Cusco es un territorio de contrastes donde la arquitectura narra una historia: Muros incaicos de piedras monumentales sobre los que se levantan iglesias y balcones coloniales. Entre ellos transita el ritmo contemporáneo de una urbe turística donde conviven lo andino, lo colonial y lo actual; lo místico y lo sagrado; el quechua, el castellano y el inglés; el mate de coca y el Starbucks. Esta superposición define su identidad: una ciudad que durante siglos se ha resistido a perder su pasado.
A más de 3.300 metros sobre el nivel del mar, la respiración se acorta y el cuerpo pide alimentos ligeros pero reconfortantes. Su cocina se ha moldeado entre montañas y rituales, entre la herencia andina y las influencias coloniales, pero también por las necesidades de quienes la visitan. En los últimos años, sin embargo, su gastronomía ha vivido una reinvención: pasó de una oferta casera y sencilla a una mirada más profunda sobre el producto y el territorio. El boom limeño abrió paso a una nueva generación de cocineros que también mira al sur —chefs, baristas, bartenders y panaderos— que entienden que la sostenibilidad no es solo un discurso, sino una práctica.
Cusco ya no es un punto de paso hacia Machu Picchu. Es, por derecho propio, un destino gastronómico.

Restaurantes
Oqre
Dirección: Calle Palacio, 136
En el Hotel Monasterio, Oqre ofrece una cocina andina contemporánea liderada por Jorge Muñoz, exchef de Pakta (una estrella Michelin). Su carta reinterpreta clásicos peruanos con técnica y elegancia —como su choclo con queso, con espuma de huancaína y uchucuta con quinua o su tiradito de trucha curada, con mango, pepino encurtido y leche de tigre de curry y huacatay— en un entorno barroco e histórico que conecta arte, territorio y sabor.
Mauka
Dirección: Nazarenas, 337
Pía León conecta la alta cocina con ingredientes ancestrales y especies casi extintas como la mauka. La propuesta que ha creado para el hotel Palacio Nazarenas reinterpreta productos locales como quinua, sanki y cúrcuma con técnicas contemporáneas, entregando platos que combinan sabor, memoria y paisaje, en clave minimalista.
Inti Raimi
Dirección: Plazoleta Santo Domingo 259
Carlos Risco ofrece una carta que apela a la memoria, la emoción y la herencia andina. Salmón con tagliatelle en salsa de camarones, aires de limón y ají panca; cuy confitado con pepián de choclo, canelones de cordero con arvejas, son algunos de los platos que ofrece. También ofrecen experiencias gastronómicas como cata de piscos, clases de cocina y degustación de papas nativas.
Quespi Restaurante y Bar
Dirección: Calle Ruinas 432
El chef Rely Alencastre se inspira en la “comida de la tierra”, reinterpreta los productos del mercado de San Pedro —como trucha del lago, maíz blanco, camarones y papas andinas— en platos frescos y equilibrados. El buffet del desayuno de los domingos está pensado en los más pequeños con diferentes actividades.
Pachapapa
Dirección: Carmen Bajo,120
Un clásico del Cusco contemporáneo. Hornos de barro, papas nativas, ajíes y carnes de larga cocción. Entre los favoritos están: el choclo con queso paria, mantequilla y especias andinas; el cuy horneado con huacatay y el chayro cuzqueño, una sopa tradicional hecha con cordero y cereales andinos.
Morena
Dirección: Portal Harinas, 181.
Color, sabor y tradición en una propuesta moderna de cocina peruana. Clásicos reinterpretados como el pepper steak de alpaca o los agnolotti rellenos de calabaza andina con mantequilla de hierbas y aires de castaña, para llenar el estómago y el corazón.
Sagrado
Dirección: Plateros, 309
Comida peruana contemporánea con influencias de mediterráneo. Sagrado ofrece platos reconfortantes como la crema de choclo con queso frito, el asado de tira con frijoles o un chupe andino con quinua orgánica y huevo escalfado. También tiene opciones más modernas, con aires orientales, como sus canastas de papel de arroz con trucha acevichada.

Local
Dirección: Cuesta San Blas, 525
Ingredientes locales, platos para compartir. Ideal para un largo brunch, un almuerzo relajado o una cena íntima. Desde sus empanaditas de asado de tira hasta su bomba de chocolate, sus platos prometen quedarse en la memoria.
La Ostería
Dirección: Calle Procuradores, 362
Una trattoria de aire íntimo en el corazón de Cusco. Su carta incluye pizzas al estilo napolitano, pastas caseras y platos clásicos italianos preparados con técnicas tradicionales.
La Bodega 138
Dirección: Herrajes 138
Pizzas, ensaladas contundentes y un ambiente cálido. Ideal para un descanso sin pretensiones después de recorrer la ciudad. Hay pizzas clásicas y con acentos locales, como la Leo XIV: con mozarella, papas canchán y romero.
Alqa
Dirección. Calle Sipas s/n, Ollantaytambo
Un laboratorio gastronómico que rinde homenaje al agricultor. Alqa celebra la identidad andina con ingredientes locales y técnicas contemporáneas. Por ejemplo, con la quinua roja con habas tiernas, maíz tostado, flor de saúco, verdolaga silvestre y polvo de beterraga.

