Bárbara Fernández-Ochoa: “El futuro de la alimentación se decide también en casa, cuando la tecnología nos acompaña sin quitarnos el placer de cocinar”.

La conversación sobre el futuro de la alimentación suele mirar hacia la alta cocina, la investigación científica o las grandes transformaciones tecnológicas. Pero hay otro escenario, más cotidiano y silencioso donde ese futuro ya se está poniendo a prueba: la cocina doméstica. Cómo cocinamos, cuánto tiempo le dedicamos y qué papel juega la tecnología en ese proceso, dice mucho de cómo vivimos hoy.

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Hablamos con Bárbara Fernández-Ochoa, directora de Marketing de Thermomix España, sobre cómo la tecnología está redefiniendo la cocina, la del restaurante y la de casa; el papel de Thermomix en ese cambio —desde su llegada a España en 1978 hasta el reciente lanzamiento del TM7— y sobre si es posible innovar sin perder identidad, intuición ni disfrute alrededor de los fogones.>

En foros como Madrid Fusión Alimentos de España se habla cada vez más de tecnología, ciencia y futuro de la alimentación. ¿Qué preguntas deberíamos estar haciéndonos hoy sobre cómo cocinamos en casa?

Creo que hoy la gran pregunta no es qué vamos a cocinar, sino cómo queremos cocinar en casa. Y a partir de ahí surgen otras muy claras: ¿Cómo usamos la tecnología para simplificar y no para complicar? ¿Nos ayuda a comer mejor de verdad o sólo a ir más rápido? Y, sobre todo, cómo mantener la cocina como un espacio de disfrute, de cuidado y de conexión, incluso con agendas imposibles.


Hay quien se pregunta si la cocina doméstica, tal y como la conocemos, tiene los días contados. ¿Cree que vamos hacia el fin de la cocina en casa o hacia una nueva forma de entenderla?

No creo que estemos asistiendo al fin de la cocina en casa, sino todo lo contrario; la estamos redefiniendo. Cocinamos distinto, con otras herramientas y otras prioridades, pero seguimos queriendo comer bien, cuidarnos y compartir. La cocina doméstica no desaparece, sino que evoluciona para adaptarse a cómo vivimos hoy. Y en este contexto estamos dispuestos a delegar procesos, pero no decisiones. La tecnología puede ayudarnos a organizarnos mejor, a planificar, a inspirarnos o a cocinar con más criterio, pero la última palabra sigue siendo nuestra. Y eso es clave: Que la tecnología facilite y acompañe, pero que no decida por nosotros.

 

Thermomix lleva en España desde 1978 y hoy es uno de sus mercados más fuertes. ¿Qué explica esa relación tan especial entre la marca y el usuario español?

Creo que tiene que ver con una combinación muy española: cultura gastronómica, orgullo por cocinar bien y ganas de compartirlo. Thermomix no es solo un producto, es el ecosistema culinario ‘todo en uno’ más avanzado del mercado, que propone una experiencia de cocina realmente premium, que ha entrado en las casas y en la vida cotidiana adaptándose a nuestros hábitos, a nuestras recetas y a nuestra forma de entender la cocina. Esa cercanía y esa capacidad de evolucionar con nuestra Comunidad explican una relación tan duradera.

Durante años se asoció Thermomix a un perfil muy concreto, pero hoy convive en cocinas profesionales y particulares, creciendo incluso entre la gente muy joven. ¿Cómo ha cambiado el usuario de Thermomix?

Con la evolución de nuestra propuesta de valor estamos consiguiendo atraer a nuevas audiencias. Hoy Thermomix se percibe claramente como el mejor aliado en la cocina, destacando su calidad, servicio premium, tecnología y diseño, y eso conecta muy bien con usuarios más jóvenes, que buscan soluciones inteligentes, bien diseñadas y alineadas con su forma de vivir. Sigue siendo una herramienta versátil, para todo tipo de perfiles, que convive con naturalidad en cocinas profesionales, en hogares familiares y en pisos de gente joven que se independiza y quiere comer bien desde el primer día. El usuario ha evolucionado al mismo ritmo que el producto: más digital, más consciente y con menos prejuicios sobre cómo y con qué se cocina en casa, priorizando calidad de resultados y disfrute y facilidad en el proceso.

 

Bárbara Fernández-Ochoa: “El futuro de la alimentación se decide también en casa, cuando la tecnología nos acompaña sin quitarnos el placer de cocinar”. 0

 

Para alguien que empieza a cocinar casi por supervivencia, ¿Qué aporta Thermomix más allá de la comodidad?

Aporta confianza y diversión. Thermomix elimina el miedo a no saber cocinar, acompaña paso a paso y permite comer bien desde el primer día. Quien empieza por supervivencia, acaba descubriendo algo más importante, que es el placer de cocinar y cuidarse sin sentirse fuera de lugar en la cocina, sabiendo que todo lo que haga va a salir riquísimo e inspirándose en las más de 100.000 recetas que están disponibles en Cookidoo.

