beneficioso, la zona norte estará mejor preparada que el sur. El cambio climático traerá consigo nuevos planteamientos de prácticas enológicas permitidas como la desalcoholización parcial de los vinos”.

Iniciativas no faltan

En el año 2008, España puso en marcha Cenit Demeter (www.cenitdemeter.es), un consorcio integrado empresas españolas vinculadas al sector vitivinícola, de las cuales un 56% son bodegas y el 44% empresas de la industria auxiliar, y cuya gestión se articuló desde el Ministerio de Ciencia e Innovación a través  del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial. “Es el proyecto de investigación más importante en viticultura y enología jamás realizado en nuestro país, y necesario porque el cambio climático es una evidencia”, con esta contundencia se expresa José Ramón Lissarrague, director de proyectos de viticultura de Cenit Demeter. Y para confirmarlos nada mejor que los datos que aporta este experto investigador, “la vendimia se ha adelantado en los últimos años entre 10 y 15 días; la predicción del cultivo de la vid se podría desplazar hacia el norte entre 10 y 30 km. cada década, y el doble a partir del 2020”. Las líneas de investigación para prevenir las consecuencias del cambio climático se centran tanto en el viñedo (estudios genéticos, expresión aromática y fenólica, nuevas técnica de cultivo etc.), bodega (levaduras que produzcan menos alcohol, mejora de la acidez y la materia colorante, estabilidad de los vinos en el tiempo etc.), como en industrias auxiliares (reutilización de aguas residuales, vida del corcho etc.). Rosa Pedrosa, que ha sido directora del grupo de investigación en viticultura de la UPM de este proyecto, y que acaba de finalizar en marzo de este año, comenta que, “ha sido un duro trabajo para muchas de las empresas y centros de investigación, cuyos esfuerzos se centrarán a partir de ahora en la evaluación global de los resultados, elaboración de artículos y difusión de resultados”. Han trabajado con variedades en diferentes condiciones de riego y zonas climáticas comparando este cultivo, en condiciones de campo, con el cultivo en condiciones controladas de invernadero, donde se simulaban las supuestas condiciones térmicas que supone el cambio climático. “Tenemos ensayos de régimen hídrico, patrones, estrategias de cultivo, carga, tipo de poda, aclareo de racimos, sistemas de conducción…”. Esperemos los resultados.

Más recientemente, Wineries for Climate Protection (www.wineriesforclimateprotection.com), es una iniciativa liderada por el sector vinícola español en busca de soluciones prácticas para las bodegas. Hace unos meses han firmado la Declaración de Barcelona donde exponen su decálogo de intenciones: reducción de emisiones, edificación sostenible, energías renovables y eficiencia energética, agricultura sostenible y biodiversidad, reducción de la huella hídrica, ecodiseño, reducción de residuos, distribución eficiente, investigación e innovación y, por último, comunicación. Bodegas, empresas, particulares o profesionales pueden adherirse a esta iniciativa, que ya cuenta con importantes representantes del sector comprometidos con sus principios de actuación.

¿Cómo se enfrentan las bodegas ante tal evidencia?

Bodegas Roda cuenta desde hace un año con un banco de selección de material vegetal para controlar el pH, grado alcohólico y capacidad de maduración más tardía de las uvas, además de investigar diferentes orientaciones del viñedo en plantaciones nuevas o manejo de hojas para generar sombra. Desde Bodegas Torres lo tienen claro desde hace muchos años, la calidad comienza en el medio ambiente, y por eso han puesto en marcha una serie de medidas para lograr el objetivo de reducir un 20% las emisiones de CO2 para el año 2020. Instalaciones de placas fotovoltaicas y solares, utilización de vehículos híbridos y eléctricos, reciclaje de aguas, planes de reforestación, futuro parque eólico, utilización de biomasa de material de poda y cepas para combustión y canalización del CO2 de la fermentación de los vinos para fijarlo a través de algas y reducir el efecto invernadero. Son solo dos ejemplos de una nueva tarea, y compromiso medioambiental, a las que las bodegas no pueden renunciar. Y el consumidor tampoco.

Puedes leer más artículos de Cristina Alcalá en www.cristinaalcala.com.  

5 Comentarios

  1. Bob Maddoy dice:

    It’s in fact a pleasant and helpful piece of information. I’m glad that you shared this helpful info with us. Please remain us up to date similar to this. Thanks for sharing.

  2. Alonso Harnett dice:

    I have been using WordPress for the past 3-4 decades and i really similar to this CMS. Its seriously brilliant. Hats off to matt for providing this excellent blogging software

  3. Cristina Alcalá dice:

    Gracias por los comentarios. Un saludo.

  4. Eficiencia energetica dice:

    Este es un tema muy interesante me ha sabido a poco pero ya sabeis si lo bueno es breve es dos veces bueno. Animo y seguir con este blog tan interesante.

  5. Cristina Alcalá dice:

    Muchas gracias y un saludo.