Marcos Granda se desvincula del restaurante Ayalga. "Tengo que empezar a elegir", dice

"Ha sido bonito volver a Asturias y hemos logrado grandes cosas, pero el proyecto marcha y yo tengo que centrarme en los que dependen de mi, especialmente en Skina y Clos", dice Granda

Esperanza Peláez

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Marcos Granda ha empezado la semana anunciando a través de un comunicado su salida del restaurante Ayalga. El restaurador asturiano, llamado «camarero de las estrellas» por atesorar siete estrellas Michelin en sus seis restaurantes (Skina**, Nintai, Clos, Toki, Marcos y Ayalga), se desvincula amistosamente del restaurante del hotel Villa Rosario, de Ribadesella, porque «tengo que empezar a elegir y no puedo dedicarle todo el tiempo que merece», según explicó en conversación telefónica esta mañana.

 

Marcos Granda empezó el proyecto de Ayalga en el año 2019. «Para mí supuso una oportunidad de hacer algo en mi tierra después de muchos años residiendo en Marbella, trabajé con un equipo humano increíble y logramos lo que nadie había logrado en Asturias: llevar una estrella Michelin a un restaurante de hotel. Pero el proyecto hoy camina solo, y para mí, estar yendo y viniendo desde Marbella a Asturias, supone una presión enorme. Mi norma cuando llevo un proyecto es intentar estar presente, y eso no me es posible en este momento. He comunicado al hotel mi decisión y la han entendido. Para mí, Ayalga siempre será mi casa y solo puedo tener agradecimiento», comentaba. También el hotel expresaba su agradecimiento hacia Granda a través de una publicación en su perfil de Instagram: «Aunque ya no formes parte del proyecto, tu huella permanecerá siempre en Ayalga. Muchas gracias por todo».

 

Marcos Granda, natural de la localidad de Sotrondio, lleva por bandera Asturias y sus inicios profesionales en el bar de su familia, pero desde 2004 su vida está ligada a Marbella, donde abrió el restaurante Skina, que, ya distinguido con dos estrellas Michelin, en 2024 dio el salto del local diminuto donde permaneció 20 años, a un palacete en la Milla de Oro marbellí, con la ambición de conseguir la tercera estrella. Estrella que llegó a sonar, de hecho, en las quinielas previas a la gala, pero que no cayó. Granda lo aceptó como profundo entendedor que es de las exigencias de la guía. «Una tercera estrella es algo muy difícil de conseguir», dijo aquella misma noche. Aunque también reconoce que perseguirla es su principal objetivo, y que nada quedará por él. Si la guía es exigente, Granda es ultra autoexigente: «yo solo entiendo una manera de hacer las cosas, que es volcándome por completo y dándolo todo, y en este momento eso supone una gran presión, por lo que me parece que la decisión más sabia que puedo tomar es dedicarme en exclusiva a lo que es mío al cien por cien. No puedo asumir más estrés. Para hacer las cosas bien, tienes que estar bien tú», razonaba.

 

Otro motivo que ha pesado en la decisión de desvincularse de Ayalga es la reapertura, a finales de 2025, de Clos, su primer proyecto madrileño (el segundo fue Toki, que igual que el marbellí Nintai, es una barra omakase), tras una reforma del local y con un nuevo chef al frente, David Villoria, durante años, mano derecha de David Muñoz en DiverXo. «Tengo mucha ilusión en esta nueva etapa de Clos, pero llevarla al máximo nivel posible también requiere dedicarle tiempo», explicaba. A la pregunta de si tiene previsto dejar también el restaurante Marcos, en Gijón, Granda respondió: «en ningún momento. Marcos es un proyecto propio que comparto con Marcos Mistri», señaló.

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