El almogrote y el potaje de berros son los dos platos que mejor representan a la cocina de La Gomera. Esta isla canaria, con 370 kilómetros cuadrados, es una de las más pequeñas del archipiélago, sólo por delante de El Hierro y de La Graciosa. Y sin embargo, aunque tiene muchos puntos en común con sus hermanas, la personalidad de su cocina la sitúa entre las más destacadas. La riqueza ecológica de esta isla se plasma en su gastronomía popular. El almogrote es una forma tradicional de recuperar el buen queso de cabra de la isla cuando se pone duro, mezclándolo con ajo, aceite y pimentón hasta lograr una potente pasta que se unta en el pan. El potaje de berros aprovecha la calidad de los que crecen de forma natural en los manantiales de las cumbres gomeras. Bien picados, protagonizan este reconfortante guiso acompañados con calabaza, garbanzos, judías, papas, batata y mazorca de maíz. Al lado, como guarnición, se presenta el imprescindible gofio, que los isleños añaden generosamente al plato, cebolla cruda y queso local.
El gran cocinero gomero es Braulio Simancas, que desde hace más de veinte años se ha posicionado como uno de los más brillantes chefs isleños. En El Silbo Gomero, una modesta tasca perdida en un polígono industrial de San Cristóbal de La Laguna, en las afueras de Santa Cruz de Tenerife, ejecuta una cocina personal y contemporánea, siempre con Canarias y sus productos como protagonistas. También gomero es Víctor Suárez, que ha logrado una estrella en Haydée, en Adeje, recreando los sabores de La Gomera (isla que, por cierto, se ve desde los ventanales del restaurante) y los recuerdos de su abuela. Y si viajan a la isla (veinte minutos de avión o cincuenta de ferry desde Tenerife), la referencia es Caprichos, junto a la playa de La Cueva, en San Sebastián, la capital. Fabián Mora interpreta perfectamente el recetario tradicional con productos gomeros. A su excelente almogrote y su sobresaliente potaje de berros, añadan los fritos de morena, el arroz con lapas, el ceviche de vieja, la cazuela de pargo con gofio escaldado o las albóndigas de cabra. Fabián elabora además un jamón de lomo de atún y ha recuperado la receta del caviar gomero, de huevas de caballa, que hace años elaboraba una conservera de la isla ya desaparecida. Caprichos es sin duda el mejor sitio para acercarse a esa rica y poco conocida cocina gomera.