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Snacks

Décimo aniversario de la reapertura del mítico Velódromo

Mónica Ramírez
Mónica Ramírez 11/7/2019Comentarios

Velódromo, mítico local barcelonés, café literario en los años treinta y paso obligado para el copeteo en los ochenta y noventa, celebró ayer el décimo aniversario de su reapertura tras cerrar sus puertas en el año 2000.

El bar Velódromo abrió persiana por primera vez en 1933 y al poco se convirtió en el escenario perfecto de sobremesas, tertulias, cafés y reuniones políticas. Años más tarde, en los albores de los noventa, era el bar por excelencia de todos los barceloneses que buscaban un lugar donde iniciar la noche con una copa o, incluso, acabarla, pasado el amanecer, con el desayuno. Su cierre, en el año 2000 por la jubilación del hijo del fundador, supuso también el cierre de una época para todos los habituales.

En 2009 Velódromo, ya bajo el mando de Grupo Moritz y con una propuesta gastronómica diseñada por Carles Abellán (Tapas 24, La Barra…) reabrió sus puertas. Meses más tarde, el testigo culinario lo recogía Jordi Vilà (Alkimia), director gastronómico, desde entonces, de Moritz.

Una década después, tanto el grupo como el chef, decidieron celebrar ayer a mediodía estos diez años de recorrido reuniendo a amigos, periodistas y colegas a los que se les sirvió un menú especial (el del décimo aniversario). Este menú estuvo compuesto por siscentó de la Moritz de berenjena, tomate y mozzarella; anchoas del Cantábrico; esqueixada de bacalao; croquetas de jamón ibérico; salmorejo; carrillera de vaca cocinada con Epidor; fondant de chocolate con helado de Moritz negra y pastel décimo aniversario. Lo acompañaron las cervezas del grupo y vinos de Gramona.

Antes de dar paso a la degustación, el chef Jordi Vilà explicó: “en Velódromo hemos apostado por una cocina catalana, más provenzal. Además, me gustaría agradecer la oportunidad que me ha brindado el grupo para hacer un giro a la gastronomía que suelo practicar. El reto de Velódromo era ofrecer una propuesta los 365 días del año en un horario que empieza a las 6:00 de la mañana y que acaba pasadas las dos de la madrugada”. Reto que parece superado visto que el bar llena a diario. Y añadió “sobre todo, es un proyecto de ciudad, de servicio…”.

Brindemos por diez años más.


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