La meta es acabar sentado a la mesa delante de un plato de verduras recién cogidas —alcachofas, espárragos, guisantes o habas— salteadas levemente sobre un caldo de jamón. Pero ¿y si antes uno se da un paseo por el campo, aprende a recolectar alcachofas o se mancha las manos desenterrando espárragos? El plato será exactamente
