Cada dos años, una vez en la infinitud de los campos de Castilla, y otra en la frondosa umbría de la montaña alavesa, se celebran unas jornadas gastronómicas tan singulares como quienes las convocan. El encuentro ‘Campo & Montaña’ ha cumplido esta semana su cuarta edición, lo que significa que Luis Alberto Lera (Lera, Castroverde de Campos, Zamora), y Edorta Lamo (Arrea! Kanpezu, Araba) llevan ya ocho años sumidos en un diálogo culinario que se centra en la esencia de la cocina rural más que en los accidentes de cada entorno. Las jornadas tienen su menú; un homenaje a la caza, a los vegetales silvestres y a los cultivados en campos que resisten al abandono, y un canto a los guisos y a las formas ancestrales de cocina y conservación. Un menú por el que muchos se pegarían y pagarían, aunque los asiduos, quienes están pendientes cada vez de su convocatoria, aprecian, tanto o más que los platos, el postre que cierra el menú: “cocina, caza, tierra y sobremesa”. La sobremesa es aquí lo más importante, y por eso el cartel de las jornadas, en vez de recrearse en la estética de un plato, en los paisajes o