El hotel, ubicado en plena Judería y asentado sobre un conjunto de casas nobles de los siglos XVII y XVIII —e incluso sobre restos de la antigua muralla y vestigios de una domus romana—, ha sido objeto de una restauración integral que lo ha transformado en un cinco estrellas donde patrimonio y diseño contemporáneo conviven en equilibrio. En ese contexto histórico y arquitectónico cobra especial sentido Tablafina, un un espacio que no se limita a ser el restaurante del hotel, sino que aspira a dialogar con la ciudad y su tradición culinaria.
El espacio se despliega entre tres patios cordobeses —el Patio de Petra, el Patio Mudéjar y el Patio del Compás— que articulan la experiencia desde la entrada por la Plaza de Maimónides hasta las mesas. Arcos de ladrillo, vegetación, luz natural y muros centenarios enmarcan una propuesta gastronómica que encuentra en el entorno un aliado narrativo: aquí la cocina habla el mismo lenguaje que la arquitectura, el de la memoria reinterpretada.

Inspirado en el universo de las tascas y tabernas españolas, el concepto Tablafina se apoya en una despensa reconocible y en el placer del producto bien tratado. La carta reúne embutidos ibéricos, conservas seleccionadas y una cuidada tabla de quesos nacionales, en una reivindicación del recetario popular que conecta con el comensal desde lo emocional. Pero es en la sección ‘Esencia Cordobesa’ donde el restaurante afianza su anclaje territorial.
Platos emblemáticos como el salmorejo, el rabo de toro deshuesado o el flamenquín especial se presentan con una ejecución precisa y una estética actual, respetando sabores y técnicas tradicionales mientras se afinan texturas y presentaciones. A esta base se suman las sugerencias del chef, que incorporan productos de temporada y aportan una lectura contemporánea de la cocina andaluza, ampliando el repertorio sin desdibujar su identidad.

Con capacidad para alrededor de 90 comensales, Tablafina Córdoba está concebido como un espacio versátil: desde el tapeo informal hasta comidas más reposadas en un entorno patrimonial único. La propuesta líquida acompaña con una selección de vinos pensada para armonizar tanto con los clásicos locales como con las elaboraciones más creativas, reforzando la experiencia global.

La apertura en Córdoba consolida la expansión de Tablafina como sello gastronómico dentro de Minor Hotels. El concepto ya está presente en NH Nacional (Madrid), NH Málaga, NH Sevilla Plaza de Armas y NH Collection Barcelona Gran Hotel Calderón, donde ha demostrado su capacidad de adaptación a cada plaza, incorporando productos y guiños propios de cada territorio. En Córdoba, esa adaptación pasa por una inmersión clara en la tradición andaluza y en los sabores que definen la ciudad.
Más allá de la cocina, Tablafina forma parte de una estrategia que sitúa la gastronomía en el centro de la experiencia hotelera. El renovado NH Collection Palacio de Córdoba no solo recupera el esplendor arquitectónico de un palacete del siglo XVIII, con patios históricos, fachada neoclásica y restos de muralla integrados en el diseño, sino que convierte la mesa en un elemento fundamental para conectar al viajero con el destino.
En una ciudad donde la tradición culinaria es patrimonio vivo, Tablafina Córdoba se presenta como un puente entre pasado y presente: una taberna contemporánea enmarcada por siglos de historia, donde el producto de temporada y el recetario local encuentran una nueva puesta en escena sin perder autenticidad. Una apertura que refuerza la escena gastronómica cordobesa desde la hospitalidad premium, pero con vocación de casa abierta a la ciudad.
