Un imponente pasillo de gorros de chef patissier a lado y lado de la entrada. Así empiezan los encuentros de primavera del colectivo Relais Desserts, organizados anualmente por alguno de sus miembros en su ciudad. En ese pasillo humano, inmaculadas chaquetillas llegadas de 19 países distintos, acogen y aplauden a la entrada de los invitados,
