“Hoy es el día más importante que ha vivido la gastronomía española. Es un día histórico”. Las palabras de Ferran Adrià resumen el anhelo con el que el sector ha recibido el Plan Internacional que convierte la gastronomía —desde el campo hasta la mesa, pasando por la industria, la formación, la investigación, el turismo y los aspectos culturales— en una cuestión de Estado. Tres ministerios coordinados por Agricultura, Pesca y Alimentación han trabajado en la confección de un proyecto donde 120 profesionales del sector han trabajado como asesores. El plan se concreta en 10 medidas en torno a cuatro ejes: formación, internacionalización, turismo y marca país.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, presidió la presentación de un plan en el que han trabajado también ICEX y Turespaña, y cuya aspiración, dijo, es “que el reconocimiento gastronómico actual de España se transforme en liderazgo mundial”. Planas indicó que “este plan pionero no es proyecto cerrado, sino algo vivo que debemos construir entre todos”. A la presentación en la sede del Ministerio en Madrid acudieron destacados representantes del mundo de la cocina, la producción, la industria agroalimentaria y la investigación académica, porque, como destacó el ministro, “la gastronomía hoy es una disciplina académica”.
El encargado de dar la bienvenida fue José Miguel Herrero, director general de la Industria Alimentaria del MAPA, que destacó que “en España, comer es mucho más que comer. Es identidad cultural, es bienestar y también es economía”. Herrero explicó que el empeño durante todo el recorrido ha sido “escuchar a todos los eslabones de la cadena: campo, escuelas, industria, hostelería… Y destacó la importancia de conectar a los distintos actores. “El talento español está dividido; el reto es conectarlo y tejer una red”.

España no parte de cero. Además del reconocimiento internacional de los grandes cocineros y restaurantes, el país es el séptimo exportador mundial de productos agroalimentarios, y el cuarto de la UE. Dadas las múltiples implicaciones de la gastronómía, el plan se ha trabajado en colaboración con el Instituto de Comercio Exterior (ICEX), dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, y de Turespaña (Ministerio de Industria y Turismo). Elisa Carbonell, consejera delegada de ICEX, explicaba que «España se ha conocido en el mercado de exportaciones por la ‘triple B’: bueno, bonito, barato, pero desde ICEX trabajamos a nivel internacional para ascender de categoría y competir también en el terreno de la excelencia y del valor”. Para Miguel Ángel Sanz Castedo, director general de Turespaña, en el ámbito del turismo, la gastronomía puede ser la palanca que nos haga saltar de la triple B a la triple A, y por eso consideramos que tenemos que volcarnos en este plan”.
Luis Suárez de Lezo, presidente de la Real Academia de Gastronomía, institución que también ha colaborado en el trabajo, se felicitó porque “desde el inicio, en la Academia hemos pensado que la gastronomía debía ser una cuestión de estado». También formó parte del grupo de representantes del sector en la presentación Rocío Hervella Durántez, consejera delegada de Prosol, empresa líder europea en café soluble con sede en Venta de Baños, localidad de Palencia con menos de 7.000 habitantes. Hervella destacó la importancia de vincular la industria agroalimentaria al plan, y recordó lo que puede suponer para el ámbito rural. “El 40% de la industria alimentaria está radicada en municipios de menos de 40.000 habitantes. La gastronomía es clave para generar en estos municipios una oferta que conjugue cultura, turismo e industria. Para mí este plan se resume en una palabra: oportunidad”, dijo.
También en representación del mundo rural, en este caso como hostelero, habló Miguel Caño, chef del restaurante Nublo (Haro, La Rioja), para quien el plan es “necesario, porque nos va a ayudar a tejer una red y a visibilizar nuestro potencial”. Caño explicó que “la mayor parte de los visitantes que recibimos en La Rioja proceden de países de fuera de la UE: Estados Unidos, Japón, China, Australia… La Rioja está por delante de la Toscana y de Napa Valley como destino enológico”, dijo.
Esther Merino Velasco, desarrolladora de bebidas del restaurante Alchemist (Copenhague y también representante del equipo de asesores, incidió en la importancia de la colaboración. “En España contamos con mucho talento y también con el apoyo de las instituciones, pero a veces nos cuesta conectar, y hay otros países que sí han logrado tender esos puentes entre hostelería, instituciones educativas y centros de investigación para que realmente se integren”, dijo.
Ferran Adrià, que mostró su entusiasmo por el plan y tuvo palabras de recuerdo para quienes “hace ya cincuenta años, empezaron a proyectar la gastronomía española al mundo”, recordó que el plan es fundamentalmente una hoja de ruta “para currar”. “En España tenemos talento y capacidad, pero hay cosas que nos fallan. Nos falla o nos ha fallado el terreno académico, y por eso en los últimos años he volcado todos los esfuerzos posibles en el MACC; nos falla la capacidad de vendernos y nos falla la capacidad de comunicar”, razonó.
Como hoja de ruta, el Plan Internacional de la Gastronomía se resume en diez medidas estructuradas en cuatro bloques. El primero, dedicado a la formación, contempla reforzar la posición de España como destino de referencia en formación gastronómica y hospitalidad, con becas, alianzas con universidades y refuerzo de programas de formación; la organización de un Gran Encuentro Anual de Creatividad Gastronómica, y la creación de una red internacional de profesionales españoles de la gastronomía en el mundo que permita conectar y crear sinergias entre profesionales de distintos ámbitos.
En el campo de la presencia internacional y de los mercados, se promoverá la proyección de los productos españoles de forma integrada. “El objetivo es que nuestros productos no solo se conozcan y se vinculen a la gastronomía española, sino que se introduzcan también en el uso en cualquier otra cocina”, explicaba Elisa Carbonell. También se pondrán en marcha programas específicos para detectar y fomentar modelos de negocio relacionados con la gastronomía y orientar, asesorar y orientar a las empresas agroalimentarias para el éxito en el mercado internacional.
En Turismo, las medidas se orientan a fidelizar al turista como consumidor y prescriptor, y a lograr que la gastronomía esté presente como reclamo en puntos de recepción de visitantes, desde aeropuertos y estaciones hasta oficinas de información y espacios públicos, con imágenes de productos y chefs de referencia, entre otros. En Cultura y legado, el ministro Planas anunció que se reactivará la candidatura del tapeo como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.
El abordaje de la gastronomía como marca país contempla la consolidación de un marco narrativo único para toda la acción exterior de la gastronomía española, que respete la diversidad territorial e incida en el relato, excelencia, calidad e historia. También se contempla la integración de la gastronomía en la diplomacia y en la acción exterior del Estado, y la promoción de la gastronomía como aspecto identitario, de estilo de vida y valores a través de campañas de promoción.
El ministro Luis Planas cerró el acto recordando la importancia de la colaboración entre los ámbitos público y privado para el éxito del plan. “Es una oportunidad para consolidar la gastronomía como activo fundamental y requiere de un esfuerzo coral. La gastronomía es un elemento clave del país grande, innovador y sostenible que queremos que sea España”, concluyó.
