Trégua, tres ingredientes y abracadabra

Ana Souza y Víctor Lima (Trégua) logran, con solo tres elementos por plato, transformar sus piezas culinarias en pequeñas joyas

Xavier Agulló

|
Trégua Cozinha
Dirección:R. das Laranjeiras, 371, C - Laranjeiras, Rio de Janeiro (Brasil)
Cerrado:Consultar por Whatsapp
Tipo de cocina:Creativa
Destacamos:El impresionante penthouse, con galería de arte y vistas a la ciudad
Precio medio:700 reales (112 euros)

Los jovencísimos Ana Souza y Víctor Lima (Trégua) logran, con el férreo compromiso de usar para cada elaboración sólo tres elementos, tres, a los que insuflan melódica sensibilidad y sutil finura táctil, transformar sus piezas culinarias en pequeñas joyas que refractan multitud de dimensiones.

Resulta estimulante ver cómo en Brasil, tras la gran revolución de Álex Atala, siguen surgiendo chefs como Rafa Costa e Silva que, a día de hoy, continúan creando escuela. Como el caso de Ana Souza y Víctor Lima, dos ex Lasai que, sin estrépitos ni grandes campañas, consiguieron que el nombre ‘Trégua’ haya ido subiendo el volumen entre los connaisseurs de Rio de Janeiro desde su apertura, hace cuatro años.

Zanahoria con sésamo
Zanahoria con sésamo. Foto: Gastrophoto_

A la chita callando, estos dos chefs han generado un corpus gastronómico muy contemporáneo y personal. Con su restaurante inicial cerrado y un bebé muy reciente, ajenos al mundanal ruido, han trasladado su cocina al espacio Telhado, galería de arte de vanguardia aposentado en un monumental penthouse dúplex (vistas al Cristo y al Pão de Açucar desde las verandas) del barrio de Laranjeiras. Tregua Telhado es visitable solo previa reserva confirmada por WhatsApp y únicamente dos días a la semana.

El espacio, limpio y grandilocuente en metros cuadrados y mármol, revela, en uno de los muchos salones coloridos de telas y esculturas, una amplísima cocina del más límpido minimalismo. Frente a ella, una única mesa capaz para 12 personas, y nada más.

Repollo
Repollo al kamado con crema de cajú y jugo de pollo. Foto: Gastrophoto_

Tras la barra del pase, Ana y Víctor (y el bebé, que van compartiendo ambos mientras ensamblan sus platos). Formados los dos en Francia, México y Bahía, es la impronta de Lasai, no obstante, la que más adjetiva su creatividad, que se antoja una destilación de aquella. Y esa Francia que se delata en el refinamiento técnico y los acabados. Instalados en el esencialismo y la fascinación vegetal, y colaboradores con el Instituto Bazzar de Cristiana Beltrão (usan los ingredientes locales y sostenibles que fomenta aquel Instituto), sus composiciones se reducen (o amplifican) a tres elementos en cada una de ellas.

Tres ingredientes que, con infinidad de caldos de base, dibujan sin embargo mundos en abîme entre armonías, osadías y derivadas a veces radicales, a veces melódicas, pero siempre recreando una atmosférica sensación hifi que se acaba explicando en el centro.

Calabaza
Calabaza con salsa aireada de cebolla y hojas de achicoria. Foto: Gastrophoto_

El primer envite es la zanahoria con crema de sésamo y salsa de cilantro, exasperante de finura y equilibrio. El repollo al kamado con crema de cajú y jugo de pollo, plato muy afortunado, incorpora un certero punto picoso. Para el final de la primera parte verde, la calabaza con salsa aireada de cebolla y hojas de achicoria.

Calamar
Calamar acompañado de rábano y pimienta de olor (chile poco picante y de sabor afrutado). Gastrophoto_

La parte directamente proteínica se presenta con el calamar acompañado de rábano y pimienta de olor (chile poco picante y de sabor afrutado). Y concluye con la copa lombo (cabeza de lomo de cerdo) con vainas y puré de coliflor.

Copa lombo
Copa lombo (cabeza de lomo de cerdo) con vainas y puré de coliflor. Foto: Gastrophoto_

Los quesos (opcionales en el menú) son todos de Minas de Gerais (gorgonzola, brisa y pedra da mina), flanqueados por miel de mandurí (abeja nativa, sin aguijón).

Sorbete de manga
Sorbete de manga con maracuyá sobre crema de cúrcuma y aceite de albahaca. Foto: Gastrophoto_

El corolario de la cena es el sorbete de manga con maracuyá sobre crema de cúrcuma y aceite de albahaca.

Singularidades esconde la gastronomía de Rio de Janeiro.

NOTICIAS RELACIONADAS