Sobre la hornalla de gas encendida, en una generosa olla de cerámica, hierve lento un huaschalocro (guiso del noroeste argentino) a base de zapallo, maíz dulce y carne. La olla resiste el fuego directo, exhibiendo en su base las memoriosas huellas de tantas comidas previas, de infinitos guisos y sopas que se cocinaron allí dentro.
