Después de treinta años en busca y captura, el 11 de abril de 2006, el capo mafioso Bernardo Provenzano fue finalmente detenido. Los carabinieri encontraron al hombre que dirigió la Cosa nostra garabateando órdenes encriptadas en papelillos desde sus escondites en el monte frente a una hornilla, absorto en la preparación de un plato de