Las picanterías
Las picanterías son espacios tradicionales de encuentro de ambiente popular, donde la cocina se comparte en mesas largas y los sabores provienen del fogón.
Los Rocotos Malditos
Dirección: Marques 220
Papa rellena, rocoto relleno al estilo cusqueño, adobo cusqueño y chicharrón. Platos enormes imposibles de terminar. La señora Vilma también prepara chicha de quinua, una bebida tradicional de esta región.
La Cusqueñita
Dirección: Av. Centenario, 800
De las más antiguas y queridas. Tiene música, chicha y comida de verdad. Un homenaje vivo a la tradición. Zarza de patitas, de criadillas, capchi de setas y sopas tradicionales como el chairo y el caldo de costillar.
Cusqueñísima Picantería
Dirección: José Gabriel Cossio, 401
Platos contundentes, sabores directos. La cocina casera de siempre, sin maquillajes. Lechón al horno de barro con tamales cusqueños, morayas (papas deshidratadas) arrebozadas y rellenas de queso, solteritos, escabeches, lengua atomatada, locro de pecho y otros platos tradicionales que ya no se encuentran fácilmente.
Bares
Garibaldi Cocktail Bar
Dirección: Calle Maruri 320
Escondido dentro de una casona, ofrece creatividad, balance y técnica impecable. Su creador, Luis Sarmiento, ofrece una carta que cambia con las estaciones y siempre sorprende por sus creaciones con destilados peruanos como el Salqa y el Matacuy.
Limbus Restobar
Dirección: Calle Pasñapakana 133, San Blas
El bar con la mejor vista de la ciudad. Ideal para atardeceres con pisco sour o gin tonic andino en mano.
Rumi Bar
Dirección: Plazoleta Santo Domingo 259
Conocido por preparar uno de los mejores pisco sour de Cusco, que se disfruta frente a auténticos muros incaicos del siglo XIII pertenecientes al antiguo templo del Qoricancha.
Black Cat
Dirección: Calle Procuradores 358.
Espacio joven, con espíritu viajero y buenos precios. Ideal para noches relajadas. Cocteles con pisco y reversiones de clásicos como el Cusco mule, hecho con matacuy y huacatay.
The Library
Dirección: Portal Comercio 121
Para entrar hay que mover un estante lleno de libros. Ambientada en 1920, esta barra liderada por André Querol ofrece interesantes cocteles de autor como el místico: ron, blend de vermouths y hongo de Porcón.

Cafés
Three Monkeys Company
Dirección: Calle Pampa de la Alianza 474
El café más consistente del Cusco. Tostado preciso, baristas entrenados y trazabilidad impecable. Puesto 22 en el ranking los mejores coffee shops del mundo, ofrece ocho cafés de las diferentes latitudes del Perú, desde las alturas de los Andes hasta las profundidades de la selva alta.
Florencia & Fortunata
Dirección: Calle Suecia 332
El café peruano desde la mirada femenina. En este espacio de atmósfera tranquila, todo —desde la selección de granos hasta la atención— está a cargo de mujeres. Sirven cafés de especialidad de Cusco y Cajamarca, panes con masa madre y repostería artesanal. Está entre las 100 mejores cafeterías del mundo por su calidad y compromiso social.
Latente (Ollantaytambo)
Dirección: Calle Chaupi, Ollantaytambo
Café de origen, pastelería de lujo y signature drinks rodeados de muros de piedra. Uno de los lugares más auténticos de Cusco. Su afogatto con helado de maíz es algo que vale la pena probar.
Compras
Mercado de San Pedro
Dirección: Thupaq Amaru 477
Bullicioso desde primera hora de la mañana, El Mercado de San Pedro es vibrante y caótico; un refugio de la vida local lleno de colores, olores y sonidos, donde se mezcla la venta de frutas y verduras, panes, carnes, quesos o hierbas, con restaurantes que ofrecen cientos de guisos, tamales, empanadas, sopas, bocadillos y dulces. También hay puestos de artesanía.

Hilo
Dirección: Carmen Alto 260
Una tienda de slow fashion con piezas únicas creadas por Eibhilin Cassidy, una diseñadora irlandesa afincada en Cusco desde el 2003.
Cerámica Tater Vera
Dirección: Jr. Tugasuca 145
Máscaras, toritos de Pucará pintados a mano, esculturas, platos, jarrones y todo tipo de cerámica utilitaria. También hay clases donde se puede aprender junto al maestro.
