La relación de la Argentina con el helado es histórica y apasionada. En ciudades como Buenos Aires, Rosario o Mar del Plata abundan las heladerías antiguas, con décadas de vida, junto con otras más nuevas, jóvenes; algunas se replican en cadenas exitosas, otras apuestan al lugar único, siguiendo las reglas estrictas de la artesanía, siguiendo
