Pilar Carballo (Santa Cruz de Tenerife, 1973) es de una fuerza arrolladora. Su discurso es firme, poderosamente convincente, es el de alguien que ha aprendido muchas lecciones vitales en el camino. El recorrido que va de trabajar en el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes-112), hasta recibir el premio Mujer Agro está lleno de pasos serenos, pero seguros, hacia un modo de vida que le llena, que la ha hecho libre y plenamente integrada en un mundo que reconoce como «muy masculinidazado», pero donde no piensa dejar de pelear. Por ello, asegura sin ambages que “el campo no es esclavo; esclavo es trabajar para otro y acabar en la UCI por estrés”.
Su proyecto es la Finca Ecológica La Jara, ubicada en el espacio protegido de Las Siete Lomas en Arafo, al sur de Tenerife. Prepara y vende cada semana cajas personalizadas de verduras que cultiva y que ella misma reparte a unas cuarenta familias del área metropolitana. Además, comercializa los huevos que dan sus 250 gallinas y se dedica a la cría de la oveja pelibuey, raza autóctona canaria que conoció en 2020 gracias a que una vecina de finca le regaló una pareja. Dice, entre risas, que fue “amor a primera vista”. Hoy tiene 30 madres para la cría y otras tantas de raza palmera cedidas por un proyecto de colaboración con el Gobierno de Canarias dedicado a la recuperación de esta raza en serio peligro de desaparición.

Pero Pilar ya lleva tiempo siendo conocida en las islas por su actividad en redes sociales donde, con la contundencia que la caracteriza, no duda en criticar y reivindicar mejoras y reconocimiento para el sector. Un sector “en el que cuesta entrar sin pertenecer a él y además innovar”. Fue la primera ganadera en producir cordero en ecológico en Canarias y la segunda que cría aves, también en ecológico.
Ha creado un proyecto de “amadrinamiento” de sus ovejas al que se ha sumado gente de California, Italia o de la Península, en el que por 120 euros al año, cuatro personas pueden visitar la finca en una jornada que incluye, además de conocer a las ovejas y el terreno, un recorrido por el espacio protegido. Para remate, una rica comida con productos y vino de la zona.
Además, sus ovejas están también dentro del proyecto “ovejas bombero” del Cabildo Insular en la lucha contra incendios forestales.
Pilar Caballero ha ido acumulando en estos últimos 10 años un conocimiento muy valioso que comparte en charlas y coloquios en los que participa, y en los que desgrana su teoría de las «3 D»: diversificar la producción; diferenciarse en cuanto a productos que se ofrecen, y dignificar al sector, algo que considera «vital» porque, sentencia, “nos dedicamos a dar de comer a la gente”.

Tras todos estos años creando su proyecto, Finca Ecológica La Jara, repasa su trayectoria en el sector por el que ha recibido otros tantos premios que ahora se suman a este: Premio ‘Contra Viento y Marea’ del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife en 2021; año en el que recibió el Premio Mujer Rural del Gobierno de Canarias o el de Mujer profesional de Caixa Bank en 2024.
Un alma combativa
Después de sufrir una crisis de estrés en su anterior trabajo en el año 2015, Pilar Carballo adquirió un pequeño terreno de unos 1.000 metros cuadrados para “tener contacto con la tierra”, con su marido y sus cuatro hijos. Comenzó con unas cien gallinas «para autoconsumo de la familia y amigos». En 2017 se dio de alta como ganadera y compró otros terrenos colindantes que se iban quedando baldíos. En 2020, pasó a una hectárea y arrendó otras once. Con dedicación, serenidad y constancia ha llegado hasta aquí.
Antes de que se le pregunte si es duro el trabajo, explica que ha logrado un negocio en el que estar satisfecha y contribuir de forma activa a «la defensa de lo nuestro”, por eso asegura sentirse orgullosa. Cuando la llamaron para decirle que había ganado el Premio Mujer Agro, “fue todo un subidón, porque no lo esperaba, frente a las otras doce nominadas con proyectos muy potentes y mucho menos no viniendo de este mundo y estando en una isla”.
Desde este año, Pilar participa en el proyecto de mentoría de jóvenes agricultoras “Crecemos juntas”, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y CaixaBank. Pero la mente de esta ganadera tinerfeña no para, su próximo proyecto es la introducción en la finca del cochino negro canario, para su cría en ecológico, “algo que ahora mismo no hace nadie”.
