Lima se prepara para repartir los honores de la gastronomía mundial, y muchas apuesta apuntan a un recóndito valle vizcaíno y a un pueblecito de apenas 250 habitantes. El Asador Etxebarri, en Axpe, vuelve a presentarse a la gran cita de The 50 Best Restaurants, con argumentos cada vez más sólidos para aspirar al trono. El restaurante de Bittor Arginzoniz lleva dos años consecutivos ocupando el segundo puesto de la clasificación y esta noche, en la gala que se celebra en Lima, por fin podría encontrar el camino despejado hacia la cumbre.
El año pasado el triunfo se lo arrebató el limeño Maido, del chef Mitsuharu ‘Micha’ Tsumura, que ahora pasa a formar parte de la categoría Best of the Best, ese olimpo reservado a los establecimientos que ya han encabezado la clasificación y que, por tanto, dejan de competir. Lo mismo que sucedió con Disfrutar, vencedor en 2024. El trono queda vacante y Etxebarri, que lleva más de una década instalado entre los diez primeros, es uno de los candidatos mejor situados para ocuparlo.
Si lo consigue, Arginzoniz llevará a nueve el número de victorias españolas en la historia del ranking y convertirá a Etxebarri en el cuarto restaurante del país que alcanza la cima. Hasta ahora lo han logrado elBulli, en cinco ocasiones (2002 y 2006-2009); El Celler de Can Roca, en dos (2013 y 2015), y Disfrutar (2024). Solo Dinamarca, con seis triunfos —cinco de Noma y uno de Geranium—, se acerca a ese balance.
Su competidor más serio podría llegar de nuevo de América Latina. El colombiano El Chato, que acaba de coronarse como número 1 en The Latin America 50 Best, aparece como uno de los principales aspirantes en una clasificación que parece querer dar protagonismo a cocinas alejadas de los tradicionales centros de poder gastronómico europeos. Otras posibilidades serían apostar por la cocina asiática con el hongkonés The Chairman, premiar a Estados Unidos con Smyth, en Chicago, o llevar por primera vez a África a la cumbre con el restaurante egipcio Khufu’s, en Guiza.
Para la gastronomía española, la expectativa no se limita a la firme candidatura de Arginzoniz. El madrileño DiverXO, de Dabiz Muñoz, entró en la lista como un vendaval después de la pandemia y desde entonces no se ha apeado del top 4. Podría adelantar al maestro de las brasas, pero sería casi un desaire. Elkano, el restaurante de Aitor Arregi en Getaria, ocupó el puesto 24 el año pasado y resiste los vaivenes de las modas desde la parte media de la tabla. También está por ver el papel que puede desempeñar Enigma, el proyecto barcelonés de Albert Adrià, que entró por primera vez en el ranking en 2025 con un puesto 34 que permite albergar esperanzas de crecimiento.
La representación española ofrece además dos incógnitas que permitirán recalibrar su peso específico en la escena internacional. Ni Quique Dacosta ni Mugaritz, que han sido presencias habituales en los últimos años, figuran en la parte baja de la tabla —del 51 al 100— presentada hace unos días. El primero cayó del 14 al 65 el año pasado. El segundo fue 81 y 87 en las dos últimas ediciones. Está por ver si su ausencia es definitiva o anuncia una remontada.
En esa lista de aperitivo sí figuran el barcelonés Cocina Hermanos Torres, que mejora nueve posiciones y pasa del 78 al 69, y el vizcaíno Txispa, el proyecto de Tetsuro Maeda en Axpe, que avanza del 85 al 80. Cierra el ranking Aponiente, el restaurante de Ángel León en El Puerto de Santa María, que cae dieciséis puestos y termina en el número 100. Otro nombre español, aunque fuera de España, que podría colarse es Somni, el restaurante de Aitor Zabala en Los Ángeles. Ocupa el puesto 46 en la lista norteamericana así que es muy poco probable que pase el corte de la lista general esta vez, pero aspira a seguir creciendo en los próximos años.
Para saber cuáles son finalmente los 50 mejores restaurantes del mundo en 2026 habrá que trasnochar. Será a partir de las 2 de la madrugada, hora española, en el Teatro Municipal de Lima, que, tras coronar a dos restaurantes limeños en los últimos años —Central en 2023 y Maido en 2025—, se convierte en la primera ciudad de América Latina que acoge la gala.
