El mejillón es el más consumido de los mariscos en verano. De momento. No hay chiringuito playero que no sirva una ración al vapor, una familia que no haga salpicones fresquitos con mucho langostino congelado, pulpo y mejillones embarrados en picadillo de cebolla, tomate y pimiento. Hasta hace bien poco, el mejillón remataba las paellas
