Fallece Paco Ron, el cocinero que dio la primera estrella Michelin al occidente asturiano

Fue fundador de Nueva Cocina Asturiana junto a Nacho Manzano, Pedro Martino y José Antonio Campoviejo.

7Caníbales

|

El nombre de Paco Ron quedó para siempre unido a la Taberna de Viavélez, el restaurante con el que logró en 1999 la primera estrella Michelin para el occidente asturiano. Discreto y alejado de los focos, hace dos veranos recibió un homenaje de sus compañeros de profesión en el mismo lugar donde comenzó una trayectoria que más tarde continuó en Madrid. Considerado uno de los grandes innovadores de la cocina asturiana, cerró su etapa profesional en 2023, cuando colgó el delantal y se despidió de su Restaurante Viavélez de Madrid. Su historia había comenzado mucho antes, en la Asturias de los años 80, donde emprendió junto a sus hermanas Cristina, Carmen y Sara. Las dificultades de comunicación de la época acabaron llevándolo, junto a sus ideas y sus fogones, a Madrid, la ciudad donde había nacido.

 

Ron también fue uno de los impulsores de NUCA (Nueva Cocina Asturiana), movimiento que fundó junto a José Antonio Campoviejo (El Corral del Indianu), Nacho Manzano (Casa Marcial) y Pedro Martino (Pedro Martino, Caces). Su influencia alcanzó a varias generaciones de cocineros y le granjeó la admiración y amistad de nombres como Isaac Loya (Real Balneario de Salinas), Pedro Morán (Casa Gerardo), Abel Terente (El Asador de Abel) y Luis Alberto Martínez (Casa Fermín).

 

Quienes pasaron por la Taberna de Viavélez todavía recuerdan algunos de sus platos más icónicos. Entre ellos, el gazpacho con sardinas sobre gelatina de pepino; la sorprendente pizza de foie mi-cuit, pastel de queso, setas y compota de manzana y tomate; o el bonito asado con salsa de chocolate y piña, una propuesta que rompió moldes en su momento. Con la humildad que siempre le caracterizó, Ron se definía como «uno más entre mil». Sin embargo, dejó una huella profunda en la gastronomía española. Al recordar su forma de cocinar, explicaba cuál era el secreto de sus creaciones: «Siempre fui muy anárquico, cocinaba lo que se me ocurría en cada momento y con ilusión, cuando ya has creado unas bases el propio plato te lleva a él, hay que saber escucharlo».

 

La noticia de su fallecimiento provocó una inmediata reacción entre quienes compartieron camino con él. «Una suerte haber coincidido contigo en esta vida», escribió Pedro Martino. «Hasta siempre, queridísimo compañero de viaje», añadió José Antonio Campoviejo. Junto a Nacho Manzano, los tres contribuyeron a sentar las bases de la cocina asturiana contemporánea. Mucho antes de que conceptos como territorio, cercanía, producto y tradición se convirtieran en tendencia, ellos ya defendían que podían convivir con la innovación.

 

Fotografía de EL COMERCIO. (José Simal)