 

La cocina siempre ha sido transmisión de conocimiento: Recetas, gestos, tiempos. ¿Qué se gana —y qué se puede perder— cuando ese aprendizaje llega a través de la tecnología?

 

Se gana accesibilidad, seguridad y continuidad. Más personas pueden atreverse a cocinar, aprender y divertirse sin depender de conocimientos previos. Y además, ocurre algo muy bonito: Hoy muchos jóvenes han aprendido a cocinar con el Thermomix de su madre, así que esa transmisión de conocimiento sigue existiendo. Lo que no deberíamos perder es la curiosidad y el criterio propio. La tecnología tiene que ser una aliada que enseñe y acompañe.


El lanzamiento del TM7 ha supuesto un salto claro hacia una experiencia mucho más digital y conectada. ¿Cuál es el mayor cambio respecto a modelos anteriores?

Más que un cambio técnico, el gran salto del TM7 está en la experiencia de cocina. Es un modelo mucho más conectado, más intuitivo y pensado para acompañar al usuario en su día a día, no solo cuando cocina, sino facilitando la planificación de menús, la inspiración para una mayor variedad de recetas, el aprovechamiento de los alimentos que tienes en casa, etc. En el fondo, el mayor cambio es ése: Thermomix deja de ser sólo un electrodoméstico y pasa a formar parte de nuestras vidas cotidianas, alineado con cómo vivimos hoy.


La eliminación de la rueda física y la apuesta por una interfaz completamente digital marcan un punto de inflexión. ¿Cómo ha reaccionado el usuario ante ese cambio?

Hoy estamos todos completamente acostumbrados a pantallas táctiles gracias a smartphones y tablets, así que este cambio se ha entendido y adoptado con mucha facilidad. Por eso, este paso hacia una interfaz completamente digital se ha vivido como una evolución lógica, asumida con la naturalidad esperada por el usuario.


Modos como ‘Sin Tapa’ o ‘Cocina abierta’ parecen querer devolver al usuario una sensación más manual y creativa. ¿Era importante romper con la idea de cocinar de forma automática?

Para nosotros lo importante era dar opciones. Thermomix siempre ha sido acompañamiento, pero cada persona cocina de una manera distinta y en momentos distintos. Hay quien busca guía y hay quien quiere experimentar, tocar, probar y ajustar. Modos como ‘Sin Tapa’ o ‘Cocina abierta’ responden a esa diversidad, dando más espacio para la intuición y la creatividad sin renunciar al apoyo de la tecnología. Al final, se trata de que cada uno elija la forma de cocinar que mejor encaje con su manera de vivir la cocina.


Cookidoo se ha convertido en una plataforma clave para la planificación y el aprendizaje. Con más de 100.000 recetas disponibles, ¿cómo se evita que la abundancia se convierta en ruido y se mantenga la inspiración?

Hoy en día Thermomix no se entiende sin Cookidoo, clave en nuestra propuesta de valor, ya que va más allá de darte ideas de recetas: Te ayuda a planificar, a aprender y a alimentarte de una forma más consciente. Al final eso se traduce en menos improvisación desde el cansancio y en volver a disfrutar de cocinar en casa, incluso cuando el tiempo escasea. Además, Cookidoo está pensado precisamente para ayudar, no para abrumar. Con el buscador y el asistente puedes encontrar recetas según lo que tengas en la nevera para evitar el desperdicio, fomentando el ahorro, y cocinando platos muy apetecibles. Al final, no se trata de elegir entre miles, sino de encontrar justo lo que buscas.

 

La tecnología promete ayudarnos a comer mejor, pero también puede uniformar gustos y decisiones. ¿Cómo se evita que la cocina pierda identidad?

Manteniendo siempre a la persona en el centro. La tecnología debe inspirar, no imponer. Cuando te da opciones, te propone caminos y te anima a adaptar, la cocina sigue teniendo identidad, acento propio y memoria. En Cookidoo tienes el apartado de notas en cada receta para añadir tus propios trucos y adaptaciones, haciendo que la receta se convierta en una totalmente personalizada. Al final, la receta puede ser la misma, pero la forma de cocinarla y compartirla sigue siendo única.


Para terminar, si miramos al futuro: ¿cómo imaginas la cocina doméstica dentro de diez años, y qué papel crees que jugará Thermomix en ella?

Dentro de diez años imagino una cocina menos centrada en la técnica y más en la intención. No hablaremos tanto de “saber cocinar”, sino de qué quiero hacer hoy con la comida: Cuidarme, improvisar, celebrar, resolver… Ahí Thermomix seguirá jugando un papel clave y muy natural, traduciendo esa intención en algo posible, sea cual sea tu nivel de conocimiento de cocina o tu momento vital. No marcará cómo hay que cocinar, sino que hará viable cocinar cuando y como quieras… ¡Y eso, en el fondo, es lo que hará que Thermomix siga teniendo sentido en nuestras vidas!